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El Gobierno recuerda que el decreto para limitar la temperatura es "flexible" según el tipo de trabajo

La ministra Teresa Ribera asegura que bares o restaurantes pueden limitar el uso del aire acondicionado al "entorno de los 25 grados" en lugar de a los 27, pensado para edificios donde se realizan trabajos sedentarios.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (i), y la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez (d), en una rueda posterior al Consejo de Ministros.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (i), y la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez (d), en una rueda posterior al Consejo de Ministros. Jesús Hellín / Europa Press

Las discotecas, las cocinas o los gimnasios necesitan una temperatura distinta a otros espacios como una librería, ha recordado este viernes la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Ante las críticas al decreto de ahorro energético que limita a 27 grados la temperatura en edificios comerciales, negocios y oficinas, Ribera ha precisado que bares y restaurantes pueden limitar el uso del aire acondicionado al "entorno de los 25 grados", teniendo en cuenta las recomendaciones de la legislación laboral, frente a los 27 grados que contempla el real decreto de medidas de ahorro y eficiencia energética aprobado por el Gobierno.

En este sentido, ha aclarado que los 27 grados se aplicarán "con flexibilidad", ya que "no se puede pedir a trabajadores que están en condiciones de ejercicio físico importante que no tengan las condiciones que el derecho laboral garantiza con respecto a los máximos y mínimos de temperatura", ha asegurado Ribera en declaraciones a Onda Cero.

Por ello, los comercios y establecimientos deberán justificar cuándo no aplican el límite de temperatura en el termostato, una flexibilidad incorporada en el decreto ley para proteger los derechos de la salud laboral de sus trabajadores.

Ribera ha señalado que este primer paquete de medidas está pensado para edificios de uso público "con flexibilidades" según el tipo de actividad económica y el trabajo que se desempeñe.

Así, ha distinguido los trabajos sedentarios, como los de oficina, de los trabajos activos. "El propio decreto ley incorpora una llamada que allí donde haya espacios donde los trabajadores tengan que desplazarse y tengan un ejercicio físico, debe aplicarse con la flexibilidad que corresponda", ha aclarado la ministra sobre la variación del termostato inicial.

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