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La reconversión de la banca de la última década recorta un 20% de empleos en Catalunya

Ante la sangría de EREs anunciadas por las entidades pese a sus ingentes beneficios, los sindicatos exigen la implicación del Gobierno en el proceso de negociación y que las salidas sean voluntarias.

El ERE de CaixaBank: un fraude social
Imagen de una sede de Caixabank. 

En un goteo constante, iniciado en 2009 tras la crisis financiera, el proceso de reconversión laboral de la banca se ha llevado por delante al 20% de los trabajadores en Catalunya, según los cálculos de los sindicatos. Como si se tratara de un rayo que no cesa, los últimos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) propuestos por Caixabank y el BBVA suponen el despido de 11.241 trabajadores – 7.791 en el primer caso y 3.450 en el segundo. A estos, hay que sumar los 1.500 del Banco Sabadell, 750 de Ibercaja o los 5.000 del Santander, que la semana pasada reveló que había multiplicado casi por cinco sus beneficios en el primer trimestre de este año. En Catalunya, las diferentes iniciativas afectarían a casi 2.000 personas. "Salvajada" o "despropósito" son algunos de los adjetivos que utilizan los sindicatos para describir estas decisiones. De momento, ya han anunciado movilizaciones, al mismo tiempo que tratan de negociar para minimizar el trauma que suponen los despidos generalizados.

Bajo el pretexto de los cambios de hábitos por la digitalización de las operaciones bancarias, las dificultades de acceso al crédito, los tipos de interés bajos que reducen la rentabilidad o las crisis, en la última década, las entidades financieras han acometido fusiones que han comportado la desaparición de las cajas de ahorro, la concentración de la oferta a través de las fusiones, el cierre de las oficinas y los recortes de plantilla. Tras conocerse el ERE de Caixabank, ha resurgido el debate social sobre si resulta ético que se permita este movimiento a una entidad que acaba de absorber a Bankia, en la que el Estado controla el 16% del accionariado, y que fue rescatada con dinero público en 2012.

La preocupación sindical es máxima. De hecho, CCOO alerta que en el caso de Caixabank las pérdidas de empleo en Catalunya equivalen al 85% de los nuevos trabajadores integrados tras la fusión con Bankia. Los representantes de los trabajadores ya han anunciado movilizaciones ante "los recortes desproporcionados que suponen un punto de inflexión en el sector bancario". La reconversión del sector bancario ha dejado en la cuenta a casi 100.000 a trabajadores a nivel estatal entre 2007 y 2021. Los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reflejan que la afiliación en la categoría de servicios financieros era de 286.179 personas en 2007. En marzo de 2021, la cifra ha caído hasta los 188.433. En tan solo un mes, de febrero a marzo, esta ha disminuido en 18.730 cotizantes.

El camino hacia la negociación

"Es alucinante que empresas sólidas, que ganan dinero, decidan prescindir del 20% de la plantilla sin negociaciones y que más de la mitad de las bajas se propongan para personas con menos de 50 años". Es el primer análisis que hace Víctor Miravete, responsable estatal del sector financiero del sindicato UGT, y trabajador de Caixabank. Por el momento, UGT ha solicitado que se alargue el periodo de negociación del ERE "para evitar un nuevo sacrificio del empleo". Miravete recuerda que el BBVA acaba de obtener liquidez tras vender un banco en EEUU y que, "aunque podamos llegar a entender que se tiene que retribuir a los accionistas y otorgar bonos a los directivos, en ningún caso a costa de los trabajadores".

Miravete pone en duda el argumento del cierre de sucursales por el proceso de digitalización. "Me pregunto cuánta gente acaba contratando un plan de pensiones o una hipoteca exclusivamente por internet". El dirigente sindical alude a la espada de Damocles que tiene clavada el sector desde la inyección de dinero público para salvarlo. Así, recuerda que "Bankia adquirió el compromiso, con el visto bueno del Estado, de devolverle a los accionistas 2.500 millones de euros". Por eso, Miravete reclama la implicación del Gobierno para la ejecución del ERE.

