Entrevista a Irene Montero, eurodiputada de Podemos"Cuando el avance en derechos no se activa, vuelve la dinámica bipartidista de la corrupción"
La eurodiputada y número dos de Podemos, Irene Montero, analiza en 'Público' la situación del PSOE, del Gobierno y de la legislatura tras el caso de Santos Cerdán; el rearme y la cumbre de la OTAN; o las relaciones de los partidos de la izquierda alternativa.

Irene Montero (Madrid, 1988) acude a esta entrevista con Público mientras el PSOE y el Gobierno de coalición afrontan las primeras horas del terremoto causado por los audios que involucran a Santos Cerdán, número tres de Pedro Sánchez, en una supuesta trama de mordidas en adjudicaciones irregulares.
Para Montero, más allá del caso concreto, una de las raíces del problema reside en que "cuando el avance en derechos no se activa, vuelve la dinámica bipartidista que es la corrupción". La eurodiputada advierte también de la necesidad de "democratizar el Poder Judicial y el poder mediático" porque "hay que ocuparse de las cosas del comer y hay que ocuparse de las cosas del poder porque, si no, la derecha manda aunque no gobierne, como está pasando ahora".
De los escándalos que afectan al PSOE y al Gobierno, de la legislatura, del rearme y del genocidio en Palestina, del presente y el futuro de la Unión Europea o de las relaciones entre los partidos de la izquierda alternativa habla Montero en esta entrevista.
¿Cree que Pedro Sánchez debe convocar elecciones tras lo sucedido con Santos Cerdán y el resto de escándalos que rodean al PSOE?
Esa decisión no depende de nosotras, depende del presidente del Gobierno. Nosotras lo que sí creemos con firmeza es que España necesita un Gobierno que avance en derechos y una mayoría plurinacional, feminista y progresista que existe y que hizo posible el primer Gobierno de coalición de la historia de la democracia y los principales avances en derechos de los últimos años. Es bueno para España que pasen cosas, aunque el bipartidismo no quiera, y cuando ese avance en derechos no se activa, vuelve una dinámica bipartidista que es corrupción, pero que sobre todo es la imposibilidad de responder a las necesidades urgentes que tiene la gente en materia de vivienda o en materia de derechos sociales, de bienestar y felicidad.
De hecho, estamos viendo cómo este Gobierno está haciendo todo lo contrario de aquello para lo que fue elegido. Este es el Gobierno más belicista de la historia de la democracia, en unas semanas va a firmar un 5% del PIB en gasto militar a las órdenes directas de un fascista como Donald Trump y ha firmado ya un rearme que está implicando durísimos recortes para la mayoría social: 3.000 millones de euros en el fondo de las comunidades autónomas, un 25% en el Plan Corresponsables, mil millones menos en educación y 4.000 millones de euros más en defensa para responder a las órdenes de Donald Trump.
Independientemente de cuándo el presidente decida convocar elecciones, el problema que tenemos en nuestro país es que necesitamos que exista una izquierda fuerte y gente movilizada para cambiar el rumbo de guerra, de rearme y de complicidad con el genocidio (en Palestina) en el que nos está metiendo este Gobierno. Eso es lo que va a poder acabar con la derecha y la extrema derecha, que, por otra parte, ya manda en nuestro país aunque no gobierne, como estamos viendo con esos sectores golpistas y reaccionarios del Poder Judicial haciéndole la guerra sucia a la democracia.
Han repetido en varias ocasiones que ustedes no estarían en este Gobierno con el PSOE. ¿Ven posible una alianza en el futuro? ¿Repetirían hoy, si pudieran, el primer Gobierno de coalición, el de 2020?
Podemos lo que quiere es que España siga avanzando en derechos durante todos estos años, ir mucho más lejos en todo aquello que permite a la gente vivir con dignidad y tener una vida con todos sus derechos garantizados. Y sabemos, seguramente mejor que nadie en los últimos 100 años de la historia de nuestro país desde la Segunda República, que para hacer transformaciones hay que gobernar.
No sólo hay que gobernar, la gente tiene que estar movilizada, tiene que tener ganas de que las cosas pasen y estar dispuesta a apostar por la transformación en derechos. Nosotras vamos a trabajar para que en España haya un gobierno, por supuesto con Podemos dentro, en el que se siga avanzando en derechos, y para eso tendremos que pactar con quien sea necesario pactar, pero sabiendo que el objetivo es avanzar en derechos. Nosotras no vamos a estar en un gobierno para calentar sillones, que es lo que tantas veces el PSOE nos decía cuando quería evitar que hubiese un gobierno de coalición.
¿Cree que debe dimitir el fiscal general del Estado tras ser procesado por el Tribunal Supremo?
