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Grau, de mano derecha de Barberá a desencantado con la exalcaldesa

El exvicealcalde ha sido detenido por la Guardia Civil por un caso de cohecho en un contrato del Ayuntamiento de Valencia a un empresario

Agentes de la Guardia Civil escoltan al exvicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, a la salida de su vivienda tras ser detenido por un supuesto delito de cohecho. EFE/Kai Försterling

EFE

VALENCIA.- El exvicealcalde de Valencia Alfonso Grau, detenido este lunes por supuesto cohecho, ha pasado de ser la mano derecha de Rita Barberá en el Ayuntamiento durante décadas a no hablarse con ella desde que hace casi un año abandonara el Consistorio tras su procesamiento en el caso Nóos.

Precisamente, la detención de Grau llega en pleno juicio del caso Nóos en la Audiencia de Palma, donde declaró como acusado el pasado jueves, y días después de que su mujer, María José Alcón, fuera detenida por un supuesto delito de blanqueo en el PP local de Valencia.

Grau, de 74 años, ha protagonizado en los últimos días numerosas entrevistas en los medios de comunicación, en las que además de negar su implicación en un supuesto blanqueo de capitales por donaciones para financiar la campaña electoral, evidenció su distanciamiento con Barberá. El último contacto entre Grau y Barberá se produjo supuestamente el día que hizo pública su dimisión, el 16 de marzo de 2015, cuando Barberá compareció junto a su número dos para mostrarle su "cariño", "respeto" y "reconocimiento", y defendió que su "sentido de la responsabilidad va más allá de todo lo exigible".

A partir de entonces, según ha dicho el propio Grau, no ha vuelto a pisar el Ayuntamiento ni a hablar con Rita Babrerá, quien atraviesa sus horas más bajas tras el procesamiento de la práctica totalidad de sus concejales en el Ayuntamiento de Valencia por supuesto blanqueo.

Su procesamiento en el caso Nóos dejó fuera de las listas municipales al que fuera defensor de los grandes proyectos de la alcaldesa y su escudo ante las críticas de la oposición, con un estilo altivo ejemplificado en el "porque me da la gana" que espetó a un periodista que preguntó por qué organizaba una rueda prensa si consideraba que no estaba imputado.

Alfonso Grau, con dos hijas y médico cirujano, ha sido, además de vicealcalde de Valencia, responsable del área de dinamización económica y empleo del Ayuntamiento, así como concejal de Turismo y de gestión delegada del Parque Central y Plan del Cabanyal. Se quedó viudo hace ya varios años de su primera esposa y hace casi un año contrajo matrimonio en segundas nupcias con la exconcejala y asesora municipal María José Alcón.

Entró en el Ayuntamiento valenciano como segundo teniente de alcalde en 1995, durante el segundo mandato de Barberá y el primero en que el que el PP lograba una mayoría absoluta que mantuvo hasta el pasado mes de mayo. Su trayectoria pública se centró en la política municipal, con cargos en varias concejalías como Fiestas, Presupuestos y Hacienda y Grandes Proyectos, hasta que tras las elecciones municipales de 2011 Barberá creó una Vicealcaldía a su medida y le situó como su "número dos".

Aunque Barberá ha demostrado que se basta para plantar cara a la oposición, Alfonso Grau fue su gran cómplice y sirvió de escudo para contrarrestar las críticas y acusaciones de sus rivales políticos contra su gestión, especialmente en grandes proyectos como el Plan del barrio del Cabanyal.

Grau ha mantenido siempre una actitud dura y desafiante, calificada incluso de soberbia y prepotente, tanto con los grupos de la oposición como con la prensa, a quienes apenas ha dado margen en sus críticas a cualquier proyecto o iniciativa abanderada por el consistorio.

Tras un año alejado de la política, en el que había regresado a su despacho en la Universidad Católica de Valencia, Grau ha sido detenido en Mislata (Valencia) por presuntas irregularidades en la adjudicación de un contrato del Ayuntamiento de Valencia a un empresario. El Juzgado de Instrucción número 19 de Valencia investiga a Alfonso Grau y a un empresario por un supuesto delito de cohecho, en el que están imputados el empresario como parte activa del delito y Grau como parte pasiva del cohecho.