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ExclusivaLas cloacas de Interior

El misterio del pendrive fantasma Villarejo quiso vender a Interior el disco duro de Método3 que obtuvo a través de otro policía

La grabaciones obtenidas en la Operación Tándem desmantelan las declaraciones ante la Audiencia Nacional y en los juzgados madrileños del excomisario y del jefe de la 'brigada política' y ex número dos de la Policía, Eugenio Pino, sobre la obtención ilegal de información de la familia Pujol. Ellos apuntaban al exjefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas, pero en realidad fue un policía en segunda actividad que es socio la red de blanqueo de capitales que ahora se investiga.

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Los comisarios José Manuel Villarejo (abajo) y José Luis Olivera (detrás) a su llegada a Melilla, en 2015. EL PAÍS

El excomisario hoy preso José Manuel Villarejo intentó hacer un doble negocio con una de las investigaciones robadas a la agencia de detectives Método3 –que dirigía Francisco Marco en 2013–; información que no se corresponde con la que fue incautada y aportada al sumario que el Juzgado Nº14 de Barcelona abrió tras el desmantelamiento de la empresa, cuando se hizo pública la conversación en el restaurante La Camarga entre la dirigente del PP Alicia Sánchez Camacho y la examante de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez.  

Por un lado, Villarejo vendió a una de las hermanas García-Cereceda –una de las dueñas de la lujosa urbanización La Finca de Madrid– un informe de 130 páginas que no constaba en el sumario de Método3 pero sí se corresponde con uno de los trabajos de investigación de Francisco Marco. Por otro, pidió 50.000 euros a su jefe Eugenio Pino por un pendrive con información sobre Jordi Pujol Ferrusola, que en 2017 apareció citada en un informe de la UDEF remitido al Juzgado Nº5 de la Audiencia Nacional sin que nadie en la Policía pudiera acreditar su procedencia legal. 

Diferentes fuentes judiciales y policiales consultadas por Público, explican que entre esa información sustraída a la agencia de detectives había también investigaciones relacionadas con el espionaje interno entre dirigentes del Partido Popular de la Comunidad de Madrid y otros trabajos relacionados con la corrupción que igualmente habría ofrecido Villarejo a sus clientes: empresarios y políticos en apuros judiciales. 

El policía y empleado que traicionó a Método3

El juez José de la Mata, que en estos momentos instruye la causa contra la familia del expresident de la Generalitat, tuvo que eliminar el contenido de ese pendrive del sumario y pidió a los juzgados de Plaza de Castilla que abrieran diligencias contra el ex número dos de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y el ex agregado en Andorra, Bonifacio Díaz Sevillano, por intentar contaminar el procedimiento. Y son los testimonios de los comisarios Villarejo y Pino en el juzgado de Madrid, así como la del inspector de Asuntos Internos que destapó a la mafia policial en la causa del pequeño Nicolás, Rubén López, los que dan las pistas para saber quién fue el exempleado de Método3 y policía en segunda actividad que se hizo de manera ilegal con esa información, que nunca se incluyó en el sumario. 

Tanto Pino como Villarejo insistieron al juez en sus declaraciones que el ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas había obtenido a través de dos exempleados de Francisco Marco, Julián Peribañez y Antonio Tamarit, el llamado "pendrive de Ruiloba", policía en segunda actividad y que había trabajado en el departamento informático de la agencia. 

Villarejo: "Alguien ha llegado a ofrecer 250.000 o 500.000 euros [por el pendrive] pero se puede conseguir por 50.000"

Villarejo aseguró al juez que, mientras estuvo con Eugenio Pino en la Dirección Adjunta Operativa, él "realizaba trabajos en Catalunya con temas de inteligencia, hablando con fuentes y personas para convencerles que pusieran a disposición de la Justicia toda la información que tuvieran y un día me llama una persona y me dice que hay un pendrive muy interesante con mucha información, que alguien ha llegado a ofrecer 250.000 o 500.000 pero que por 50.000 euros se puede conseguir":

El juez le pregunta quién era esa persona y él explica:

Villarejo: "Se me identificó como, creo recordar, Robin o algo así, y me dijo que era una persona que tenía información y me dio datos de que era fehaciente. Entonces yo le dije, yo voy a comprobarlo a ver si es cierto o no y si aceptan pagarte primero se verificará si esa información es fehaciente o no y si es susceptible de judicializarla". 

