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Las Cloacas de Interior Salamanca, el comisario al que el juez saca a la palestra por enriquecerse abriendo la frontera española a no residentes

El juez García-Castellón propone juzgar al comisario Carlos Salamanca por sus tejemanejes con un representante de la familia política del presidente de Guinea Ecuatorial. Prevaliéndose de su condición de Jefe del Puesto Fronterizo del aeropuerto de Barajas, Salamanca abría bajo pago la frontera española (y de la UE) a no residentes y, según el auto, proporcionaba un servicio 'VIP' que eludía el control aduanero y brindaba la posibilidad de introducir en España elevadas cantidades de dinero en efectivo.

Comisario Carlos Salamanca. EFE
El comisario Carlos Salamanca. — EFE.

Pilar l. gonzález de lara / 

P. LÓPEZ

Cohecho y delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Son los delitos que el juez Manuel García-Castellón, instructor de la macrocausa Tándem o Caso Villarejo, imputa al comisario Carlos Salamanca en el auto de apertura de procedimiento abreviado para la pieza separada nº 1, llamada "Salamanca-Menéndez". Los mismos delitos se le imputan también a Francisco Menéndez Rubio, comisionista y representante de parte de la familia política del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang si bien, para Menéndez el juez añade cuatro delitos fiscales.

La pieza 1 se abre en marzo de 2018 para investigar de forma exclusiva los presuntos servicios que entre al menos 2012 y 2015 el comisario Salamanca prestó al comisionista Menéndez, prevaliéndose de su cargo como Jefe del Puesto Fronterizo del Aeropuerto de Madrid-Barajas, "función que desempeñó desde el 8 de junio de 2006 hasta el 14 de enero de 2015", según el auto.

Carlos Salamanca Vilches (1956) fue comisario de Alicante hasta el 8 de junio de 2006, Jefe del Puesto Fronterizo del Aeropuerto de Madrid-Barajas hasta el 14 enero de 2015 y Comisario Jefe de la Unidad Central de Fronteras hasta noviembre de 2017, mes en el que es detenido junto al comisario José Manuel Villarejo.

El magistrado afirma en su escrito que Salamanca facilitó a familiares y clientes de Menéndez el franqueo ilegal de la frontera española (y por tanto la de la Unión Europea) con un sistema de "visados en frontera" y la elusión de los controles de vigilancia y aduanas, brindando la "posibilidad de introducción en España de elevadas cantidades de dinero" de forma subrepticia.

Con este auto, García-Castellón invita a las partes a solicitar apertura de juicio oral formulando escrito de acusación (o sobreseimiento) y, "excepcionalmente", a pedir "diligencias complementarias indispensables para la tipificación de los hechos".

Salamanca incumplía la normativa "de forma deliberada y grosera"

El auto describe un "sólido cuadro indiciario" acerca de la existencia de un sistema basado en "visados en frontera". Estos se expedían bajo órdenes directas de Salamanca, "careciendo de competencias" e "incumpliendo de forma deliberada y grosera" la normativa, al ser un tipo de visado que solo se concede en situaciones excepcionales y que, además, al momento de dar la orden no contaba con la "preceptiva autorización de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras". El juez describe casos en los que esta autorización se conseguía después de la expedición del visado, quizás para servir de cobertura, en caso de una inspección, al tejemaneje ejecutado:

"Siguiendo con el plan preconcebido, ese día 16 de marzo [Carlos Salamanca]  ordenó que el 18 de marzo de 2012 se expidiera [a una ciudadana guineana] el visado en frontera por circunstancias excepcionales una vez aterrizada en Madrid, con vigencia hasta el 2 de abril, a pesar de que la Comisaría General de Extranjería y Fronteras competente no autorizó formalmente la expedición de dicho visado hasta el día 20 de marzo y por el tiempo de vigencia imprescindible, sin que conste expediente administrativo tramitado en la Comisaría del Aeropuerto de Madrid, dependiente de dicho acusado, que comprenda ni la solicitud de la interesada, ni las razones que dieron lugar a su otorgamiento ni a la duración de su vigencia [...]".

