Illa convierte el acceso a la vivienda en el epicentro de la acción del Govern
El president de la Generalitat abre el debate de política general del Parlament haciendo un balance positivo de su primer año en el cargo, anuncia un plan para impulsar 200.000 pisos más, sitúa la seguridad como una prioridad y reitera un "compromiso troncal" con la financiación.

Barcelona-
Consciente de que, desde hace un tiempo, las encuestas señalan el acceso a la vivienda como el principal problema de los catalanes, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha convertido definitivamente esta cuestión en el eje central de la acción del Govern. Sin menospreciar otras áreas como la seguridad, la economía y las políticas productivas, o la necesidad de adoptar medidas de adaptación al cambio climático, el gran anuncio del discurso con el que este martes ha abierto el debate de política general del Parlament ha vuelto a girar en torno a la vivienda, igual que el año pasado. En esta ocasión, con la propuesta de impulsar más de 200.000 pisos nuevos.
En una intervención en la que ha aprovechado para hacer un balance positivo —tirando a triunfalista— de su primer año en el cargo, Illa ha asegurado que en los últimos 12 meses "Catalunya se ha puesto en marcha" y ha dejado atrás "la indecisión y la parálisis". Según él, hoy el país está "mejor preparado" para afrontar los retos que tiene por delante y ha reivindicado "la esperanza" frente al "miedo", en un momento en que el mundo y, por tanto, también Catalunya vive cambios acelerados. En este sentido, ha hecho una defensa clara de la inmigración, que "nos hace un país mejor, desde el punto de vista social, humano y económico", en contraste con los discursos excluyentes de la extrema derecha.
Hasta casi el final de su intervención, Illa no ha hecho referencia al nuevo modelo de financiación, otro de los asuntos clave de la legislatura y, seguramente, el punto fundamental del acuerdo de investidura que cerró con ERC. Sobre ello, ha reiterado el "compromiso de cumplir íntegramente" los pactos de investidura y ha añadido que la financiación singular es un "compromiso esencial de mi Gobierno".
Aunque ha reconocido que conseguirlo "no es sencillo", ha avanzado que próximamente el Govern presentará su propuesta concreta de financiación. Paralelamente, ha subrayado que su prioridad es "tener unos buenos presupuestos lo antes posible" y ha reclamado "altura de miras" al resto de grupos parlamentarios para aprobarlos, en un mensaje dirigido especialmente a sus socios de investidura.
En cambio, al inicio de su discurso ha pedido la aplicación "ágil, efectiva y plena de la Ley de Amnistía", para que tanto el expresident Carles Puigdemont como el también diputado de Junts Lluís Puig puedan asistir al Parlament, y ha mostrado su solidaridad con Palestina. Más allá de condenar el genocidio de Gaza, ha anunciado la puesta en marcha de un "programa para acoger, cuidar y dignificar las estancias temporales de personas palestinas en Catalunya", especialmente destinado a estudiantes, pacientes hospitalarios y profesionales.
"El acuerdo de país" para construir 200.000 pisos
Hace 12 meses, Illa proclamó la voluntad de construir 50.000 pisos públicos hasta 2030, de los cuales actualmente ya hay unos 7.000 en construcción y se han adquirido 1.800 más a través del derecho de tanteo y retracto. En esta ocasión ha propuesto un "acuerdo de país" para activar todo el suelo disponible en Catalunya que pueda acoger viviendas, con el objetivo de levantar más de 210.000 en los próximos años. Entre el 40% y el 50% deberían ser de protección oficial. La vía para hacerlo pasaría por la colaboración con los ayuntamientos donde se ubiquen los solares a edificar y por la implicación del sector privado en la construcción.
En concreto, Illa considera factible que más de 54.000 pisos entren en producción ya entre 2026 y 2027. Se ubican en zonas de buena parte de Catalunya que ya tienen el planeamiento urbanístico aprobado y la gestión validada o en curso. El grueso de las nuevas viviendas, sin embargo, se sitúa en áreas con el planeamiento aún pendiente o en revisión, que según el Govern podrían acoger hasta 160.000 pisos. Illa ha prometido destinar "todos los recursos" para que estos solares estén en marcha entre 2028 y 2030.
El anuncio responde a la convicción de Illa de que "si no resolvemos el acceso a la vivienda pondremos en riesgo los avances sociales" y, por tanto, que esta cuestión es el principal factor de desigualdad en la Catalunya actual. Asimismo, ha defendido la necesidad de seguir interviniendo en un mercado "que no funciona y que está fallando" y se ha mostrado confiado en que en las próximas semanas el Parlament pueda aprobar la regulación del alquiler de temporada, uno de los principales agujeros de la actual ley de vivienda. Finalmente, ha apelado al resto de grupos parlamentarios: "Estoy dispuesto a escuchar cualquier propuesta en materia de vivienda, con la única condición de que sea realista y realizable".
"La economía funciona"
Illa considera que su primer año como president ha estado marcado por la "buena gestión" y que esta ha sido, en parte, clave para la buena marcha macroeconómica de Catalunya, que creció un 3,6% durante 2024. "La economía funciona", ha proclamado, tras detallar cuestiones como la reducción del déficit y de la deuda pública o el récord inversor de la Generalitat, y añadir que la clave pasa por "mantener la prosperidad y diseñar políticas públicas para repartirla social y territorialmente". Dicho de otro modo, para reducir las desigualdades.
Es la idea de la "prosperidad compartida", que se ha convertido en uno de los lemas de Illa desde que es president. Para conseguirla ha defendido la necesidad de invertir en infraestructuras, y ha hecho bandera del acuerdo con el Gobierno español para ampliar el aeropuerto del Prat y del impulso del Corredor Mediterráneo. Ha reconocido las graves carencias que aún existen en el servicio de Rodalies, aunque ha destacado que ahora sí se está llevando a cabo una gran inversión para compensar años de abandono.
Por último, otro eje fundamental en el discurso de Illa ha sido el de la seguridad. En un contexto en el que la derecha y la extrema derecha la utilizan constantemente para criminalizar a colectivos vulnerables y reclamar medidas más punitivas, el president del Govern ha afirmado que "la concibo como una política esencial, social, para proteger derechos y libertades", sobre todo de las personas "con menos recursos".
Asimismo, ha expuesto con datos que la criminalidad está a la baja, pese al alarmismo de la extrema derecha, pero ha fijado como horizonte "la delincuencia cero". Según él, la buena evolución en este ámbito responde a una estrategia de seguridad basada en "más acción y más prevención" y ha reivindicado la labor de coordinación entre todos los cuerpos policiales. Y para ir más allá, su receta pasa por "más Mossos, más juzgados y más políticas sociales y planes de barrios".
El miércoles será el turno del conjunto de la oposición, que sin duda hará un balance más crítico del Govern de Illa, y habrá que ver si ERC y los Comuns se sienten atraídos por el anuncio sobre vivienda y el "compromiso esencial" con la financiación. Sería un primer paso para poder abrir, en unas semanas, las negociaciones de los presupuestos catalanes.

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