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ENTREVISTA Joaquim Forn: "Según qué actuación se inste desde la Fiscalía General, podría provocar una crisis institucional"

El que fue titular de Interior en el Govern de Carles Puigdemont, encarcelado desde el 2 de noviembre, responde por escrito desde la prisión de Lledoners a las preguntas de 'Público'. Forn llama a la unidad de los partidos republicanos catalanes, pronostica una "gran movilización" el 11 de septiembre y el 1 de octubre y confía en poder ganar su causa en el Tribunal Supremo. Asegura que entre los presos políticos "el grado de coincidencia respecto a la estrategia política y judicial es muy alto".

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Joaquim Forn, ex-conseller de Interior del Govern de la Generalitat.  EFE/Archivo

Joaquim Forn, titular de Interior en el Govern de Carles Puigdemont, cesado con la aplicación del artículo 155 y en prisión provisional desde el pasado 2 de octubre, es uno de los cuatro presos políticos catalanes -con Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart- que no ha sido puesto en libertad en ningún momento desde su encarcelamiento. Forn responde al cuestionario de Público en un manuscrito, sin rehuir ninguna pregunta. Piensa  que el gobierno del PSOE está en mejores condiciones para buscar una solución política al conflicto entre Catalunya y el Estado, pero no ve indicios de cambio de actitud en relación a los presos. Y se muestra confiado en poder ganar su causa en el Supremo, "discutiendo con el Código Penal en la mano", a pesar de que no descarta el recurso a la Justicia europea.

Personalmente, ¿cómo se encuentra?

Estoy bien de ánimos. Después de casi 10 meses en prisión, he aprendido a adaptarme a esta situación. Estoy mentalizado para afrontar el juicio.

La concentración de Lledoners del día 17 sirvió para expresar apoyo a las víctimas de los atentados de hace un año, pero también para rendir homenaje a las mujeres y hombres de los servicios públicos que las atendieron, así como a los Mossos d'Esquadra, que participaron en la operación antiterrorista. ¿Qué supone personal y políticamente para usted este acto?

Agradezco los actos de reconocimiento a los Mossos d'Esquadra y a mi persona, pero he expresado que el recuerdo se tenía que centrar en las víctimas y sus familias.

Usted y el exmajor Trapero pidieron explícitamente no tener ningún protagonismo en esta conmemoración. ¿Cree, no obstante, que era necesario un acto alternativo al que tuvo lugar en Barcelona horas antes? ¿Qué sentido tenía?

Entiendo que haya gente que quiera rendir homenaje a todos los servidores públicos que durante aquellos días realizaron un gran trabajo. También entiendo que haya gente que quiera expresar su agradecimiento a unas personas que hoy vivimos una situación personal difícil. Bien porque están en la prisión, bien porque están procesados y acusados de delitos muy graves.

Muchas personas piensan que la rápida actuación de los Mossos d'Esquadra el 17 de agosto del año pasado para acabar con la célula terrorista responsable del atentado, la coordinación del departamento de Interior que usted dirigía, la información que se transmitió a la ciudadanía, la actividad de la Generalitat... resultaron difíciles de digerir por el Gobierno del PP. ¿Comparte esta impresión? ¿Cree que tuvo consecuencias negativas para usted?

Para mí está muy claro que el papel que tuvieron [el 17-A] los Mossos d'Esquadra, los servicios de emergencias y el propio gobierno de la Generalitat no gustó al gobierno del PP

Para mí está muy claro que el papel que tuvieron los Mossos d'Esquadra, los servicios de emergencias y el propio gobierno de la Generalitat no gustó al gobierno del PP. Quiero recordar que en los días posteriores al atentado los medios internacionales elogiaron la tarea realizada por la policía de Catalunya. Presencié en una reunión con miembros del gobierno español que el papel preeminente del gobierno de la Generalitat no gustaba a todo el mundo. Incluso comenté a algunas personas que aquellos hechos acabarían teniendo consecuencias.

Posteriormente se han conocido detalles sobre la preparación del atentado, la autoría, los antecedentes del imam considerado como principal responsable... ¿Cree que se les escamoteó información que podía haber sido útil para impedir el atentado?

A estas alturas existen muchos interrogantes. Uno de los principales se encuentra en saber la relación de la imán de Ripoll con el CNI. Por medio del sumario sabemos que los servicios de inteligencia se reunieron con la imán en varias ocasiones. Esta información no fue comunicada a los Mossos. Los Mossos d'Esquadra desconocían, no tenían ninguna información sobre la imán, considerado como el cerebro de la célula. Creo que es necesaria la máxima transparencia en esta cuestión.