Frontera de pago : viajes, relojes, porsches y dinero no justificado por ser “compadre”

Salamanca no iba de "barato", tal vez siguiendo el sobrecogedor consejo que en 2005 le dio Enrique García Castaño (entonces ya jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía, UCAO), según relató éste a Villarejo. Por los servicios prestados Salamanca obtuvo de Menéndez viajes y estancias a gastos pagados, uso y disfrute de vehículos de lujo —entre ellos un Porsche Panamera y los gastos de mantenimiento de otro Porsche, en este caso un Cayenne previamente puesto a su disposición por otro empresario—, relojes de lujo por encima de los 80.000 euros e, incluso, entregas en efectivo por al menos 135.000 euros. Unas atenciones que Salamanca atribuyó a la "relación de amistad" con Menéndez, su "compadre". Pero este argumento de defensa ha sido considerado inverosímil por el actual instructor de Tándem por el elevado valor de los regalos y las cuatro declaraciones de Menéndez, a diferencia de la interpretación que hizo el primer responsable de la causa, el juez Diego De Egea.

Salamanca y Menéndez, los compadres, declararon haber sido presentados entre 2011 y 2012 en la Comisaría de Barajas por Fernando Luengo Juan, otro empresario español con negocios en Guinea Ecuatorial —al igual que Menéndez— y del que el comisario también recibió regalos suntuarios.

Pero hay más asuntos que pueden tener conexión con la operativa desplegada por Salamanca en Barajas. Por ejemplo, los que figuran en el Caso del Pequeño Nicolás relativos a la gestión de visados para ciudadanos guineanos y la propia afirmación de Nicolás diciendo que no necesitaba "ningún papelucho" [en referencia al pasaporte] para fugarse a Guinea Ecuatorial cuando quisiera. 

Además, y durante la instrucción de las piezas, se han identificado correos electrónicos intercambiados entre la dirección de seguridad del BBVA encabezada por Julio Corrochano y otros directivos de la entidad en los que se habla de facilitar la entrada en España de personal del banco y/o familiares no residentes. Sin embargo, Corrochano no fue llamado a declarar en esta pieza, como sí sucedió con Antonio Asenjo Martín (como testigo), al identificarse un reloj de lujo regalado por éste a Salamanca en nombre de Iberdrola cuando dirigía su departamento de seguridad. Asenjo vino a decir que se trataba de una atención habitual del banco (o su departamento) con determinados clientes y autoridades.

Personajes interconectados en distintas piezas judiciales

El comisario Salamanca mantenía, además, tal y como ha ido informando Público, estrechas relaciones mercantiles con varios personajes interconectados, mencionados más de una vez en la información bruta sumarial y por varios motivos. Por la intensidad de su vinculación mercantil y número de menciones destacan por el momento dos: Alfonso Carrascosa y Fernando Sánchez Lázaro.

Carrascosa es accionista mayoritario del Grupo Legalitas (del que Villarejo es o fue accionista por compra de acciones de una filial, según documentación que le fue incautada) y también lo es del grupo de juguetes y material de escritorio infantil CIFE, en el que la hija de Salamanca es consejera delegada y su nuera, empleada. CIFE es protagonista de una parte de las conversaciones pinchadas en el marco de la instrucción de la pieza separada Funcionarios del Caso Emperador, en las que se escucha a Salamanca instar a un empresario chino, Yongping Wu Liu, a que colabore con un de los directivos de CIFE  y como resultado de la gestión "se inicia con Yongping Wu Liu relaciones empresariales; abriendo éste un local para la venta de juguetes suministrados por la empresa " escribe un oficio de Asuntos Internos de la pieza . Wu Liu es uno de los empresarios chinos más activos en el polígono industrial fuenlabreño Cobo Calleja y fue al que la prensa afín a Villarejo y sus amigos vendieron falsamente como "lugarteniente" del líder de la trama, Gao Ping; pero resultó ser solo uno más de sus integrantes y solo coincidir en el nombre de pila con el que sí lo era (Yongping Xia). Fuentes fiscales aseguran a Público que no se puede atribuir al órgano acusador la confusión de nombres en los medios: "La fiscalía siempre tuvo claro quién era cada uno de los dos Yongping". Wu Liu fue desimputado en 2019 en la pieza principal.