Sin embargo, como demuestran las grabaciones de la operación Tándem, Villarejo se quedó con la información obtenida y luego la vendió sin demostrar ningún interés por que el contenido se judicializara. El tal "Robin" es el inspector de Asuntos Internos a quien la ex cúpula policial amenazó para que dejara de investigarles y participara en el montaje contra su ex jefe, Martín Blas. Ese inspector negó ante el mismo juez haber mantenido esa conversación con el comisario Villarejo, y ni siquiera el Pino apoyó esa versión del multimillonario policía. 

En su declaración ante el juez, el excomisario de las cloacas de Interior también afirma:

Villarejo: "...a posteriori, cuando yo le digo al DAO que me han dado estos teléfonos, él me dijo bueno tú ya sabes que esos son los teléfonos de Rubén... Y le dije que me había llamado un señor, uno que se llama Robin o no sé qué y que me ha pedido este dinero. Le digo: 'esto es una encerrona para hacerme quedar mal, pero por lo menos me daréis una copia de ese pendrive'... y entonces dijo Marcelino 'por encima de mi cadáver, yo te doy una copia a ti [refiriéndose a Eugenio Pino] siempre y cuando a Villarejo no le des ni agua'. Me volvió a citar el DAO y me dijo que ya lo tenía y le dije que me diera una copia porque estaba haciendo trabajos de inteligencia y me dijo que no, que 'yo le he dado mi palabra a Marcelino y voy a cumplir con lo que he acordado con él, le voy a dar una copia al CNI, otra a Policía Judicial para que trabajara pero a ti ni agua".

Marcelino Martín Blas también negó ante el juez haber mantenido esta conversación sobre la información de Método3 que Asuntos Internos remitió al juzgado. Y lo cierto es que –como se escucha en las grabaciones de Tándem– Villarejo deja claro en su conversación con Susana García-Cereceda que la información la obtuvo "de una fuente policial, no una fuente judicial", en concreto "de un antiguo empleado" de la agencia de detectives.

Pino: "Villarejo me ofrece el pendrive por 200.000 euros"

El comisario Eugenio Pino proporcionó más datos al juez sobre las características de quién realmente, según él, era la fuente original que había obtenido la información de Método3:

Pino: "El señor Juan Checa que estaba en Asuntos Internos habla del pendrive de Ruiloba. Ruiloba es el inspector jefe que trabajaba en segunda actividad en la agencia de Método3, que era de donde provenía la información. José Villarejo me ofrece la posibilidad de comprar antes ese pendrive por 200 o 300.000 euros, que tiene información de los Pujol [ininteligible]. Yo no tenía ni idea de si existía un pendrive o no existía un pendrive y me lo ofrece por 200.000 y estando los tres en el despacho le digo a Pepe Villarejo: '¿Para qué quiero comprar yo el pendrive si Marcelino me lo da gratis?' Y en una conversación entre el comisario de Policía Judicial y Marcelino le dice que ese pendrive se lo ha dado uno de los suyos, Rubén López". 

Finalmente, el propio inspector Rubén López fue a declarar a los juzgados madrileños y aclaró cómo había llegado parte de la información de Método3 a la Unidad de Asuntos Internos que investigaba las relaciones entre policías y estos detectives, además de algunas filtraciones a la prensa de investigaciones de la UDEF. Él es quien aclara quién fue realmente el "policía en segunda actividad y ex empleado de Método 3", el socio del comisario Villarejo: Antonio Giménez Raso. Este último fue quien consiguió que sus antiguos compañeros de trabajo en la agencia de detectives, Antonio Tamarit y Julián Peribañez, le proporcionasen la información de Método3 que finalmente fue entregada a la Fiscalía Anticorrupción bajo el nombre de Operación Colombo. 

En su testimonio ante el juez, el inspector López explica que fueron Tamarit y Peribáñez los que acudieron a Asuntos Internos a vender la información:

López: "Se personaron, creo recordar, en Asuntos Internos estas dos personas y tanto Julián como Antonio Tamarit... creo recordar que fue en compañía...

Fiscal: "¿Julián es Peribáñez?"

L.: "Sí. Julián es Peribáñez. Creo recordar que fue en compañía de Antonio Giménez Raso"...

Tras la Operación Tándem ha quedado claro que uno de los principales socios y cómplices de Villarejo era Giménez Raso, así que ya quedan pocas dudas sobre el misterio de la identidad del que traicionó a Método3.