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López de Uralde dice que dará "un paso atrás" si no es elegido candidato de Equo para las generales

"En política estoy de paso, y, si la gente no confía en mí, deberé asumir las consecuencias", afirma durante el debate entre candidatos del partido

López de Uralde, Rosa Martínez y Ramón Claver. JOSÉ VICENTE BARCIA

JOSÉ VICENTE BARCIA

MADRID.- El madrileño barrio de Malasaña ha sido testigo del debate que Equo ha organizado para dilucidar en primarias quién será su candidato en un curso político que con las generales a la vuelta de noviembre resultará absolutamente decisivo. El debate se ha articulado a través de tres bloques: en el primero se han abordado los contenidos programáticos; en el segundo, el modelo de partido y en el tercero, las diferencias y fortalezas de cada candidato para asumir la campaña a las próximas generales.

Una cuestión esencial a lo largo de todo el debate ha sido la definición del modelo de confluencia con el que Equo partirá de cara a las generales. Rosa Martínez se mostró especialmente precisa en esta cuestión: “Confluir sin perder la identidad de nuestras ideas. Confluir desde la transparencia. Confluir para transformar. Pero, además, confluir como Equo teniendo en cuenta dos cuestiones: que se incorpore la visión de la ecología política y del feminismo y que se profundice en un modo organizativo democrático y transparente”.

Para Juan López de Uralde, “Equo ha sido precursor del modelo de confluencia, como se demostró con Primavera Europea, con la que concurrimos a las europeas. Debemos ir a la confluencia de cara a las generales sin líneas rojas, con líneas verdes, y poniendo en común programas y metodologías. La escucha y el diálogo deberán ser constantes”.

Por su parte, Rosa Martínez remató la cuestión de la confluencia subrayando que “Podemos, siendo esencial para este momento político, ha demostrado tener techo; las confluencias no. El modelo de confluencia de Equo deberá ser aquel que decida la gente de Equo, y no un grupo de expertos”.

Los tres candidatos han coincidido en que la posibilidad de concurrir en solitario a las próximas generales es la alternativa menos deseable. Juan López de Uralde aconsejó “trabajar como si no fuera a haber confluencia, pero deseando que se genere el contexto para que ésta se dé”.

Idéntica conexión hubo entre los tres candidatos a la hora de subrayar cuáles serían las políticas prioritarias a desarrollar en un hipotético gobierno: “Lucha por un nuevo modelo energético, lucha contra el cambio climático y defensa y profundización del estado de bienestar”.

Modelo de partido

Donde sí hubo un claro contraste de pareceres fue en lo referente al modelo de partido, ya que mientras que Uralde se mostraba satisfecho e intentaba pasar página enfatizando la necesidad de “concentrarnos ahora en la campaña a las generales que tenemos por delante”, Rosa Martínez disentía: “Nuestro camino no puede ser la autocomplacencia. Hay que seguir apostando por la transparencia y por una horizontalidad que signifique la participación real de la gente”.

Preguntados sobre la posible dicotomía entre horizontalidad y eficacia, el tercero en discordia, Ramón Claver, se mostró tajante: “El asamblearismo siempre ha sido un desastre, tiene que haber expertos”. También dijo estar en contra del decrecimiento porque “la gente no lo entiende”. Por su parte, Martínez le contestó con firmeza: “Estoy en contra de un modelo de partido basado en la tecnocracia. Es necesario mejorar nuestros liderazgos y nuestra comunicación. Salir de nuestro ombligo y reverdecer nuestro discursos será vital, pero todo ello con la participación directa de nuestra gente”.

Lo nuevo y lo viejo

Finalmente, se pidió a los tres candidatos que definieran sus diferencias y fortalezas. Ramón Claver subrayó la admiración por Rosa y por Uralde y volvió a anotar que su participación demostraba el nivel de democracia de Equo y que no pretendía ganar, acaso que se tuvieran en cuenta sus propuestas.

Uralde, que ya encabezó las listas de Equo en las generales de 2011 sin lograr representación, recalcó su trayectoria y su experiencia, y en un tono de profunda gravedad anunció su marcha si la militancia verde no le da su confianza: “Voy a dar un paso atrás, porque en política estoy de paso, y si la gente no confía en mí y considera que no debo ser el candidato a las próximas elecciones generales deberé asumir las consecuencias”. Palabras que generaron un revuelo y cierto malestar entre diferentes militantes que han vivido este anuncio como una auténtica amenaza.

Rosa Martínez fue el contrapunto, ya que con una amplia sonrisa dijo estar en Equo para cambiar el mundo y hacerlo más sostenible: “No quiero enfocar las primarias en clave de perdedores y vencedores. Lo mejor será lo que diga la gente. Yo seguiré trabajando por un mundo más justo y sostenible sea yo la designada o lo sea cualquiera de mis compañeros”.

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