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Las medallas de la vergüenza: Juan Carlos I premió a varios dictadores pese a las denuncias de las víctimas

El Congreso trata este jueves una iniciativa de Unidas Podemos que plantea retirar las condecoraciones otorgadas por el exmonarca a los jefes de distintos regímenes militares. Entre los premiados, el argentino Jorge Rafael Videla o el uruguayo Gregorio Álvarez, ambos ya fallecidos. Sus familiares no devolvieron las distinciones, como marca la normativa española.

Rey y Videla
El rey Juan Carlos y el dictador Jorge Rafael Videla durante el encuentro mantenido en Buenos Aires en noviembre de 1978. FILMOTECA ESPAÑOLA

El Collar de Isabel la Católica, la máxima distinción que otorga el Estado español, recayó en varias manos manchadas de sangre. Dictadores como Jorge Rafael Videla (Argentina), Gregorio Álvarez (Uruguay) o Francisco Morales Bermúdez (Perú), responsables de atroces crímenes, fueron premiados a finales de los setenta y principios de los ochenta con esa medalla. Los decretos llevaban la firma del rey Juan Carlos I, quien procedió a entregar tales premios pese a conocer las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por los condecorados.  

Este jueves, las distinciones más polémicas otorgadas por el exmonarca llegarán al Congreso. Ocurrirá de la mano de Unidas Podemos, que ha formulado una iniciativa dirigida a retirar de una vez y para siempre las condecoraciones que recibieron los jefes de varios regímenes militares, bajo los cuales se perpetraron asesinatos, torturas, desapariciones y robos de bebés. 

"Dentro de los condecorados hoy nos encontramos con una lista de personajes que han vulnerado los límites del derecho interno e internacional, así como líderes de regímenes totalitarios que han cometido graves violaciones de los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad", señala la proposición registrada por la coalición de izquierdas que se debatirá y votará este jueves en la Comisión Constitucional del Congreso.

Videla es uno de esos criminales premiados por España. En noviembre de 1978, a las puertas de un viaje oficial a Argentina, el rey Juan Carlos I le concedió el Collar de Isabel la Católica en atención a sus "méritos". Por entonces, el dictador llevaba dos años y ocho meses al frente de un régimen de terror que secuestraba, torturaba y asesinaba a estudiantes, sindicalistas o militantes de izquierdas. 

Cuando el rey decidió estampar su firma en el decreto que distinguía al salvaje dictador, tanto en la Casa Real como en los despachos del Gobierno que encabezaba Adolfo Suárez conocían de sobra las denuncias que llegaban desde Buenos Aires, tanto a través del personal diplomático español como por los familiares de desaparecidos oriundos de este país, que en varios casos llegaron a pedir auxilio de forma directa a los reyes, a través de distintas cartas dirigidas al Palacio de La Zarzuela

De acuerdo a distintos documentos recopilados por Público, el rey Juan Carlos I también repartió distinciones entre otros miembros de la dictadura que encabezaba Videla. En total, 23 altos cargos del régimen argentino fueron premiados por el Estado español entre 1976 y 1983. 

Premios a pinochetistas

El listado de distinciones polémicas también incluye a dos destacados integrantes de la dictadura chilena: el general Fernando Matthei y el brigadier Jorge Zincke. El primero recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar con distintivo blanco en 1981; el segundo en abril de 1984, ya bajo el Gobierno socialista de Felipe González.

La iniciativa presentada por Unidas Podemos que se tratará este jueves en el Congreso destaca que el Collar de Isabel la Católica también fue a parar a manos de Teodoro Obiang, "quien ha llegado al poder en Guinea Ecuatorial por
medio de un golpe de Estado y quien continúa persiguiendo a la oposición política de su país desde hace más de cuarenta años".   

Sin datos en Exteriores

Hay otro punto sobre la mesa. El Reglamento de la Orden de Isabel la Católica señala que "al fallecimiento de los condecorados con el grado de Collar, sus herederos quedan obligados a la puntual devolución de las insignias a la Cancillería de la Orden", actualmente bajo la órbita del ministerio de Asuntos Exteriores. 

En agosto de 2020, fuentes oficiales de dicho ministerio señalaron a este periódico que no existía información disponible sobre si los familiares de Videla habían devuelto la medalla. 

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