Moreno y Mañueco se acercan a las elecciones en medio de crisis que erosionan el relato del PP como buen gestor
La Mesa de las Cortes de Castilla y León obliga a Mañueco a elaborar otra vez el proyecto de Presupuestos tras un informe negativo de la letrada mayor.
Las mujeres afectadas por los cribados en Andalucía piden a la Fiscalía que investigue la desaparición de historiales médicos.

Madrid-
Quedan seis y ocho meses para las elecciones en Castilla y León y Andalucía, respectivamente. Si no hay adelantos electorales ni convocatorias en Aragón y Extremadura (con los presupuestos autonómicos encallados) los gobiernos de Alfonso Fernández Mañueco y Juan Manuel Moreno Bonilla serán los primeros en medir sus fuerzas y comprobar la verdadera fortaleza del Partido Popular, la resistencia del PSOE, el auge de Vox y la supervivencia de las izquierdas.
Los dos líderes autonómicos del Partido Popular y hombres más cercanos a Alberto Núñez Feijóo han sufrido traspiés inesperados en la recta final de sus legislaturas, crisis fundamentadas en la mala gestión de los servicios públicos. Incendios el pasado verano, fallos en el cribado de cáncer en mujeres y cascadas de dimisiones, presupuestos autonómicos atascados y el crecimiento de la extrema derecha han sido algunas de las cuestiones que han explotado en los últimos meses.
A juzgar por las encuestas, Andalucía y Castilla y León volverían a ser feudos populares tras los comicios. Salvo sorpresa, habrá que dirimir si sus Ejecutivos se construyen con mayorías absolutas del PP o mediante posteriores acuerdos y alianzas con Vox. En ambas comunidades, tras una primera investidura fallida, basta una mayoría simple para nombrar a un presidente, pero hace imprescindibles acuerdos entre los grupos, un contexto donde los de Abascal podrían presentarse como necesarios para desatascar los gobiernos autonómicos.
Mañueco, entre incendios y presupuestos bloqueados
Los escándalos se han acumulado en los últimos meses en el Gobierno de Mañueco y el último tuvo lugar este martes. La letrada mayor de la Mesa de las Cortes de Castilla y León bloqueaba la tramitación del proyecto de presupuestos para el 2026 al "haber sido presentado con anterioridad a haberse debatido" el acuerdo que fija "el límite de gasto no financiero", según el documento emitido y al que ha tenido acceso Público. El escrito también hace referencia a que las cuentas enviadas contienen "una Sección 20 con un proyecto de presupuesto (...) que no ha sido aprobado por la Mesa de las Cortes de Castilla y León", motivo que ha soliviantado a la oposición. "Al registrar el proyecto ya anunciamos que queríamos que se tramitara una vez aprobado el techo de gasto", se defendía Mañueco durante el pleno de las Cortes de Castilla y León celebrado este martes, sin hacer mención a esa sección introducida a última hora. A pesar de la supuesta tranquilidad que intentaba transmitir el presidente, el PP no tiene garantizados los apoyos para sacar los Presupuestos adelante.
"El informe de la letrada es de tal varapalo jurídico que hoy mismo el señor Mañueco, si le quedase un ápice de vergüenza y de decencia, tendría que estar disolviendo las Cortes, marchándose para su casa y evitar que Castilla y León siga sufriendo el bochorno al que nos tiene sometidos", apuntaba Patricia Gómez Urban, portavoz del PSOE en la región, que ve en este error del Gobierno del PP un motivo para realizar una enmienda total a Mañueco.
El presidente, que tiene prorrogados los Presupuestos por quinta vez en su etapa al frente de la comunidad, tiene a su favor las encuestas y su formación quedaría al borde de la mayoría absoluta. El PP gobernaría, aunque dependería de Vox para conformar mayorías, situación idéntica a la que sufre ahora Mañueco. Si la mayoría absoluta en Castilla y León está en 41 escaños, el PP rondaría ahora 37, mientras que ahora se encuentra con 31. En sondeos de julio de 2024, Mañueco llegó a tener números para una mayoría absoluta, algo que ahora parece complicado.
Aunque el gran varapalo de Mañueco y su posterior caída en las encuestas tuvo que ver con los incendios que este verano arrasaron Castilla y León. A pesar de presumir de una buena gestión, el presidente tuvo que comparecer de forma extraordinaria en el Pleno a petición de la oposición. Más de 140.000 hectáreas ardieron en toda la región en pocos días y durante los primeros conatos de incendios, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, faltó a una reunión clave por encontrarse en una comida. La oposición colocó a Mañueco el sambenito de "principal responsable de la catástrofe" tras llevar a cabo recortes en los operativos de incendios y diseñar un sistema en el que el 40% de los bomberos forestales de Castilla y León trabajan para empresas privadas. El presidente rehuyó todas las responsabilidades y culpó a un "cóctel perverso" de condiciones meteorológicas e incendiarios como los responsables de los destrozos del verano.
Andalucía y el cribado de cáncer
La mala gestión en los cribados de cáncer en mujeres en Andalucía ha destapado la crisis más importante del Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla a tan solo ocho meses de las elecciones autonómicas. Más de 2.000 mujeres han sido víctimas de errores y retrasos en los diagnósticos del cáncer de mama, crisis que ha derivado en ceses y dimisiones. Rocío Hernández, consejera de Sanidad, tuvo que dejar el cargo días después de destaparse el escándalo. A ello se sumó que se conociera la crítica situación de la plantilla de radiólogos en la comunidad: faltan al menos 65 profesionales para cubrir todas las plazas necesarias.
A Moreno le costó encontrar alguien que asumiera el cargo de la Consejería de Sanidad, pero finalmente nombró a Antonio Sanz en un intento de pasar página y remontar el vuelo. Pero no fue así. Este martes, Bonilla anunciaba el cese del jefe del servicio de Radiodiagnóstico del hospital Virgen del Rocío, hospital donde se concentran la mayoría de retrasos en el diagnóstico de los cribados. La crisis de los cribados ha desencadenado dimisiones y ceses para salvaguardar una imagen positiva de un Ejecutivo sobrepasado por la emergencia. La sanidad se ha convertido en la principal preocupación de los andaluces desbancando al desempleo.
Tras la polémica, las últimas encuestas han vuelto a dejar en vilo al PP andaluz. La mayoría absoluta de la que actualmente disfruta Moreno podría peligrar tras el escándalo de los cribados, según una encuesta del último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (Centra), y si ahora acapara 58 diputados en el parlamento de Andalucía, esta cifra podría caer hasta 54, a uno de la absoluta.
El líder andaluz ha podido sortear con cierta holgura el empuje de la extrema derecha y no ha dependido de pactos para desbloquear los presupuestos. Los de 2025 se aprobaron con el único voto a favor del PP y eso sirvió a Bonilla para ganar enteros en su estrategia de acallara Vox. Atrás quedó el día que Moreno Bonilla fue investido en 2019 gracias a los votos de Ciudadanos y la formación de Santiago Abascal.

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