Deben dimitir los golpistas de los sectores judiciales y mediáticos que le están haciendo la guerra sucia a la democracia, no sus víctimas. Estamos viendo en este país algo muy grave, y es que el fiscal general del Estado puede terminar sentado en el banquillo porque hay unos sectores reaccionarios y una ofensiva judicial y mediática reaccionaria que quieren proteger la impunidad de la señora Ayuso, de su pareja, de su hermano, de su padre y de todo un entorno familiar y personal que se lo ha llevado crudo en los peores años de la emergencia sanitaria.
Esta seguramente es una de las principales heridas abiertas que tiene nuestra democracia. Precisamente por eso somos tan críticas con el PSOE, porque nosotras creemos que democratizar la justicia y democratizar el poder mediático es una tarea urgentísima en España de primer orden. Hay que ocuparse de las cosas del comer y hay que ocuparse de las cosas del poder, porque si no nos ocupamos de las cosas del poder, la derecha manda aunque no gobierne, que es lo que está pasando ahora en nuestro país.
Necesitamos democratizar el Poder Judicial, democratizar el poder mediático para que no pueda haber sectores reaccionarios y directamente golpistas en el sentido de que quieren impedir que la gente votando y sus representantes en la sede de la soberanía nacional tomen determinadas decisiones que a ellos no les gustan. Porque esos sectores reaccionarios del poder judicial y mediático están acostumbrados a mandar más que un diputado, más que el Parlamento, más que el Senado y más que el presidente del Gobierno. Y quieren que eso siga siendo así y que el Estado sea su patrimonio, su coto privado, y eso se tiene que acabar en España.
¿Qué proponen para revertir esta situación? ¿Estarían dispuestos a reformar el sistema judicial de la mano del Gobierno si se diera el caso?
Lo primero que es importante señalar es que van de la mano la democratización del poder judicial y la del poder mediático, porque la guerra sucia a la democracia no se hace solo por una de las dos vías. Se necesitan la una a la otra. Precisamente por eso cada vez que me preguntan si el fiscal general del Estado debe dimitir, yo recuerdo cuando me preguntaban una y otra vez en televisión, recuerdo a Antonio García Ferreras preguntármelo insistentemente en una entrevista, si Vicky Rosell debía dimitir, y eso es lo que buscan con esa guerra sucia: que el dirigente dimita, que la formación política se vea dañada en su imagen, en su propósito, y que haya gente que desconfíe.
Y primero te dicen que tienes que dimitir: "Dimite por tu propio bien, porque así te vas a poder defender mejor. Y luego ya no te preocupes, que si sales inocente podrás volver a la vida pública". Y por el camino, la guerra sucia ha hecho su efecto, que es frenar los procesos de transformación, porque la gente se distancia del proceso político porque deja de confiar. Y entonces, ya cuando se ve que es falso, nos lamentamos todos y nos damos un abrazo. Bueno, pues es que eso no puede pasar.
Y para eso nosotras vamos a trabajar, como hemos hecho siempre, con la mayoría plurinacional, democrática y feminista para, por ejemplo, en democratización de la justicia, la modificación del sistema y de las vías de acceso a la carrera judicial. El trabajo que se está haciendo ahora para la estabilización de jueces, que son juezas, sobre todo sustitutas, también es importante. El 80% de las personas que son juezas sustitutas son mujeres y muchas de ellas mayores de 50 años.
Necesitamos tener un mayor control democrático por parte de la ciudadanía de lo que es un servicio que permite garantizar el derecho a recibir información y también a darla. Proponemos, por ejemplo, que haya una estructura de poder mediático en la que un tercio sea para la privada, un tercio para la iniciativa pública y un tercio para la iniciativa comunitaria. Porque en el momento en el que hay prácticas oligopólicas, resulta que un jefe de un medio de comunicación tiene más poder que un diputado sin presentarse a las elecciones, y eso es una gran herida de la democracia.
"Cuando hay prácticas oligopólicas, el jefe de un medio de comunicación tiene más poder que un diputado sin presentarse a las elecciones"
Este fin de semana se ha constituido formalmente ELA, un nuevo partido europeo de izquierdas del que ustedes forman parte junto a otras organizaciones. ¿Por qué han decidido conformar un nuevo partido a nivel europeo?
Este es un momento muy importante para la izquierda en Europa y eso es lo que justifica que demos este paso una serie de formaciones políticas antifascistas, feministas, ecologistas, que llevamos trabajando juntas desde hace más de 10 años y que lo hacíamos a través de unas relaciones más informales que las de un partido, a través de la plataforma Ahora el Pueblo. Esto tiene que ver mucho con esa ola democratizadora que se inicia en Europa a raíz de la gran crisis del 2008 y por eso estamos en alianza fuerzas que somos hijas de esa voluntad popular de más democracia frente a una gran coalición de austeridad en la que en ese momento estaban PP y PSOE.