Wu Liu regó de regalos y atenciones al grupo de policías conformado, entre otros, por Salamanca y el hermano del inspector jefe y hoy comisario Andrés Gómez Gordo, el policía de confianza de la exministra y exsecretaria general del Partido Popular (PP) María Dolores de Cospedal e imputado en la pieza Kitchen, sin que los magistrados que instruyeron la pieza Funcionarios del Caso Emperador vieran algo más que no fueran "regalos de amistad". Villarejo también sacó tajada: su bufete fue contratado por Wu Liu cuando resultó imputado en esta pieza Funcionarios hasta la apertura del juicio oral en 2016, momento en el que el empresario chino contrató al bufete de Gonzalo Boye e Isabel Elbal. Todos los investigados en la pieza Funcionarios fueron absueltos.

Por otra parte, con el empresario Sánchez Lázaro el comisario Salamanca reinvirtió ganancias procedentes, según él, de la lotería, en un negocio integral de tabaco de picadura (secado, envasado y comercialización) bajo la marca Quercus, en cuya promoción colaboraba la periodista Cristina Tárrega, muy unida al comisario Salamanca. También junto a Sánchez Lázaro, y esta vez con Tárrega de accionista, la mujer de Salamanca invierte en un centro estético en el que también participa la controvertida asesora financiera Mónica Gil Manzano.

Salamanca fue cesado en enero de 2015 de su puesto en Barajas, pero un año y medio después (el 20 de junio de 2016), y ya pasado el ruido del Caso Emperador, en el que estuvo investigado y finalmente exonerado por considerarse que los regalos recibidos de miembros de la trama china respondían a "regalos de amistad", fue nombrado nada menos que Comisario Jefe de la Unidad Central De Fronteras, dependiente de la Comisaría General de Extranjería, un puesto de libre designación que rubrica la Dirección General de la Policía (entonces con Ignacio Cosidó al frente), bien a propuesta propia o bien a propuesta de la cúpula policial, que a la sazón encabezaba el Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino, también imputado en Tándem en la pieza Kitchen.

Cambio de divisas y control de equipajes: otros negocios del interés de Villarejo

El franqueo de la frontera española (y por tanto también de la Unión Europea)  no fue el único negocio de interés de la organización criminal vinculado a la entrada en España de no residentes o de mercancías por vía aérea, marítima o terrestre. De los audios y documentación informática incautada a Villarejo  durante su detención se desprende su interés en al menos dos negocios vinculados.

El primero de ellos, las empresas de cambio de divisas. Como ya avanzó Público en julio de 2019, se incautó a Villarejo un "informe sobre Juan Carlos Eguiagaray Pagés", a quien el Registro Mercantil describe como presidente y consejero delegado de Maccorp Exact Change Entidad de Pago SA, buque insignia de un grupo centrado en el servicio de cambio de divisas en el que Barajas es una pieza estratégica (opera allí desde septiembre de 2011). Tras el artículo de este diario, el empresario presentó un escrito en el juzgado interesándose por el hallazgo del informe. 

En segundo lugar, el control de equipajes y personas. En una conversación que mantiene con Julio Corrochano en 2005 siendo este jefe de seguridad del BBVA, Villarejo trata de convencerle para que el banco contrate los equipos de una empresa amiga suya centrada en el suministro y mantenimiento in situ de arcos de detección y de túneles tomográficos (de "rayos x") para control de accesos de personas, efectos personales y equipaje. La empresa en cuestión resulta ser también, y desde hace muchos años, una suministradora y mantenedora de referencia de estos equipos para la zona de embarque y de facturación de varios aeropuertos, entre ellos el de Barajas, además de puertos y estaciones de tren. Villarejo vende a Corrochano una relación con el dueño de dicha compañía de absoluta confianza y con el que podría realizar "maldades", es decir, cualquier tipo de negocio fuera de la legalidad. La gestión comercial no dejaría de ser un favor puntual y espontáneo a una empresa amiga, si no fuera porque en los archivos informáticos de apoyo a la contabilidad que se incautan al comisario se desprende que el comisario tuvo relación mercantil con esta compañía entre al menos entre 2000 y 2005. 

