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El PP vasco trata de minimizar su crisis interna a las puertas de las elecciones

Los populares preparan una dura batalla para tratar de recuperar Vitoria. Al mismo tiempo, valoran cómo manejar las críticas que surgen de los dirigentes desplazados por la dirección en Bilbao.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, junto a Amaya Fernández, Bea Fanjul y Raquel González. EFE/Miguel Toña

Tras la debacle llegó el tsunami. La primavera no ha traído más que malas noticias en el PP de Euskadi, un territorio en el que los conservadores ya no son lo que eran. Mala noticia número uno: por primera vez no habrá representantes suyos en el Congreso. Desgracia número dos: cuando parecía que ya nada podía ir peor, algunos de sus más connotados dirigentes locales o bien se alejan de las siglas o bien insinúan que votarán a otras. La pelea interna está servida.

El conflicto quedó evidenciado ante las cámaras el pasado jueves, cuando el hasta ahora portavoz del PP en el ayuntamiento de Bilbao, José Eguiluz, dio a entender que en las elecciones municipales del próximo domingo 26 podría acabar dando su voto al PSE. Este veterano político vasco ya no formará parte de la lista bilbaína de los populares: al igual que en otros casos, ha sido desplazado por personas afines al sector que en las pasadas primarias del PP apoyó a Pablo Casado. Eguiluz, que hasta hace unos meses creía que volvería a ser candidato a la alcaldía, había respaldado a Soraya Sáenz de Santamaría.

"Ha habido una renovación de equipos", dijeron desde la formación conservadora

El primer puesto de la candidatura de Bilbao ha sido ocupado por Raquel González, presidenta del PP en Bizkaia y partidaria de Casado. “Ha habido una renovación de equipos, algo que ocurre en todos los partidos”, dijeron a Público fuentes de la formación conservadora. En esa línea, aseguraron que “el PP no va a valorar” las declaraciones de Eguiluz, al tiempo que no ocultaban que sus palabras que habían causado cierta “sorpresa” en la dirección del partido.

“La gente interpreta las cosas, y sabe que esto pasa en todas las casas”, comentaron las fuentes conservadoras. En esa línea, aseguraron que los candidatos populares al ayuntamiento de Bilbao “no van a ir con críticas” a su hasta ahora portavoz. Tampoco se esperan comentarios sobre el otro gran golpe que sufrió esta formación en la capital vizcaína: pocos días antes de las pasadas elecciones generales, la concejala Beatriz Marcos, uno de los rostros más conocidos del PP en ambientes culturales, sociales y deportivos de la ciudad, anunció su desvinculación del mundo de la política. Marcos, al igual que Eguiluz, había quedado fuera de la candidatura bilbaína que elaboró el sector oficialista.

La lista de deserciones populares –al menos las más conocidas- incluye también al europarlamentario Carlos Iturgaiz, a quien Casado había ubicado como número 17 en la lista al Parlamento Europeo, un puesto con escasas posibilidades de triunfo. “Abandono la política y comienzo con ilusión una nueva etapa de mi vida. Marcho con el orgullo de haber defendido en Europa y el País Vasco, bajo las siglas de mi partido PP (sic), la unidad de España, combatido al nacionalismo, luchado contra el terrorismo y haber defendido a las víctimas”, escribió el pasado 3 de abril en su cuenta de Twitter.

En vísperas de las pasadas elecciones generales, Casado también se encargó de colocar a una persona afín en la lista de Gipuzkoa. Allí situó como número uno a Iñigo Arcauz, cuya designación no sentó nada bien en ese territorio. Como muestra, un ejemplo: durante la campaña, el parlamentario y candidato a la alcaldía de Donostia, Borja Semper, no asistió a ni un solo acto de Arcauz.

Los videos de Semper

En su peculiar disputa por conquistar la alcaldía de Donostia –algo que se pronostica complicado-, Semper ha optado por desligarse precisamente de la línea más conservadora del partido. De hecho, el candidato donostiarra ha evitado utilizar las siglas del PP en sus dos primeros videos promocionales. En el último aparece versionando una canción del compositor vasco (y amigo suyo) Mikel Erentxun.

Fuentes populares restaron importancia a la ausencia de siglas en la campaña de Semper, quien en reiteradas ocasiones se ha mostrado muy crítico con cualquier tipo de viraje hacia la derecha para tratar de competir con Vox. “Todo el mundo sabe de qué partido es Borja, al igual que ocurre con (la postulante por Vitoria) Leticia Comerón o (la candidata en Bilbao) Raquel González”, señalaron. “El nuestro –apuntaron- es un proyecto fundamentado en las personas”.

La esperanza

En ese contexto, Comerón parece ser la única candidata con posibilidades de dar una alegría a la dirección del PP vasco. La número uno a la alcaldía de Vitoria mantendrá una dura batalla para tratar de retener el primer puesto que en las elecciones de 2015 obtuvo Javier Maroto. En aquel entonces, EH Bildu, PNV, Podemos e Irabazi (IU y Equo) alcanzaron un acuerdo para impedir que Maroto –quien durante los meses previos había realizado declaraciones de tinte xenófobo- se hiciera con el bastón de mando. En su lugar fue designado Gorka Urtaran (PNV), quien ahora vuelve a presentarse por el partido jeltzale.

En la propaganda electoral de Comerón aparecen bien claras las siglas del PP. No en vano, Vitoria es uno de los pocos lugares del País Vasco donde los populares tienen ciertas probabilidades de acariciar el triunfo. Fuentes populares creen que allí se podrán recuperar votos que en las elecciones del pasado domingo 26 se fueron al PNV. “La gente, en las municipales, vota distinto”, confían. Las urnas tendrán la última palabra.

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