¿Piensa, como tanta otra gente, que se puede relacionar este hecho con la negativa a aceptar las peticiones de sus abogados a favor de su puesta en libertad?

No hago nunca suposiciones o afirmaciones sin tener indicios. Ahora mismo no tengo ningún indicio que me haga pensar en esta posibilidad. Me parecería de una extrema gravedad.

En algún momento se dio por hecho que usted saldría en libertad condicional. Tuvo esperanzas que parecían fundamentadas. ¿Ahora, pasado el tiempo, como explica la decisión de mantenerlo en prisión?

Personalmente pienso que en dos ocasiones tuve posibilidades de salir en libertad. La primera fue el 4 de diciembre, cuando seis de los 10 encarcelados fueron puestos en libertad y el juez decidió que los Jordis, Oriol Junqueras y yo mismo siguiéramos en prisión. El segundo golpe es en el mes de marzo, cuando la Fiscalía solicita mi libertad con fianza. A pesar de la Fiscalía, el juez decide mantener las medidas cautelares y me deniega la libertad. En el primer caso, el juez considera que hay riesgo de reincidencia, y en el segundo considera que hay riesgo de fuga y de reincidencia. Son dos motivos que no puedo aceptar, dado que me desplacé expresamente desde Bruselas para venir a declarar, y porque en el mes de enero renuncié a mi escaño como diputado al Parlamento y expresé mi voluntad de no repetir como conseller del Govern. Cuesta entender los motivos por los cuales el juez mantiene las medidas cautelares.

El cambio de gobierno en Madrid, ¿cree que puede cambiar las cosas? La ministra Maria Dolores Delgado tiene fama de experta en 'terrorismo gihadista'. ¿Tiene algún indicio de que valore de manera diferente que el gobierno del PP su papel como conseller de Interior?

No tengo ningún indicio. Ahora tenemos un nuevo gobierno que no está implicado directamente en la gestión de la crisis que hemos vivido, y por lo tanto está en mejor condición para buscar una solución política. El presidente del Gobierno se ha manifestado en reiteradas ocasiones a favor de las soluciones políticas y no judiciales. Ahora tienen la pelota en su tejado.

La Fiscalía General del Estado ya ordenó al Fiscal del Supremo que no se opusiera a su petición de liberación. La Fiscalía del Supremo acató la orden, pero sin convicción, parece ser. El Supremo no hizo caso. ¿Por qué motivo?

Según se desprende de la resolución del Supremo, porque se considera que el riesgo de fuga y de reincidencia persiste.

¿Tiene algún indicio sobre lo que piensa hacer la Fiscal General Maria José Segarra? ¿Cree que puede tener más éxito que Sánchez Melgar? ¿Ve posible una retirada de las acusaciones de sedición y rebelión?

No tengo ningún indicio. No ha explicitado su posición en ninguna declaración. Lo que sabemos es que los fiscales de sala mantienen la acusación de rebelión.

En el caso de que quisiera retirar estas acusaciones, e incluso de cara al juicio, ¿cree que puede conseguir hacer 'cuadrar' a los fiscales de sala?

Según qué actuación se instara desde la Fiscalía General, podría provocar una crisis institucional y comportaría la convocatoria del Consejo de Fiscales. Los fiscales de sala pueden oponerse a la Fiscalía General

No creo que las cosas se puedan plantear en estos términos, de hacer 'cuadrar'. Según qué actuación se instara desde la Fiscalía General, podría provocar una crisis institucional y traería a la convocatoria del Consejo de Fiscales. Los fiscales de sala pueden oponerse a la Fiscalía General.

¿Qué sentido cree que tiene que la causa contra Josep Lluís Trapero se encuentre en la Audiencia Nacional y la de usted en el Supremo? Y la de quién fue secretario de Interior, César Puig, ¿por qué motivo se encuentra en la Audiencia?

Es bastante incomprensible. La propia jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, expuso motivadamente la conveniencia de agrupar la causa en el Tribunal Supremo.

¿Hay abogados que tienen muchas esperanzas en la presión que puedan ejercer instancias judiciales y políticas europeas, independientemente del que puedan decir o hacer formalmente los representantes de las instituciones de la Unión Europea. Las comparte?

Me gustaría confiar en que la causa se puede ganar en el Tribunal Supremo, discutiendo, con el Código Penal en la mano, con pruebas y argumentos. A veces puede parecer ingenuo, y por lo tanto no descartamos la presión, los recursos y acciones que se puedan ejercer ante la justicia europea.

Usted apoyó la iniciativa de Carles Puigdemont para la creación de la Crida Nacional per la República. ¿Qué argumentos le convencieron sobre la utilidad de esta iniciativa?

