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ENTREVISTA | ZAIDA CANTERA

"El protocolo de Morenés contra el acoso sexual es lamentable, desprecia a la víctima"

"Es un mentiroso patológico. Nunca me ayudó", denuncia la comandante retirada Zaida Cantera del ministro de Defensa, y carga contra la cúpula militar "responsable" de los abusos que sufrió e impedir la completa profesionalización de las Fuerzas Armadas: "Se comporta como una mafia donde rige la omertà"

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La comandante retirada Zaida Cantera en la redacción de Público. CDC

MADRID.- Primero se negó a reconocer el problema, y dijo que "la incidencia del acoso sexual en el Ejército es un 400% menor que en el resto de la sociedad". Días después su equipo le aconsejó rectificar, y anunció que preparaba un borrador de normas para ofrecer asistencia a las víctimas. Tres meses después, Pedro Morenés, ministro de Defensa, ha presentado un protocolo contra el acoso sexual que no ha convencido a nadie. Ni a las asociaciones de militares, que han expresado que "llega con severo retraso y no se dirige a erradicar el problema sino a responder a la alarma social", ni a la principal responsable de su puesta en marcha: la comandante retirada Zaida Cantera.

Cantera se ha convertido en el símbolo de la explosión de la burbuja de hermetismo en la que se encontraban las Fuerzas Armadas. Su aparición en el programa Salvados de La Sexta concienció a gran parte la sociedad española sobre lo que estaba ocurriendo tras el muro de opacidad del Ejército. En aquel momento la comandante, con la baja psicológica pero todavía militar, seguía bajo las restricciones de un Régimen Disciplinario castrense "anclado en el pasado" y por el que cualquier crítica contra el Ejército podía salirle cara. 

Con la separación del servicio definitiva en su poder, Cantera ya puede hablar abiertamente de una institución que "sigue siendo el chiringuito de unos pocos" y donde "falta fiscalización política". El relato de su experiencia animó a otras víctimas a sacar a la luz sus casos, y en su visita a la redacción de Público Zaida no rehuye las preguntas sobre la cúpula militar, sobre el ministro Morenés y sobre la realidad de unas Fuerzas Armadas que "se han distanciado de la sociedad". Su tono marcial facilita imaginársela con un uniforme que ya no vestirá más, mientras que su acosador, el coronel Lezcano-Mújica, ya ha sido puesto en libertad y, al haber sido condenado a menos de tres años de prisión, podrá continuar con su carrera militar.

Un protocolo que "no soluciona nada"

Cantera, víctima de un acoso sexual por parte de un superior, seguido de un acoso laboral, es tajante con el protocolo que Defensa envío los grupos políticos esta semana para su evaluación: "Me parece lamentable. No soluciona nada. Permite que la víctima pueda denunciar directamente ante el Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME). Es lo que hice yo, y el resultado fue que el JEME, Jaime Domínguez Buj, amparó a los acosadores. No solo los amparó, sino que permitió que siguieran acosándome y emitiendo denuncias falsas contra mí". 


"El protocolo plantea que se pueda denunciar ante el JEME. Es lo que hice yo, y el resultado es que amparó a los acosadores. No solo eso, sino que permitió que siguieran emitiendo denuncias falsas"

La comandante, que se enteró por los medios de comunicación de que su acosador había vuelto a denunciarla días después de salir de la cárcel, explica que el protocolo "está preparado por juristas militares, que no van a utilizarlo sino a aplicarlo, y lo aprobarán políticos, que nunca tendrán que recurrir a él", y considera que "cuando se elaboran nuevas leyes, normas, protocolos, es necesario un consenso con todas las partes. Y en este protocolo me parece que si ha habido mujeres en su redacción, desde luego saben lo que es sufrir un acoso sexual o laboral... Es lamentable". 

"Desprecia a la víctima, no valora sus derechos", continúa. "No va dirigido a su protección. No existirán unidades especializadas con médicos o psicólogos, ni contempla que puedas acceder directamente a otra vacante, y si quieres denunciar, el abogado te lo pagas tú. Yo me gasté 35.000 euros míos y de mi familia en el proceso". Pero para Zaida, lo peor es que estos casos sigan en manos de la justicia militar: "¿Pero es que alguien cree que por meter la palabra acoso sexual en el código penal militar va a cambiar algo, mientras los que sigan juzgando estos delitos sigan siendo los mismos? Es el mismo perro, con las mismas pulgas y distinto collar".

"La justicia militar garantiza la impunidad"

La oficial retirada expone que mientras que los jueces militares sigan perteneciendo a la escala jerárquica castrense y, por tanto, dependan de sus superiores, no existirá una "justicia militar justa". En este punto señala el caso de la juez encargada de investigar los desvíos de dinero en la base aérea de Getafe: "Fue denunciada por un coronel al que ella iba a investigar por el mero hecho de ser una subordinada, estando amparada por el Consejo General del Poder Judicial. No puede ser que este tipo de casos los investiguen los propios militares. Tienen que ser responsabilidad de una unidad policial especializada, ya sea de la Guardia Civil o de la Policía Nacional. Si no, lo que va a haber es un encubrimiento".