Habría un tercer negocio, en este caso relacionado con el control a distancia de cerraduras electrónicas y el posicionamiento de contenedores marítimos, que a Villarejo se le oye describir en una conversación con Alvaro Pérez Maura como un sistema tecnológico tan puntero que sería la envidia de la mismísima DEA (agencia de Estados Unidos de Administración para el Control de Drogas) y para la que él busca en España socios comerciales (y financieros).

Eso es lo que cuenta, pero como sucede frecuentemente con lo que Villarejo dice, la verdad brilla por su ausencia y la historia real es menos simpática y muy parecida a la de la novedosísima patente de "encriptación de teléfonos" de la que habla en febrero de 2017 en Nueva York con Paul Manafort; o a la de la máquina de lectura de cheques de 10 años antes con el Banco Portugués de Negocios. Ninguna de las dos resultaron ser ni novedosas, ni recientes, y solo servían según los indicios en el primer caso y la fiscalia portuguesa en el segundo, para disfrazar de proyecto de inversión un pago de honorarios, forzados o voluntarios, y un subsiguiente trasvase del dinero a un tercero. La ensalzada patente de las cerraduras para contenedores marítimos tenía ya unos años y estaba lejos de la vanguardia, por lo que cabe pensar que también iba a ser usada para cobrar honorarios forzados o voluntarios, disfrazándolos de "inversión" en capital en un proyecto "start up" basado en la patente para darle apariencia de proyecto atractivo y por tanto merecedor del dinero aportado. En el marco de este negocio, Villarejo menciona a Josep Pujol. Público ha podido confirmar con el propio Pujol que se le ofreció "invertir" añadiendo que le fue presentado por otra persona distinta de Villarejo, y que la oferta "fue rechazada".    

Se confirma la relevancia de la actuación de la Agencia Tributaria en Framen en la apertura de la causa Tándem

El auto añade cuatro delitos fiscales para Francisco Menéndez Rubio como consecuencia del procedimiento judicial impulsado por la Agencia Tributaria en el verano de 2017 y que tenía origen en la inspección que inició a finales de 2016 en Framen Consultores y Asesores SL, la empresa de la que salía el dinero de los regalos a Salamanca y de la que Menéndez era socio único sobre el papel. Tal como dice el auto, la pieza sobre Salamanca deriva de los hechos de la pieza principal que fueron el objeto de la querella con la que los fiscales Ignacio Stampa y Miguel Serrano lograron la detención de Villarejo y la apertura judicial de la causa Tándem en noviembre de 2017. Dichos hechos están soportados en buena parte en los hallazgos de los inspectores tributarios. Así la enunciaron los fiscales cuando la enviaron al juzgado para abrir la Causa Tandem:

"Un grupo de individuos nacionales de Guinea Ecuatorial comenzó a invertir en España fondos que tenían su origen último en negocios ilícitos del sector del petróleo, prevaliéndose de puestos de alta dirección y gestión en la empresa publica guineana Gepetrol, desviando los fondos ilícitamente obtenidos a empresas radicadas en paraísos fiscales para hacerlos llegar a otros países de la Unión Europea, utilizando otras empresas pantalla y testaferros mediante los cuales realizaron inversiones de grandes capitales, entre otros, en el sector inmobiliario".