Uno de los denominadores comunes de la gente que nos escribe es pedirnos unidad, transversalidad, país. La Crida Nacional per la República responde a este clamor

He recibido durante más de nueve meses miles y miles de cartas, me he visto con mucha gente. Uno de los denominadores comunes de la gente que nos escribe es pedirnos unidad, transversalidad, país. La Crida Nacional per la República responde a este clamor, articular un espacio político que priorice la construcción de la República, la profundización en las libertades y los derechos civiles, la justicia.

¿No ve peligros? Algunas personas del PDeCAT no ocultaron su disgusto

Para mí el gran peligro se encuentra en no saber leer lo que pide la gente en cada momento. La gente nos pide unidad, nos pide proyectos compartidos, nos pide aparcar las siglas para avanzar en la construcción de un proyecto político que dé cumplimiento al mandato del 1 de octubre. Esta es una decisión que tomó la asamblea del PDeCAT en una votación muy mayoritaria.

Las relaciones de su partido con ERC no se encuentran en su mejor momento. Parece como si JxCat se hubiera radicalizado en la manera de hacer frente al Estado y como si ERC se hubiera moderado. ¿Tiene esta impresión? ¿Cómo se ve desde la prisión?

Desde la prisión hemos encontrado espacios de diálogo y de reflexión entre los presos. Somos muy conscientes del papel que se espera de nosotros y le puedo afirmar que nuestro grado de coincidencia respecto a la estrategia política y judicial es muy alto.

¿Hay diferencias en el terreno de las líneas estratégicas entre las dos formaciones?

Seguro que no coincidimos en el 100%, por eso son dos formaciones políticas diferentes. Pero también es seguro que, desde el momento en que compartimos gobierno, un programa político, un plan de acción, las coincidencias son mucho más amplias que las diferencias.

¿No hay una parte también de ambiciones personales o partidarias contrapuestas?

Ahora no es momento para las ambiciones personales o los proyectos de partido. Hay un momento para cada cosa. Ahora es el momento de la unidad de acción

Si existen, hay que dejarlas al margen. Ahora no es el momento para las ambiciones personales o los proyectos de partido. Hay un momento para cada cosa. Ahora, como le decía, es el momento de la unidad de acción. Están en juego la libertad, la democracia, los derechos civiles. Tenemos que situar en un primer plano la defensa de los derechos y las libertades.

¿Qué importancia otorga a las próximas movilizaciones del 11 de septiembre y del 1 de octubre?

Serán muy importantes, y además pronostico que se producirá una gran movilización. Yo me pensaba que después de Navidad las movilizaciones decaerían, que la gente volvería a la normalidad. Esto no sólo no ha pasado, sino que cada vez son más las personas que coinciden en que la situación que se vive en Catalunya, con los encarcelados, los exiliados, es una gran injusticia. Hoy tenemos encuestas que dicen que casi un 80% de catalanes no comparte que haya gente en prisión. El 11 de septiembre, el 1 de octubre, la gente volverá a salir y expresará su malestar por esta situación, pero también mostrará su determinación para seguir avanzando pacíficamente por el camino hacia la libertad. El éxito que se vivió el 1 de octubre fue el éxito de la gente, que demostró que había perdido el miedo y que quería decidir su futuro en libertad.

¿No teme que las divisiones entre independentistas puedan comportar una cierta desmovilización?

Toda división nos debilita. Por el contrario, la unidad es nuestra principal fuerza. El 1 de octubre, personas y partidos políticos de sensibilidades muy diferentes trabajamos codo en codo para hacer posible el referéndum. Tenemos que volver a recuperar este espíritu, esta unidad que nos hace ser más fuertes.

Parece que el Gobierno del PSOE acepta que cualquier solución para Catalunya ha de pasar por un llamamiento a las urnas. ¿Cree necesario o posible un nuevo referéndum?

El 11 de septiembre, el 1 de octubre, la gente volverá a salir y expresará su malestar por esta situación, pero también mostrará su determinación para seguir avanzando pacíficamente por el camino hacia la libertad

No tengo tan claro que para el gobierno del PSOE cualquier solución pase por un llamamiento a las urnas. Más bien, ahora no sabemos a que se refiere el Gobierno [central] cuando habla de soluciones políticas y no judiciales. No tenemos ninguna concreción, ninguna propuesta. Los presidentes Puigdemont y Torra lo han expresado en reiteradas ocasiones.

En el pasado enero usted dijo que había decidido dejar de intervenir en la vida política. ¿Mantiene este propósito?

Ahora mismo, mi prioridad es centrarme en mi defensa jurídica. Es posible que en el mes de diciembre se inicie el juicio y, por lo tanto, quiero dedicar todos mis esfuerzos a rebatir las acusaciones del Tribunal Supremo.