Cargando...

Juicio independencia El 'rigor' de Vox en el 'procés': cómo acusar de organización criminal aunque no cuadre con el relato del juez instructor

La formación ultraderechista acusa de cometer supuestos delitos a los procesados en la causa que debe enjuiciar el Tribunal Supremo sin que el auto de procesamiento lo sustente, según las defensas. El juicio se reanuda este martes, con la declaración del exconseller Jordi Turull. La semana pasada fue el turno de Oriol Junqueras y Joaquim Forn.

Publicidad

Los líderes independentistas acusados por el proceso soberanista catalán que derivó en la celebración del 1-O y la declaración unilateral de independencia de Cataluña (DUI), (primer banco) Jordi Sánchez (i), expresidente de ANC; Jordi Turull (2i), exconsejero de Presidencia; Josep Rull (3i), exconsejero de Territorio y Sostenibilidad; (segundo banco) Oriol Junqueras (3d), exvicepresidente de la Generalitat; Raül Romeva (2d), exconsejero de Asuntos Exteriores; y Joaquim Forn (d), exconsejero de Interior, durante la primera jornada del juicio del "procés" que tiene lugar este martes en el Tribunal Supremo. EFE/Emilio Naranjo

MADRID,

Vox es capaz de repetir que hubo violencia en el procés hasta 57 veces en un mismo escrito para vender esta tesis; puede prometer que basará en las "pruebas" su actuación como acusación popular en el juicio, pese a no solicitar la aportación de una sola prueba documental, e incluso es capaz de acusar de un supuesto delito de organización criminal a varios procesados, aunque este relato no encuentre sustento en el auto que dibuja las fronteras de la causa.

Publicidad

La defensa de Meritxell Borràs, exconsellera de Governaciò de la Generalitat de Catalunya y una de las 12 dirigentes independentistas procesadas en el juicio que acoge desde hace una semana el Tribunal Supremo, explica a Público que el partido ultraderechista se extralimita en su escrito de acusación, hasta el punto de acusar "en base a hechos que no están en el auto de procesamiento", rubricado por el juez instructor del procés, Pablo Llarena.

Click to enlarge
A fallback.

La defensa de Borràs: "No puedes hacer un escrito de acusación saltándote el auto de procesamiento; no puedes hacer el escrito de acusación que te dé la gana"

Judith Gené, abogada penalista del despacho Melero & Gené, que defiende a Borràs y al exconseller de Interior Joaquim Forn, recuerda que el auto en cuestión, fechado el 21 de marzo de 2018, apenas nombra a Borràs en una ocasión, al final de los antecedentes de hecho, y únicamente en relación con la firma del decreto de convocatoria del referéndum del 1-O.

Publicidad

"No hay ninguna otra referencia a ella". "No hay nada", insiste, que pueda sostener el relato de Vox, que le acusa, entre otras cosas, de un presunto delito de organización criminal. "No puedes hacer un escrito de acusación saltándote el auto de procesamiento; no puedes hacer el escrito de acusación que te dé la gana, sino en base a los hechos del auto", apunta.

Así lo puso de manifiesto en la primera jornada del juicio, dedicada a las cuestiones previas: "Permitir la acusación por este delito, tal y como está planteada, supone que se rompe la vinculación entre lo que expone el auto de procesamiento, que es firme, y lo que se expone en los escritos de acusación", afirmó entonces.

Publicidad

La cuarta sesión del juicio al procés arranca a las 10.00 de este martes, con el interrogatorio del exconseller Turull

Entiende que el relato puede “dar pie” a acusar por presunta malversación, si bien sostiene que podrá probar que su defendida no cometió este delito, pero niega la mayor en lo que se refiere a la "organización criminal". Según Vox, Borràs integró esta organización "con los demás procesados, con la clara finalidad de cometer delitos de un modo continuado y estable en el tiempo, y con reparto de funciones entre ellos".

Publicidad

Para apuntalar sus argumentos, la letrada esgrime la doctrina del Supremo que el propio magistrado Llarena utilizó en el auto en el que daba respuesta a los recursos de las defensas y las partes contra el auto de procesamiento, fechado éste en marzo, y la respuesta a las partes el 9 de mayo de 2018. Así, en la sentencia 78/2016 de 10 de febrero, el Alto Tribunal estableció que "El auto de procesamiento [...] no puede limitar su funcionalidad a la definición de quién haya de soportar la acusación [...] no puede contentarse con dibujar el quién de la inculpación. Ha de precisar también el qué y, por supuesto, el porqué". "El auto de procesamiento es la primera de las decisiones que contribuye a la fijación de los términos del debate", sostuvo entonces Llarena. "La acusación popular pretende tipificar unos hechos que el auto de procesamiento no recoge en relación a Meritxell Borrás", incide Gené.