Pensamos que es el momento de dar un paso más porque en este momento Europa se está jugando su propia supervivencia. Nosotras estamos viendo cómo en Europa, 15 años después de esa decisión de las élites de apostar por una gran coalición de austeridad, están apostando por una gran coalición de guerra y de complicidad con el genocidio y van a hacer un cambio estructural en las economías europeas. El rearme no es una decisión coyuntural, es una decisión que va a reorganizar la estructura productiva y la estructura económica de Europa y que va a condicionar gravemente la soberanía de nuestros países.
Europa en este momento está en un serio riesgo de convertirse en una provincia de los Estados Unidos, en que todas sus decisiones no se tomen de forma soberana por los pueblos de Europa, sino que vengan determinadas por las órdenes de un fascista como Donald Trump. Y, además, eso implicando cosas muy graves, como que por primera vez en la historia de la Unión Europea, la socialdemocracia y la derecha, PP y PSOE, han metido a la extrema derecha de Orbán y de Meloni en el centro de mandos de Europa. Teresa Ribera es vicepresidenta de la Comisión Europea gracias a los votos de Orbán y de Meloni, y el PSOE ha votado a favor de esos candidatos de extrema derecha.
Europa se fundó sobre la base del antifascismo, sobre la base del Estado de bienestar, de garantizar educación, sanidad, sistemas de dependencia; y con el rearme y con la complicidad con el genocidio, y metiendo a la extrema derecha en en el centro de mandos, Europa está poniendo en riesgo su carácter antifascista, está poniendo en riesgo los Estados de bienestar porque el dinero para el rearme, como ya está diciendo Mark Rutte, el secretario general de la OTAN, va a salir del sistema de salud y del sistema de pensiones.
"Europa está poniendo en riesgo su carácter antifascista y puede convertirse en una provincia de Estados Unidos"
El PSOE necesita que no haya una voz disidente, que no haya una voz alternativa, necesitan poder decir "esto es lo que hay". Bueno, pues nosotras pensamos que no, que Europa merece tener una voz de los pueblos, una voz feminista, una voz por la paz, una voz antifascista y por eso reforzamos nuestras alianzas y creemos que es muy necesario que construyamos, fortalezcamos y hagamos crecer las fuerzas de la izquierda, de la paz, del antifascismo y del avance en derechos en Europa.
Hasta ahora la principal referencia de partido de la izquierda en Europa era el Partido de la Izquierda Europea (PIE). ¿Qué diferencia a ELA de PIE? ¿No están en el PIE las fuerzas de la izquierda, el antifascismo y la paz?
Nosotras formamos este partido como consecuencia natural de unas alianzas que están muy vivas, que, como te decía, quizá eran más informales a través de una plataforma como era Ahora el Pueblo. Pero también trabajamos con otras fuerzas en el marco de la izquierda europea, en el grupo The Left. Lo importante ahora mismo es que seamos capaces de centrar el trabajo que hacemos institucionalmente y en las calles, en cada uno de nuestros países, para hacer crecer las fuerzas de la paz, del feminismo, del cuidado del planeta, antifascistas, y las fuerzas que están haciendo todo lo que está en su mano para que acabe el genocidio contra el pueblo palestino.
Por tanto, tenemos muchos motivos para, con honestidad, hacer crecer las fuerzas de la paz. La gente tiene que saber que el rearme, la guerra y la complicidad con el genocidio son decisiones políticas que están tomando las élites en contra de los pueblos, pero que si los pueblos nos movemos, como siempre ha demostrado la historia, somos capaces de cambiar el rumbo de nuestra propia historia y somos capaces de tomar decisiones que nos hacen estar donde queremos estar.
Ustedes denuncian desde hace tiempo que ya estamos en un régimen de guerra. ¿Cómo se sale? Da la sensación de que el discurso pacifista no tiene ni el alcance ni la efectividad suficientes para confrontar los discursos que apelan a la necesidad de rearmarse para defenderse ante eventuales amenazas externas.
Yo creo que España es un país de paz y creo que España necesita un nuevo 'No a la guerra'. También un 'no' al rearme y un 'no' a la complicidad con el genocidio. Si algo hemos demostrado en estos años en las calles y en las instituciones es que es posible lo que parece imposible; hay que ir a la raíz de nuestras convicciones más profundas y no dejarnos llevar por esos mensajes tan desmovilizadores y tan antipolíticos que desgraciadamente muchas veces nos lanzan, no desde la derecha, sino desde los propios sectores progresistas, como que avanzar en derechos hace ruido.
