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PP y Cs se conjuran en Andalucía para mantener el Gobierno hasta el final de la legislatura, en 2022

"El Gobierno de Andalucía goza de buena salud, complicidad, afecto, comprensión y de responsabilidad mutua", afirma el presidente de la Junta, Juanma Moreno (PP). "Este es un gobierno serio, sólido", abunda el vicepresidente Juan Marín (Cs)

El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín (izq), de Ciudadanos, han comparecido juntos esta tarde en el patio del Parlamento andaluz, donde se celebra un pleno ordinario, exhibiendo la unidad del Ejecutivo de coalición
El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín (izq), de Ciudadanos, han comparecido juntos esta tarde en el patio del Parlamento andaluz, donde se celebra un pleno ordinario, exhibiendo la unidad del Ejecutivo de coalición y lanzando un mensaje de estabilidad y de “tranquilidad” para toda la legislatura ante las rupturas ocurridas en Madrid y Murcia. José Manuel Vidal / EFE

Una idea, la de "encapsular el Ejecutivo" de Andalucía de todo el ruido proveniente del exterior fue la que permitió que el Gobierno andaluz –el primero que se formó de acuerdo con la fórmula inédita hasta entonces en España de una alianza de PP y Ciudadanos con los apoyos parlamentarios de Vox– aprobase dos presupuestos en medio de un intenso año electoral, el 2019.

Esa misma idea, además de las buenas relaciones personales y de trabajo del presidente, Juanma Moreno (PP), y del vicepresidente, Juan Marín (Ciudadanos), es la que ha permitido este miércoles al Gobierno de Andalucía resistir en pie y aguantar el terremoto político que se inauguró en Murcia con una moción de censura de PSOE y Ciudadanos contra el PP y prosiguió en Madrid, con réplicas posteriores, de momento más débiles en Castilla y León.

La fórmula inaugurada en Andalucía –PP y Cs con apoyos de Vox–, que luego se replicó en Madrid y Murcia, ha saltado por los aires tras el viraje de Ciudadanos y la respuesta de la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso, y ya solo queda en pie el proyecto original, el andaluz, impulsado por los 37 años consecutivos de Gobiernos del PSOE y por el buen entendimiento entre los miembros del núcleo duro del gabinete que preside Juanma Moreno: "Aquí hemos construido complicidad, por edad o objetivos comunes".

Tanto el presidente como Marín se conjuraron ayer una vez más frente al ruido externo y a la presión de su socio Vox, que este martes exigió elecciones anticipadas y manifestaron su voluntad de llevar –"tenga el coste electoral que tenga", en palabras de Marín– la legislatura, que terminaría, de manera natural en diciembre de 2022, hasta el final.

El contexto político –un elemento capital para entender el marco en el que se mueven los dirigentes– andaluz es diferente del de Madrid y del de Murcia. En Andalucía, como en Madrid, PP y Ciudadanos no tienen mayoría absoluta y dependen de Vox. Sin embargo, en Andalucía, al contrario que en Madrid, PP, Ciudadanos y Vox han sido capaces de aprobar tres presupuestos en estos dos años y tres meses de experimento. Las cuentas de este año fueron aprobadas el año pasado y el Gobierno, por tanto, tiene, salvo sorpresa, garantizada su supervivencia, como mínimo hasta finales de año. Pero para llevar la legislatura hasta el final sin aspavientos, sin atrincherarse en el Gobierno de mala manera, PP y Cs necesitan que la ultraderecha les apruebe otros presupuestos. De momento, Vox ha puesto en jaque al Ejecutivo con la censura parental en la escuela y eso podría causar algún tipo de inestabilidad en los próximos meses y que las cuentas del 22 no pudieran aprobarse.

"Somos conscientes de que somos un gobierno en minoría. Y los acuerdos los estamos cumpliendo al 100%. Estamos en esa dirección. En un momento como este, no es momento de hacer giros ni de poner en cuestión nada. Vamos a agotar la legislatura. Vox se tiene que preocupar de Vox. Yo me ocupo de gestionar un Gobierno. Estamos en minoría, cada ley, cada decreto tenemos que negociarlo y así seguiremos. Cada uno opine lo que considere. Yo no me voy a preocupar de Vox", dijo Marín, según recogió Canal Sur Radio en una atención a medios junto a Moreno –como aquella de Antequera (Málaga) en enero de 2019, la primera del Gobierno de coalición–. El canutazo fue convocado ex profeso en el Parlamento de Andalucía para dar la sensación de unidad, tranquilidad y de que la situación está bajo control.

"El Gobierno de Andalucía goza de buena salud, complicidad, afecto, comprensión y de responsabilidad mutua. Andalucía ha pasado la peor crisis de su historia. Andalucía necesita gestión, responsabilidad y futuro: salud y empleo. Este es un gobierno que aspira a concluir la legislatura", resumió Moreno. "Este es un gobierno muy serio, sólido, que únicamente está preocupado [del trabajo]. Otras cuestiones no nos afectan", dijo Marín.

Marín y Arrimadas

A la hora de la comparecencia de ambos, el miércoles por la tarde, Moreno había hablado con el presidente del PP, Pablo Casado, sobre el terremoto que causó la moción de Murcia, pero Marín no lo había hecho con Inés Arrimadas, lo que revela como pocas cosas la falta de entendimiento entre ambos, lo que, en un futuro, podría tener consecuencias de relevancia. En un día crítico para el partido, con una decisión estratégica, de calado, que podría acarrear réplicas importantes, Marín, según dijo, fue informado por Carlos Cuadrado, vicesecretario primero de Ciudadanos. "Me ha dado las explicaciones para entender [lo que estaba pasando]", dijo Marín.

Los partidos apuntalaron el discurso de sus responsables en el Gobierno. Así, el responsable de Comunicación de Ciudadanos en Andalucía, Guillermo Díaz, también manifestó lo mismo que Marín, que el Gobierno de Andalucía está funcionando "francamente bien" y se preguntó: "¿Lanzar un mensaje de inestabilidad en Andalucía es bueno? Yo creo que no, que sería irresponsable".

Y el portavoz parlamentario del PP, José Antonio Nieto, quien se entiende perfectamente con el portavoz de Vox en Andalucía, Alejandro Hernández, arremetió, sin embargo, de forma áspera contra el partido de ultraderecha: "Prioriza lo que considera que es su interés particular, fomentar la inestabilidad, bloquear la posibilidad de acuerdos y generar incertidumbre. Está en la estrategia de me da igual quien pierda si yo gano, y eso al final nunca da resultados. Eso va a ser bastante negativo para los intereses electorales de esa formación política. En este momento a Andalucía no le interesa ningún proceso electoral, sino que lo que necesita más que nunca es estabilidad", remató Nieto.

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