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Golpe de estado en Myanmar La junta militar birmana acusa de asesinato a un líder de las protestas

El Consejo de la UE ha decidido este jueves prorrogar un año las sanciones que pesan contra Myanmar, incluidas las últimas restricciones aprobadas contra los responsables del golpe militar del pasado 1 de febrero.

Manifestaciones contra el golpe de Estado en Rangún, Myanmar el 16 de marzo de 2021
Manifestaciones contra el golpe de Estado en Rangún, Myanmar el 16 de marzo de 2021. EP

La junta militar birmana ha presentado cargos de asesinato y traición contra uno de los principales líderes de las protestas en contra del golpe de Estado mientras acusó a otras personas vinculadas con él de relaciones con grupos armados.

Wai Moe Naing, el líder del sindicato estudiantil de Monywa, está acusado de torturar y asesinar brutalmente a dos policías, según publica este jueves el diario oficialista The Global New Light of Myanmar.

El activista, de 25 años, fue detenido el pasado 15 de abril después de ser arrollado por un vehículo de las fuerzas de seguridad en Monywa, una de las ciudades más activas contra el régimen militar.

En una entrevista reciente, Wai Moe Naing había hecho un llamamiento a que la oposición a la junta militar se haga tanto a través de protestas pacíficas como de resistencia armada defensiva para poder acabar con la dictadura.

El líder del sindicato estudiantil de Monywa está acusado de torturar y asesinar brutalmente a dos policías

La junta militar publicó este jueves un organigrama del comité de huelga de Monywa que incluye equipos que supuestamente coordinan los entrenamientos con grupos armados, así como varias personas acusadas de fabricar y almacenar bombas y armas caseras.

Decenas de jóvenes birmanos se han unido en las últimas semanas a entrenamientos militares con las guerrillas étnicas cansados de los escasos logros de las protestas pacíficas contra la junta militar y dispuestos a responder a los uniformados con las armas.

Grupos insurgentes de minorías étnicas, que representan más del 30 % de los 54 millones de habitantes del país y que han luchado contra el Gobierno birmano durante décadas con la reivindicación de una mayor autonomía, han mostrado su apoyo a los movimientos de protesta contra la junta militar.

Esta situación ha reavivado en el último mes enfrentamientos entre los militares y algunas guerrillas.

Más de 4.500 personas han sido detenidas desde el golpe 

Más de 4.500 personas han sido detenidas desde el golpe de Estado del 1 de febrero, de las que 3.449 permanecen bajo arresto, según las últimas cifras recogidas por la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

El movimiento de desobediencia civil en contra de la junta militar y las protestas pacíficas que se han celebrado desde entonces por todo el país han sido reprimidos brutalmente por las fuerzas de seguridad, que ya han asesinado al menos a 756 civiles, según la AAPP.

3.449 personas permanecen bajo arresto

El pasado sábado, el jefe de la junta birmana, el general golpista Min Aung Hlaing, asistió en Yakarta a una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) -de la que Birmania forma parte- y se comprometió a frenar la violencia contra los civiles, iniciar el diálogo y aceptar a un mediador para solventar la crisis.

A pesar de ello los movimientos opositores y organizaciones humanitarias han denunciado que siguen la violencia contra las protestas pacíficas y las detenciones.

La UE extiende un año las sanciones por el golpe militar

El Consejo de la Unión Europea anunció este jueves la prorroga hasta el 30 de abril de 2022 de las medidas restrictivas contra personas directamente involucradas en el golpe militar del pasado febrero en Myanmar y la posterior violencia contra manifestantes pacíficos.

Las medidas afectan también a los responsables de las "graves violaciones" de derechos humanos cometidas contra la población rohingya y otras minorías étnicas en el país, precisó el Consejo en un comunicado.

Las sanciones van dirigidas a funcionarios de alto rango de las Fuerzas Armadas de Myanmar (Tatmadaw) y la policía de la guardia de fronteras, así como a miembros civiles del Consejo Administrativo Estatal y al presidente de la Comisión Electoral.

Las medidas afectan también a los responsables de las violaciones de derechos humanos contra la población rohingya

Las medidas restrictivas también abarcan a dos entidades propiedad de las Fuerzas Armadas de Myanmar y controladas por ellas.

El régimen de sanciones incluye un embargo de armas y equipos que pueden utilizarse para la represión interna, una prohibición de exportación de productos de doble uso para la policía militar y la guardia fronteriza, y restricciones a la exportación de equipos para monitorear comunicaciones que podrían utilizarse para represión interna.

También prohíbe la provisión de entrenamiento militar y la cooperación militar con las Fuerzas Armadas. Pero, subraya el Consejo, esta batería de medidas "no afecta negativamente a la vulnerable población birmana".

"La UE sigue apoyando al pueblo birmano y seguirá proporcionando ayuda humanitaria", que en lo que va año asciende 20,5 millones de euros, señaló el Consejo.

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