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Los obispos se ponen de perfil ante la propuesta de hacer santo a Franco

La iniciativa lanzada por Pilar Gutiérrez, hija de un ministro de la dictadura, fue presentada por escrito a todos los responsables de la Iglesia en España, que optaron por el silencio. Hubo algunas promesas de apoyo "pero no por escrito", según asegura su promotora, que llegó a recoger más de 5.000 firmas para pedir que la Iglesia atendiese este reclamo. 

Franco bajo palio
El dictador Francisco Franco bajo palio en una ceremonia religiosa. EFE

La exaltación de la dictadura franquista también tiene su vena ultracatólica. Al menos unas 5.200 personas creen que el dictador Francisco Franco no sólo debe ser exaltado y aplaudido, sino también venerado y convertido en santo debido a sus "milagros". Así lo defiende el Movimiento por España que lidera Pilar Gutiérrez, hija del exministro del régimen Joaquín Gutiérrez Cano. Los obispos, lejos de condenar esta iniciativa, optaron por la vía del silencio oficial. 

La supuesta acción milagrosa del dictador es defendida a capa y espada por Gutiérrez, quien estos días prepara la redacción de un texto en el que relatará la última obra que sus seguidores atribuyen a Franco desde el más allá: nada más y nada menos que la decisión de los jueces de mantener en libertad a 11 de los 14 ultraderechistas condenados por el asalto al centro cultural Blanquerna en septiembre de 2013. Otros dos están huidos y el restante no tenía requerimiento de entrada en prisión. 

"Hicimos un grupo de oración para que se hiciera justicia con los falangistas del caso Blanquerna y no se les encarcelara. Contra todo pronóstico, el Tribunal Constitucional paró la sentencia de cárcel del Supremo", afirma Gutiérrez a Público. "Ahora tendrían que haber entrado en prisión –continúa–, pero de nuevo se ha parado. Eso es fruto de la oración, concretamente a Franco". 

El denominado "Movimiento por España" que lidera esta mujer es uno de los grupos que se movilizó contra la decisión del Gobierno de sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos. Entre sus objetivos sigue presente la recolección de testimonios sobre milagros obrados por el dictador. Sus responsables consideran que existen los suficientes y necesarios como para hacer que Franco sea objeto de un proceso de canonización, algo que intentaron en 2019 ante las jerarquías de la Iglesia católica. No recibieron un sí, pero tampoco un no.

El primer paso fue enviar una carta a todos los obispos de España. "Reverendo monseñor, deseamos solicitarle en nombre de los 5.241 firmantes de nuestro Manifiesto Católico que presente ante la Santa Sede, junto con los demás obispos de España a quienes dirigimos este ruego, nuestra petición de abrir la causa de beatificación del siervo de Dios y de la Iglesia Francisco Franco Bahamonde", decía la carta remitida a los jerarcas eclesiásticos y publicada por El Periódico algunos meses después de que Gutiérrez anunciara desde el Valle de los Caídos que intentarían elevar a Franco a la categoría de santo.

La petición escrita no recibió respuesta oficial de los obispos, que tampoco aprovecharon la ocasión para rechazar categóricamente la idea de canonizar al dictador. En tal sentido, Gutiérrez asegura que algunos representantes de la Iglesia le señalaron "de forma personal" que apoyaban su iniciativa. "No voy a dar sus nombres para no perjudicarlos", indicó. 

Más de un obispo nos ha manifestado de palabra su solidaridad con nuestra iniciativa"

"La Conferencia Episcopal no ha dado señales de vida, porque representa a una Iglesia que ha dejado de ser la garante de la Ley de Dios para ser una institución al servicio del globalismo y en contra de la soberanía de las naciones, al revés de lo que logró Franco, que España fuera soberana", critica la promotora de esta campaña. "Por eso no han contestado, ni creo que lo hagan, pero no es necesario, porque no todos los santos están en los altares, ni necesitan estarlo para estar en el Cielo y hacer milagros. Sin embargo, más de un obispo nos ha manifestado de palabra su solidaridad con nuestra iniciativa", remarcó.

Misas sí, "homenajes no"

El nombre del dictador suele reaparecer en la vida eclesiástica cada 18 de julio y cada 20 de noviembre, dos fechas trascendentales en el calendario de los nostálgicos del régimen. Ya sea en el aniversario del golpe de estado o en el aniversario de la muerte del dictador, varias iglesias españolas permiten que se oficien misas en honor a Franco.

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, respondió a Público que a la Iglesia "le parece bien" que se eleven oraciones "por cualquier tipo de difunto", aunque marcó una línea roja: "hacer de las exequias homenajes o actos políticos no no parece bien ni adecuado". "Me consta que en bastantes diócesis se han querido hacer de las celebraciones litúrgicas actos de significado político, y hemos hecho lo posible por tratar de evitarlo", indicó. 

Algo de eso le ocurrió a Gutiérrez y su grupo de seguidores cuando decidieron abrir una "cadena de oración" para pedir que los ultras de Blanquerna no acabaran en la cárcel. Los primeros rezos fueron en una parroquia ubicada cerca de la sede de La Falange en Madrid. "Cuando supieron por qué rezábamos, nos echaron", relata. En cualquier caso, los devotos franquistas continuaron con los rezos desde casa. Hoy Gutiérrez sonríe: cree que si los ultras están libres ha sido por obra y gracia de Francisco Franco.

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