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Medioambiente Hacienda plantea un impuesto para el plástico y otro para el transporte aéreo 

Ell Gobierno se compromete a reducir las emisiones de CO2 en la atmósfera, limitar el uso de transporte aéreo y reducir el consumo de plásticos de un solo uso.

Acción de Greenpeace contra la contaminación por plásticos en el Mediterráneo. GREENPEACE
Acción de Greenpeace contra la contaminación por plásticos en el Mediterráneo. GREENPEACE

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El Ministerio de Hacienda ha abierto este viernes dos procesos de consulta pública relativos al establecimiento de un impuesto especial sobre el transporte aéreo y otro sobre los artículos de plástico de un solo uso.

Según ha informado Hacienda en un comunicado, organizaciones potencialmente afectadas por estos impuestos y cualquier ciudadano podrán plantear comentarios a través de este procedimiento de consulta, que pretende "abrir un debate" sobre la fiscalidad verde. 

El Gobierno, entre sus objetivos, se compromete a reducir las emisiones de CO2 en la atmósfera y limitar el auge del transporte aéreo a la par que controlar el precio del carburante y combustibles mediante otras alternativas más ecológicas. Por consiguiente, España promete, como impuso Europa, reducir el consumo de plásticos de un solo uso

Greenpeace apunta que España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor demanda de plásticos

Respecto a cuestiones del transporte aéreo, de acuerdo con el informe de Aviación y Medio Ambiente de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de 2016, las emisiones de la aviación internacional se incrementarían entre un 169 y un 185% en 2040 y entre un 284 y un 300% en 2050 respecto de los niveles de 2010, situándose por encima de los 1.700 millones de toneladas (frente a los 448 de 2010).

Desde diferentes asociaciones ecologistas aplauden esta medida con el fin de reducir las emisiones de CO2 y las cantidades de plástico en nuestro país.
Según datos ofrecidos por Greenpeace, "España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor demanda de plásticos, donde hasta el 50% de los mismos acabaron en vertederos en 2016".

Además, hasta la actualidad se han fabricado unos 8,3 mil millones de toneladas de plástico desde que su producción empezase sobre 1950, lo que equivale al peso de unos mil millones de elefantes.

La industria del plástico en Europa

Según la industria del plásticos, en Europa la producción de plástico alcanzó los 61,8 millones de toneladas en 2018.  Greenpeace apunta en un nuevo informe sobre los datos sobre la producción de plástico, "la mayor parte de los plásticos se emplean en productos de un solo uso. En Europa la demanda de plásticos para envases fue del 39.9% en 2016. Posteriormente estos plásticos los encontremos en el medio ambiente."

La Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones recoge a través de un informe que el aumento de los impuestos medioambientales y la reducción de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente forman parte de los tres principales retos medioambientales a los que se enfrenta España".

Los privilegios de la aviación

La industria de la aviación –el medio de transporte más contaminante y el segundo de manera sectorial que mas emisiones esconde por detrás del tráfico rodado– causa el 2% de las emisiones de CO2 totales, según los datos oficiales de la Unión Europea. Para que el lector se haga a una idea, cada pasajero que viaja en un vuelo desde París hasta Nueva York lleva asociada la misma huella de CO2 que un ciudadano europeo para mantener su hogar caliente durante todo un año, según los datos de la Comisión Europea. Una realidad que se sustenta en una serie de privilegios económicos.

La aviación disfruta, en la mayor parte del planeta, de exenciones fiscales promovidas por un acuerdo internacional, la Convención de Chicago, que se aprobó en 1944 y que buscaba facilitar la expansión del sector en un momento de la historia en el que toda práctica económica empezaba a ser industrializada. Entre los acuerdos de este tratado destacaba la prohibición de impuestos al carburante y otras formas impositivas especiales.

Según un informe de Stay Grounded, la introducción de un impuesto al queroseno –principal combustible de los aviones comerciales– con un valor de 0,33 euros por litro generaría una recaudación anual de 17.000 millones de euros y reduciría las emisiones de CO2 en un 11% al año. En el caso de que se aplicara un IVA al 19%, la colecta pública europea sería de 30.000 millones anuales y las emisiones se reducirían, tal y como recalca la publicación, en un 18% cada año, ya que se entiende que esto afectaría en el precio del billete y se reduciría, al ser más caro, el número de ventas y de viajes.

Estos privilegios se pueden visualizar mejor si se compara el impuesto medio del queroseno con otros combustibles utilizados por los vehículos terrestres. Así, mientras que el diésel tiene una recaudación impositiva media de 73,76 euros por tonelada de CO2 y la gasolina de 85,85 euros por tonelada, las escasas cargas fiscales del queroseno ponen la cifra en 4,61 euros por tonelada de CO2.

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