Los inspectores de la Agencia Tributaria descubrieron que la actividad declarada por Framen era falsa y que, en realidad, se dedicaba a trasvasar dinero entre cuentas off shore. El dinero entraba en Framen desde cuentas off shore de las que eran titulares sus clientes guineanos (que resultaron ser los máximos directivos de la empresa pública que gestiona los recursos petrolíferos de Guinea Ecuatorial y familiares directos de la actual esposa del presidente de dicho país Teodoro Obiang). A su vez, ese mismo dinero que había entrado en Framen salía hacia otras cuentas off shore de los mismos guineanos. Pero en este viaje de entrada y salida de capitales entre Framen y las cuentas offshore, una parte de ese dinero se quedaba retenida como comisión para el propio Menéndez y para costear regalos y honorarios a Salamanca y otros policías (solo entre 2011 y 2012 pasaron 21 millones de euros por Framen).

La procedencia última del dinero que entraba en Framen era de la empresa pública Gepetrol, a la que estos directivos y familiares políticos del presidente facturaban supuestamente de forma ficticia desde empresas pantalla constituidas en paraísos fiscales para luego trasvasar el dinero a otras cuentas paradisiacas con ayuda del entramado de Menéndez y de otros y acabar blanqueado en propiedades inmobiliarias y otros productos de inversión. De las cuentas off shore de los guineanos que intervienen en el juego de facturación ficticia y trasvase procedía el dinero que acabó o cruzó por el entramado opaco panameño del comisario con motivo del Proyecto King, supuéstamente contratado por los clientes guineanos de Menéndez.

El desembarco de Hacienda en Framen a finales de 2016 (los inspectores de Hacienda avisan de que va a acudir a las empresas y no se plantan de incógnito) junto a la publicación por Público el 6 de febrero de 2017 de un informe policial hasta entonces a buen recaudo, acerca de parte del enorme patrimonio acumulado por el comisario, explican los nervios del comisario y sus amigos en los primeros días de febrero de 2017. La inquietud subió varios grados con el cese a continuación de García Castaño como topoderoso jefe de la UCAO, debido también a una exclusiva de investigación de este diario en la que se podía oír a este comisario —jefe de una unidad clave en la seguridad nacional y personaje de interés en la investigación que Público llevaba realizando desde el final de 2014— comentar sin pudor las estrategias de chantaje a la Jefatura del Estado que la organización barajaba para eludir una detención o investigación sobre ellos.

Preocupados porque pueden ser detenidos

La preocupación por una próxima detención o una investigación judicial en marcha con pinchazos y micrófonos autorizados por un juez se deja sentir en los audios de las conversaciones que Villarejo, De la Joya y Villalonga mantienen durante su viaje a Nueva York del 6 al 8 de febrero de 2017, para coordinar tejemanejes presentes y futuros con Manafort, asesor de referencia del que era en esas fechas presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y en muchas de las conversaciones que hemos conocido de 2017 y que la unidad de Asuntos Internos seleccionó de entre la amplia fonoteca de Villarejo para incorporar a la instrucción de las Piezas Pintor, Pit y Kitchen. 

Es este contexto en el que hay situarse para analizar sus conversaciones autograbadas, leer los apuntes de su agenda o lo publicado en esas fechas por sus terminales mediáticas. Solo así se perciben de forma clara sus continuas amenazas a propios y extraños al objeto de asegurarse su apoyo forzado o voluntario, u obtener de ellos cosas tales como el nombramiento de Jose Luis Olivera como nuevo DAO o el persistente intento de Villarejo de conseguir para sí mismo el título de "comisario honorario". 

No es difícil imaginar para qué necesitaba este título de "comisario honorífico" : para hacer ver que, a pesar de todo lo publicado (con amplio eco al otro lado del oceáno), su influencia y consideración en España seguía intacta de cara a sus planes inmediatos que pasaban por reinventarse en otro país o países del otro lado del Atlántico, como así se desprende de múltiples indicios desperdigados por el sumario, incluidas reuniones y almuerzos en las que todos los participantes, siendo  Salamanca uno de ellos, tenían algo en común: buenos contactos y/o experiencia en los países objetivo de Villarejo.

El comisario trató de conseguir ese título desde que se jubiló en junio 2016 hasta julio de 2017. Porfió, pataleó y amenazó para lograrlo, pero no se atrevieron a dárselo. Villarejo se quedó con las ganas.

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