"Mi honor no lo tiene que defender el Ejército, lo tengo que poder defender yo, con ayuda del Estado. ¿O es que mi honor es distinto al de cualquier otra mujer?"

"Los delitos comunes, acoso laboral, acoso sexual, robos, corrupción... Están tipificados en los códigos civiles, y quien los tiene que juzgar son los tribunales civiles. El código penal militar, como bien lo dice nuestra Constitución y el propio código, se tiene que restringir a aquellos delitos de carácter militar", observa la comandante. "Mi honor no lo tiene que defender el Ejército, lo tengo que poder defender yo, con ayuda del Estado. Pero no el Ejército. ¿O es que mi honor es distinto al de cualquier otra mujer? ¿O es que el robo que se produce en las Fuerzas Armadas es distinto al que se produce en el Ministerio de Industria?", se pregunta Cantera en su conversación con Público

"Lo que está ocurriendo en las Fuerzas Armadas es debido a la impunidad que se está garantizando con la justicia militar". La víctima de acoso sexual tuvo que defenderse de múltiples denuncias de su acosador y otros altos rangos que se solidarizaron con él, peleando con la propia justicia militar por el camino. Mientras, el ministro de Defensa hacía oídos sordos a sus solicitudes para que le facilitara un cambio de destino: "Morenés es un mentiroso patológico, nunca me ayudo". Zaida no duda en apuntar a los que considera culpables de su caso y de la corrupción y trapicheos que se dan en el seno del Ejército: "La responsabilidad total y absoluta es de la cúpula militar. Es una pura deslealtad. Ve al político de turno como un títere para que firme sus papeles. Las normas que se presentan en el Congreso se las hace la cúpula militar. Como a ellos les apetece y como ellos quieren".

La "omertà" de una cúpula militar "mafiosa"

"Ahora que no soy militar puedo decir que es una mafia. Y se rigen por una omertá. ¿Por qué? Porque a partir de un determinado rango se eligen entre ellos. No asciendes por méritos o por capacidad. Asciendes por tu apellido. Te eligen a dedo", denuncia firmemente la comandante.  

"Tenemos una cúpula militar muy envejecida que no se ha educado en democracia. Ve al político de turno como un títere para que firme sus papeles, es una deslealtad"

"Hay una gran diferencia entre lo que ocurre arriba y abajo. En los escalones bajos la inmensa mayoría hemos nacido en democracia. Nos han educado en escuelas donde conviven hombres y mujeres, donde se imparten los valores de libertad, derechos fundamentales, deberes, ética y ciudadanía… Sin embargo, topas con una cúpula muy envejecida (de hecho tenemos una de las cúpulas más envejecidas de los países del entorno) y que no se educó en nuestros valores. Muchos de ellos se han adaptado a ellos, pero esos no son los que ocupan los puestos de poder. Los que ocupan los puestos de poder se han encargando que los que acceden a ellos sean de su misma cuerda. Se eligen a sí mismos, y eso no puede ser", asevera Cantera sobre la esfera dirigente de las Fuerzas Armadas.

La comandante retirada Zaida Cantera, en su intervención en El Objetivo. LA SEXTA


"Tenemos normas de la época del franquismo y la cúpula militar no ha permitido que se renueven. Le conviene que sigan como están: Les permiten seguir teniendo esa oscuridad dentro del Ejército"

Zaida destaca que hay determinadas familias en las que todos sus miembros "deben llegar a generales sea como sea". Es la tradición. Pagando y concediendo favores, estos clanes escalan hasta los puestos de responsabilidad, que se "asignan a dedo". "Tiene que haber otro sistema de elección. Por méritos. Y el que vale, vale, y asciende. Y el que no vale, no vale. Y si te tienes que tirar toda la vida de capitán, lo haces, aunque te apellides Villanueva Barrios, Domínguez Buj, Pardo de Santallana, o lo que sea. La profesionalidad significa eso".

Cantera admite que es este grupo endogámica el que domina la institución, en ausencia de la fiscalización política. "¿De qué me ha servido ponerme en contacto con el ministro de Defensa e informarle de que se estaban cometiendo todos esos delitos? Tenemos normas de la época del franquismo, y la cúpula militar no ha permitido que se renueven, porque le conviene que sigan como están. Les permiten seguir teniendo esa oscuridad dentro del Ejército".

"¿Que si el mundo político tiene miedo a esa opacidad? No lo sé. Pero desde luego no ha hecho nada por cambiarlo en los últimos 30 años. Que a estas alturas estemos valorando cómo tenemos que ayudar a una víctima de acoso sexual... ¿Por qué los militares tienen que tener unos derechos completamente diferenciados a los de los civiles?", se pregunta Zaida, que no sabe qué hará en su vida como civil, aunque su primer reto ya lo conoce: superar una nueva denuncia por "injurias" que su acosador ha presentado en los tribunales militares.

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