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La imposición de Susana Díaz fraguó la candidatura de Patxi López a liderar el PSOE

Desde la renuncia de Sánchez se detectó un hartazgo en muchos secretarios generales y en las bases contra las formas de aupar a la presidenta y por el trato al exlíder socialista. El equipo de López cree que puede rentabilizar ese malestar con una propuesta diferente

Patxi López, durante su rueda de prensa. EFE/Zipi

MADRID.- “Desde lo que pasó en octubre hemos hablado mucho, pero no hubo una reunión, ni una fecha determinada para que Patxi López decidiera dar el paso. Lo que nos animó finalmente fue que tras el golpe contra Pedro Sánchez empezamos a detectar hartazgo en muchos secretarios generales y en las bases del partido por las formas y el desprecio a la militancia". Así lo relata a Público una de las personas más cercanas al precandidato Patxi López a las primarias del PSOE, quien explica que a raíz de ese clamor empezaron los contactos que confirmaron que había que buscar otras manera de hacer las cosas e, incluso, aseguran que muchos estaban hartos de la eterna “imposición” de Susana Díaz como secretaria general del PSOE.

Aseguran que encontraron mucho respaldo en importantes agrupaciones, en secretarios generales de federaciones pequeñas y en mucha militancia que seguía en posiciones contrarias al hecho de permitir que gobernara Mariano Rajoy. Había movilización interna en el partido en contra de cómo se había gestionado el proceso.

Y, a todo ello, se unió la gestión de una gestora que sólo prolongaba los plazos del 39º Congreso, haciendo llegar el mensaje de que era todo a conveniencia de los tiempos de Susana Díaz. Por ello, López puede rentabilizar ese malestar con una propuesta diferente –la que presentó el domingo-,  que cree que puede tener una sorprendente acogida entre la militancia.

De hecho, Patxí López está convencido de que se presenta con posibilidades para poder ganar esas primarias y, después, recomponer un nuevo PSOE que quiere que salga unido. “Ni vencedores, ni vencidos”, dice. No obstante, aún queda mucho partido, y en el PSOE se pueden ver aún mil jugadas. Lo que haga finalmente Pedro Sánchez, la alternativa que pueda intentarse de nuevo por Izquierda Socialista o si salen candidatos por el hecho de restar votos a unos o a otros.

López también juega con la baza de que el pacto para dejar gobernar a Mariano Rajoy ha llevado más a la izquierda a las bases socialistas, y todo el mundo sabe que, aunque acató la decisión del Comité Federal, fue siempre contrario al mismo, lo que le puede dar más respaldos rentabilizando el clamor que había entre las bases por el “no es no”.

Saber qué porcentaje puede tener para ganar esas primarias es ahora hacer ciencia ficción, pero alguien recordaba el domingo que cuando López fue secretario general del PSE en el año 2002 se le pidió junto a Pepe Blanco que hicieran un pronóstico frente a su rival un día antes de las votaciones. “Ganaré con el 57%”. Lo clavó.