"El auto de procesamiento es la primera de las decisiones que contribuye a la fijación de los términos del debate", estableció el propio juez Llarena

Publicidad

Además, recuerda que Vox "podría haber recurrido" el auto en este sentido, "si no estaba de acuerdo con el relato fáctico", si bien entonces no pidió modificar el relato que hoy quiere que apuntale su acusación de organización criminal contra Borràs, Carles Mundó y Santiago Vila, también exconsellers -a los dos se puede extrapolar este razonamiento, apunta la letrada-. De hecho, el partido ultraderechista recurrió este auto, pero en una línea distinta: reclamó el procesamiento del expresident Artur Mas, y de la presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia, Neus Lloveras, si bien ambas peticiones fueron rechazadas.

Vox pide penas de prisión mucho más altas que la Fiscalía y la Abogacía del Estado. En el caso de Borràs, Mundó y Vila-los únicos procesados que están en libertad-, el Ministerio Público les acusa de un presunto delito de malversación y otro de desobediencia, y coincide con la Abogacía en pedir para ellos una pena de 7 años de cárcel. El partido de Santiago Abascal triplica holgadamente esta cifra: reclama 24 años de cárcel y 108.000 euros de multa para cada uno de ellos -además de acusarlos también de organización criminal-.

Publicidad

Los ultraderechistas son conscientes de que el juicio es el mejor altavoz mediático posible, con la vista puesta en las elecciones generales del 28 de abril, y con las europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo inmediatamente después. De hecho, la defensa del expresidente de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart, aprovechó las cuestiones previas para pedir por segunda vez la expulsión de Vox de la causa, o la eventual eliminación de parte de su escrito de acusación por su contenido ideológico. Entre otras cosas, tildaba de "golpistas" a los procesados, y afirmaba que el "mito de la independencia" se ha alimentado "mediante argumentos xenófobos y racistas en contra de los españoles".

El ministro Marlaska ha pedido hoy un cambio en la ley para que no se utilice la acusación popular con fines partidistas

Publicidad

No obstante, el presidente de la Sala de Lo Penal, Manuel Marchena, rechazó el jueves esta petición de modificar el escrito. Evitará al Tribunal el trabajo de “zambullirse" en los escritos en este punto, pero aseguró que no permitirá que Vox se sirva de su rol como acusación para propiciar "debates ideológicos" durante el juicio. El interrogatorio, afirmó, "sólo va a poder centrarse en los aspectos fácticos".

La personación de Vox en la causa no ha estado exenta de polémica, teniendo en cuenta el evidente rédito electoral que puede obtener. El propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió este lunes un posible cambio en la ley para reformar la figura de la acusación popular, para evitar así que se utilice en favor del "interés" de la parte personada.

Publicidad

La cuarta sesión del juicio al procés arrancará a las 10.00 de este martes, con el interrogatorio del exconseller de Presidència, Jordi Turull. Tras él, previsiblemente tomarán la palabra Raül Romeva, extitular de Exteriores, y Josep Rull, exconseller de Territori.

La "teatralización" Marchena-Vox que ve la defensa de Junqueras

A la advertencia de Marchena a Vox se sumó el rechazo a sus dos peticiones en estas tres jornadas: que el Alto Tribunal prohibiera a los procesados lucir lazos amarillos dentro de la Sala, y que los letrados de Vox pudieran leer sus preguntas a los acusados, si bien, y como informó este diario, ninguno de ellos tiene previsto responder a las cuestiones de los ultras.

Publicidad

No obstante, para el letrado que defiende a Oriol Junqueras, exvicepresidente del Govern y líder de ERC, la actuación de las acusaciones en la Sala es, en realidad, una técnica de "teatralización". Según ha declarado este lunes en entrevista con TV3 el abogado Andreu Van den Eynde, también a cargo de la defensa de Romeva, Marchena pretendería construir "una situación artificial de orden", que podría "limitar el derecho a la defensa". Dicho de otro modo, con esta actuación perseguiría vestirse de garantista, sin serlo.

En la misma jornada, los autodenominados observadores de la plataforma International Trial Watch han remitido un comunicado con varias críticas sobre las tres jornadas de juicio que han tenido lugar hasta la fecha: a la Fiscalía le reprochan que minimice las heridas sufridas por los votantes el 1-O, que atribuya a los acusados "la violencia" generada por los agentes de "Policía Nacional y Guardia Civil", o que introduzca "hechos nuevos" en las preguntas formuladas a los procesados -en este caso, únicamente a Forn-. Afea también a la Sala que no haya admitido pruebas que las defensas consideran "primordiales",

Publicidad

Por otro lado, cuando aún resuena el eco de la manifestación que reunió a más de 200.000 personas contra la causa judicial este fin de semana, en Barcelona, y apenas un par de días de la huelga general del jueves en Catalunya, organizaciones sociales y partidos políticos preparan nuevos actos de fuerza y apoyo a los procesados en las calles, decididos a evitar que se normalice un juicio de estas características.

Publicidad