Las cosas se consiguen incomodando, se consiguen haciendo ruido y se consiguen movilizándose, y precisamente eso es lo que demuestran estos años. Desde la Segunda República, la izquierda en España no había tenido tanto poder como ahora, entonces creo que todos esos discursos de que hemos ido demasiado lejos, de que incomodamos, han podido acomplejar a mucha gente que dice "bueno, pues a lo mejor estamos yendo demasiado lejos, a lo mejor hay que parar". Yo creo que este es un momento para reivindicar el orgullo de ser lo que somos: gente de paz, contra el rearme.
Quiero que en nuestro país haya paz, servicios públicos, leyes feministas y que la gente pueda ser quien es sin miedo y sin sufrir violencia o discriminación. Y precisamente lo que hemos demostrado en estos años es que si nos movilizamos lo podemos conseguir. Por tanto, yo creo que no solamente hay mimbres, sino que lo podemos conseguir, que España puede tener un nuevo 'No a la guerra' que cambie el rumbo belicista y de complicidad con el genocidio en el que nos está metiendo este Gobierno del PSOE y Sumar por uno de paz y de avance en derechos.
Ustedes denuncian que la subida del gasto militar en esta legislatura (de unos 15.000 millones) ha implicado recortes sociales. ¿El incremento del gasto militar de la pasada legislatura, de unos 6.000 millones, también supuso algún recorte social?
En la legislatura del Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos la inversión social aumentó en casi 150.000 millones, y hubo 6.000 millones para defensa. Estamos hablando de que, en la mitad de tiempo, este Gobierno de guerra y complicidad con el genocidio ha aumentado 15.000 millones en defensa, la mayor subida de gasto militar de la historia de nuestra democracia. Eso hace a Sánchez el presidente más belicista de la historia de nuestra democracia, con un aumento de la inversión social de un total de cero euros.
Al presidente le hemos pedido que deje de mentir, pero no lo va a hacer porque saben que esta apuesta que están haciendo por el rearme y por la complicidad con el genocidio es un callejón sin salida y es una alfombra roja a la derecha y a la extrema derecha.
Precisamente por eso estamos tan convencidas de que la tarea más importante ahora en nuestro país, la tarea política más importante, es defender la paz y hacer crecer las fuerzas de la paz, y no dejarnos convencer por esa propaganda de guerra y esa propaganda genocida que nos dice que el rearme es la única opción posible o que Israel tiene un supuesto derecho a defenderse y que lo que está haciendo, este genocidio a ojos de todo el mundo, es para luchar contra el terrorismo.
No estamos en un momento de tanta movilización social como en el 15M; pero es que justo después del 15M ganó el PP con mayoría absoluta y todavía tuvieron que pasar unos cuantos años para que esa mayoría social se expresase en lo institucional. Quiero decir con esto que la complejidad de los procesos para más democracia y más derechos existe, pero que lo podemos conseguir. Que si algo hemos demostrado en estos años es que si nos movilizamos, sí se puede.
¿Ven posible alcanzar un acuerdo con Izquierda Unida y el resto de fuerzas de cara a las elecciones andaluzas? Las relaciones no pasan por su mejor momento...
A nosotras lo que nos separa de los partidos del Gobierno es la apuesta por el rearme y por la complicidad con el genocidio, porque nosotras creemos que España necesita justo lo contrario. Entonces, eso es lo que nos está distanciando de las fuerzas del Gobierno. Si hacemos hacer crecer las fuerzas de la paz, si las tareas políticas se hacen, las alianzas van a caer por su propio peso, estoy firmemente convencida de ello.
¿Cree que IU y Sumar apuestan por el rearme y por ser cómplices del genocidio en Palestina?
De las contradicciones que tenga Sumar tienen que dar cuenta los partidos de Sumar. Ahora mismo, desde Yolanda Díaz a Margarita Robles están diciendo que están en contra del rearme. Tú escuchas hablar al presidente Sánchez y tanto desde el PSOE como desde los partidos de Sumar te dicen que están en contra del rearme y que están en contra del genocidio. Pero te dicen eso a la vez que están comprando, vendiendo y permitiendo el tránsito de armas a los genocidas, sabiendo que si practican un embargo total de armas, eso pondría en un aprieto real al Estado terrorista de Israel.
Margarita Robles o Yolanda Díaz dicen que están en contra del rearme, pero dentro de 15 días van a firmar el 5% del PIB de gasto militar por orden del fascista de Donald Trump en la próxima cumbre de la OTAN. Por tanto, a nosotras lo que nos separa del Gobierno es que, digan lo que digan, hacen lo que hacen, y lo que están haciendo es rearme y complicidad con el genocidio, así como una parálisis total en los derechos. Nosotras creemos que es posible cambiar ese rumbo, y si ese rumbo cambia y la tarea política está hecha, las alianzas caerán por su propio peso.







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