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La maldición de Carmiña Burana

Desde conselleiros anunciando recitales de "rock-poc" hasta Feijóo concediendo una medalla Castelao a Carlos Núñez y los "Tisc-che-tain", por The Chieftains, las patadas verbales a la cultura y a la lengua son una tradición en Galicia.

Feijóo, durante la primera jornada de la 25 reunión Interparlamentaria del PP, este sábado en Toledo.
Feijóo, durante la primera jornada de la 25 reunión Interparlamentaria del PP, este sábado en Toledo. Ismael Herrero / EFE

La metedura de pata del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, anunciando en Twitter la actuación de Carmina Burana en el Retiro como si el título de la obra de Carl Orff fuera en realidad el nombre de una cantante, tiene antecedentes en Galicia.

Xesús Pérez Varela, conselleiro de Cultura en la época de Manuel Fraga, cometió un error similar cuando convocó a la prensa frente a una taquilla del Auditorio de Santiago para que le fotografiaran comprando una entrada de uno de los conciertos que organizaba su departamento.

Cuando le preguntaron cuál había elegido, también se inventó la existencia de una inexistente diva gallega: "El de Carmiña Burana". "Una de las buenas cantantes de este país", añadió, dejando claro, por si había alguna duda, que no se trató de un acto fallido.

Galicia es tierra abonada para las patadas lingúsíticas. Pazos, el sicario gallego que interpreta Manuel Manquiña en Airbag (Juanma Bajo Ulloa, 1997) -sí, el de "el conceto" y las "hondonadas de hostias"- tiene su referente en José María Caneda, aquel presidente del Compostela que lo mismo alertaba de que estaban poniendo a su club "entre la espalda y la pared" que anunciaba feliz en pretemporada que ya tenía lista "la columna vertical del equipo".

En el ámbito deportivo y en el cine, esos lapsus suenan divertidos, pero en boca de quienes tienen encomendado el cuidado de la cultura y el idioma, quedan bastante peor.

Pérez Varela fue conselleiro durante ocho años, en los que dejó un hilarante rastro de confusiones similares. En el Parlamento de Galicia masculinizó a la cantante irlandesa Sinead O’Connor y se refiero a él-ella como "Ocono". Y un periodista amante de la música clásica aún recuerda de sus tiempos de redactor de Cultura cuando le anunció en exclusiva en su despacho que estaba a punto de cerrar el concierto de Andrea Bocelli.

- ¡Anda!¡El tenor ciego! -reaccionó con entusiasmo el periodista.
- Sí, sí, el mismo, el tenor griego- respondió orgulloso Pérez Varela sin advertir el malentendido.

Aquel conselleiro nunca pareció avergonzarse de inaugurar la maldición de Carmiña Burana, sino que hasta la desarrolló con iluminada exquisitez. Porque no es que no se le diera bien la música clásica, sino todos los géneros musicales en general.

Cuando años después presentó los conciertos de otro año santo, se jactó de que la Xunta iba a traer a artistas de la talla de Lenny "Kragüit", a bandas indie como Llans Addiction -por Jane's Addiction- y a grupos de "música de ordenador" como Massive "Attrack" -el cantante Tricky era un golfo, pero ni él ni Massive Attack estuvieron acusados nunca de atraco a mano armada- y "Seminal" Brothers -la formación de Tom Rowlands y Ed Simons se llama en realidad The Chemical Brothers-.

No se lo creen, ¿a que no? Pues es verdad, y la entrevista está colgada en Youtube en un video burlesco en el que Pérez Varela anuncia que traerá a otras bandas "de poc-rock o de rock-poc", como quieran ustedes llamar a ese estilo. Por ejemplo, Metallica, aunque el conselleiro insinúa que no irá a verlos: "Son muy duros para mí", confiesa.

La maldición de Carmiña Burana ha perseguido a otros responsables de la cultura y la lengua gallegas, como le sucedió a Roberto Varela, primer conselleiro de Cultura de Alberto Núñez Feijóo y luego embajador de España en Uruguay con Mariano Rajoy. A los pocos meses de acceder a su cargo, Varela viajó a Madrid para glosar en Fitur las maravillas de Galicia, y en su discurso citó una retahíla de lugares con encanto, entre ellos "Desván de los monjes".