Desde UGT consideran que un mal menor en el proceso de negociación del expediente sería "reconducir la situación, de forma que solo se produzcan bajas voluntarias y la ampliación de los rangos de edad para jubilarse". En una línea similar, el responsable estatal del sector financiero de CCOO, Joan Sierra, admite que "solo nos queda negociar para que no haya salidas traumáticas, ya que nos dejan poco margen para la voluntariedad".

Mejores despidos

Sierra señala que, a pesar de que el sector financiero suele tener mejores despidos que en otros ámbitos, "los ajustes económicos han dejado de lado a trabajadores y clientes, que ahora están desatendidos y excluidos financieramente, ya que la atención personalizada se ha sustituido por la virtualidad".

Como alternativa laboral para los empleados expulsados del sector financiero, Sierra propone que como especialistas en valoración de los riesgos de los créditos, este colectivo pueda ejercer en el seno de las mismas entidades, realizando tareas de revisión, supervisión y gestión de los fondos que procederán de la Unión Europea (UE).

Ambos sindicatos convienen en que el objetivo prioritario de las conversaciones en el marco del periodo de consultas debería ser amortiguar las salidas de trabajadores y que las que haya se produzcan en buenas condiciones. Asimismo, coinciden en que la gestión del ERE de Caixabank se ha de tratar de una forma diferente, ya que el Estado tiene una participación en Bankia, que forma parte de la entidad. Salidas voluntarias, buenas indemnizaciones y que no se recorten todavía más las condiciones laborales de los empleados que se quedan son las líneas rojas que se han marcado para las negociaciones.

Las divisas digitales, las nuevas amenazas para el sector

Por otra parte, la profesora del área de finanzas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Elisabet Ruiz-Dotras, explica la evolución del sistema en los últimos años por el objetivo de aprovechar la coyuntura económica para implantar reestructuraciones y reformas que palien la pérdida de rentabilidad de los bancos. "Gracias a la pandemia se intentan quitar de encima los costes fijos más importantes que acumulan: los trabajadores y los edificios". Ruiz-Dotras recuerda que los bancos ya no ganan dinero a través de uno de sus negocios tradicionales, como son los préstamos, por los bajos tipos de interés, y ahora se ven forzados a recortar gastos ante los menores ingresos.

Inmersos en la enésima reestructuración del sector bancario, Ruiz-Dotras alerta que las nuevas amenazas procederán del ‘blockchain’ y de las criptomonedas. "Se está yendo mucho capital para allí y si este sistema evoluciona acabará sustituyendo la función que hasta ahora llevan a cabo los bancos". El sector, según la experta, camina hacia un modelo con menos préstamos y créditos. "Si las divisas digitales se desarrollan, como ya está pasando en Suecia o China, y el ‘blockchain’ funciona, las tecnologías romperán el monopolio de los bancos".

Con estos augurios, Ruiz-Dotras augura que las entidades financieras se especializarán en las empresas y actuarán como prestadoras de servicios. Este patrón ya lo está aplicando en Banco Santander en Latinoamérica, donde ha implantado los Work Cafe, en los que las gestiones bancarias tradicionales conviven con eventos, conferencias y cursos. Para evitar transitar irremediablemente hacia ese paradigma, la profesora de la UOC recomienda reforzar la educación financiera.

Más de 4.000 oficinas cerradas desde 2008

El estudio Cierre de oficinas bancarias y acceso al efectivo en España, elaborado por el Banco de España y realizado por Concha Jiménez y Helena Tejero, constata que entre el año 2008 y el 2017, Catalunya ha pasado de 8.004 oficinas a 3.945. Este desplome del 50% es el mayor a nivel estatal, pese a que todavía se concentra una densidad de sucursales por encima de la media. Igualmente, la densidad presenta una distribución irregular, ya que 467 municipios de los 947 que existen en Catalunya no disponen de un servicio básico y esencial como una oficina bancaria. En ranking general en el recorte de sucursales, a Catalunya solo le supera las comunidades de Castilla y León y Castilla-La Mancha.




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