El muncipio coruñés famoso por su entorno natural y su hermoso monasterio medieval con duende se llama en realidad Sobrado dos monxes. Traducirlo al castellano viene a ser como preguntar en Málaga por dónde cae "Biutifulsí", porque nadie entenderá que quieres ir a Marbella.

Lo cierto es que, aunque Varela dio su discurso en público, su estrategia fue negar la mayor, calificar el suceso de bulo y defenderse agresiva y airadamente en el Parlamento de Galicia: "Hay que ser estúpido para creer que yo puedo decir ‘Desván de los monjes", dijo literalmente a las diputadas que le pidieron explicaciones por traducir al español los topónimos oficiales en gallego de Sobrado y otras localidades.

Si se hubiera limitado a reconocer el error y pedir disculpas, todo el mundo lo habría entendido porque por entonces muchos traductores on line de gallego estaban en fase beta. Pero, ¡ay!, los que sí estaban plenamente desarrollados eran los móviles con cámara, y el gambazo del conselleiro empezó a circular por los móviles de media Galicia. Sí, el vídeo de Varela columpiándose aún puede verse en Youtube.

Pese a su mentira, Varela ni dimitió ni Feijóo le cesó. Quizá fue un gesto de solidaridad de víctima a víctima de la maldición de Carmiña Burana, que también ha perseguido y persigue al expresidente de la Xunta y presidente del PP. Por cierto, que a Feijóo también podría aplicársele otra frase de Pazos-Manquiña en Airbag -"lo mismo que le digo una cosa, le digo la otra"-. Pero esa es otra historia.

El caso es que no hay constancia de que Feijóo, como hacía Pérez Varela, comprara en taquilla sus entradas para los conciertos del Xacobeo, porque a él, como a su pareja, a Juanna Moreno, Alfonso Rueda y otras personalidades del PP, se las regalan en zona VIP. Pero eso no ha impedido que haya tenido problemas con el inglés y los nombres de las bandas que acostumbran a girar en Galicia.

Hace unos años, su Gobierno concedió una medalla Castelao -la máxima distinción civil que otorga la Xunta- al gaiteiro Carlos Núñez y el grupo irlandés al que suele acompañar, The Chieftains. Cuando lo anunció en rueda de prensa en la sede del Ejecutivo gallego, Feijóo los llamó priemero "Tis-Che-Tain" y, al minuto, "la banda Tif-Tain".

Ya, otra vez lo mismo, que no se lo creen. Pues vean, vean, que el vídeo también está colgado en Youtube y demuestra que Feijóo no tenía ni pajolera idea de a quién estaba distinguiendo con los máximos honores del país.

La maldición de Carmiña Burana ha perseguido sin descanso a los últimos presidentes de Galicia, y no parece haber diferenciado siglas ni posiciones políticas. Y si no que se lo digan al socialista Emilio Pérez Touriño, cabeza del Gobierno bipartito de PSOE y BNG que precedió a Feijóo.

Durante su mandato se creó un blog, la Touripedia, destinada, según sus autores, a facilitar el trabajo de los periodistas que seguían al presidente de la Xunta y a descifrar el significado de algunos términos y expresiones que utilizaba en su particular versión del gallego castrapo: "Anda bancha", "artígolo", "autorregalación", "cantratación", "cricimento", "Galucia", "lusafonía", "melgavatio", "momento histérico", "red interestelar de carreteras"...

La Touripedia da fe de una erotizante propuesta fiscal del bipartito basada en la reforma del impuesto "de succiones", aunque su entrada estrella es la que recoge cómo la maldición de Carmiña Burana persigue a los mandatarios gallegos más allá del océano. Sucedió en Argentina a donde Touriño había viajado en una gira por América Latina para visitar a la diáspora y comprometer su apoyo y el de su Gobierno a la cobertura de sus demandas. El presidente fue tajante con su promesa: "Emigrantes, ¡non vos follaréi!".

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