Entrevista a Pepe Álvarez, secretario general de UGT"La UE debería ponernos un impuesto a toda la ciudadanía para la defensa"
El líder sindical destaca en esta entrevista con motivo del Primero de Mayo que la “internacional del odio” quieren acaba con “nuestro Estado del Bienestar, con la sanidad, con las pensiones y con la educación pública”.

Creen los sindicatos mayoritarios que nunca ha habido un Primero de Mayo con tantas connotaciones ideológicas como el de este 2025. El contexto internacional empuja a mirar más allá de nuestras fronteras porque todo lo que ocurre puede afectar a la vida diaria de la ciudadanía española. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez (Belmonte de Miranda, Asturias, 1956), recibe a Público en la sede de su organización para responder sobre las principales reivindicaciones de este año y otros asuntos de actualidad.

Es el "Primero de Mayo, desde que se celebra, que tiene más connotaciones globales. Se trata de un primero de mayo profundamente ideológico". Esto lo dijo usted la semana pasada. ¿Qué significa?
Desde la Segunda Guerra Mundial no ha habido ninguno con estas connotaciones. En primer lugar, porque la economía está globalizada y las decisiones que se toman en un sitio cada día se ven más que afectan a cualquier otra parte del planeta. En segundo lugar, porque hay una ofensiva de la llamada internacional del odio que es profundamente ideológica. La parte visual de los aranceles es muy importante a corto plazo con toda seguridad. Pero el fondo es intervenir en la economía del mundo y en los modelos sociales del planeta. Si no, no se entiende que los EEUU nos digan que el IVA no lo podemos poner. El IVA lo pagan todos los productos, no solo los que vienen de Estados Unidos, los que se fabrican en la Unión Europea también. ¿Por qué? Pues porque en el fondo quieren acabar con nuestro Estado del Bienestar, con la sanidad, con las pensiones, con la educación o con las universidades.
Y además eso coincide con las políticas que también están intentando desarrollar en la UE algunos de los países que forman parte de esa internacional del odio o algunos de los partidos políticos. Incluso algunas de las personalidades relevantes con responsabilidad públicas en nuestro país que tienen una línea muy similar aunque no lo digan tan claro.
"En este Primero de Mayo nos jugamos la igualdad"
Por eso a mí me parece que este Primero de Mayo nos jugamos la igualdad. EEUU ya lo ha dicho. A las empresas que tengan protocolos de igualdad, que tengan medidas para que las mujeres en las empresas estén en una situación de equidad con los hombres, les van a poner trabas para comprar sus productos y están viendo si pueden hacerlo de otra manera. Los planes LGTBI no quieren ni oír hablar de ellos. Las políticas que tienen que ver con las universidades las censura ideológicamente en su país. ¿Esto cuánto va a tardar en llegar a pasar en nuestro país?
El combate contra la política arancelaria lo visualicé el Día de los Comuneros en Villalar de los Comuneros. Carlos V fue el precursor de aquella revuelta porque quería recaudar mucho dinero para ser emperador. Trump quiere ser emperador del mundo. Creo que nunca se ha visto a nadie en la era moderna que quiera ser emperador como Trump. Y lo quiere ser no para los ciudadanos de los Estados Unidos, sino para las fortunas del planeta.
"Nunca se ha visto a nadie en la era moderna que quiera ser emperador como Trump"
Eso hay que decírselo claramente a la gente, la cual seguramente no coincide en muchas cosas con este Gobierno o con los sindicatos. Incluso en algunas cosas pueden coincidir con la internacional del odio o con otros movimientos políticos. Si quiere preservar eso, es el momento del Primero de Mayo. Que sepan que hay una inmensa mayoría que no está dispuesta a pasar por ahí y que quiere que podamos continuar siendo los más iguales posibles dentro de lo diversos que somos y mantener la felicidad de las personas que muchas veces viene de la mano de esa igualdad, o de que cada uno ame como quiera y con quien quiera. O tantas otras cuestiones en el día a día como es la educación o el fortalecimiento de las universidades públicas.
Desde UGT se ha defendido que en estos momentos hay que "conseguir más y mejor Europa". ¿Cómo cree que se debe posicionar la UE respecto a los aranceles que pretende imponer Donald Trump?
A mí me parece que la Unión Europea ha tenido una posición sustancialmente correcta. Creo que no hay que caer en provocaciones y que no tenemos que saltar con un tuit de un emperador porque tampoco lo tenemos ni lo queremos. Hay que dar una respuesta serena, contundente y pensar que los Estados Unidos de América han dejado de ser nuestro aliado fundamental. Nuestros aliados los tenemos que construir en un mundo globalizado, partiendo de la base de que tenemos que abrir Europa desde el punto de vista de la estrategia comercial y llegar a Canadá. Pero también llegar a China, a los países de África o a todos los países asiáticos y poder trabajar con ellos. Me parece que eso es fundamental.
"Los Estados Unidos de América han dejado de ser nuestro aliado fundamental"
Y Europa, sobre todo, tiene que tener autonomía estratégica. Una palabra de la que llevamos hablando durante mucho tiempo en muchos campos. Esa autonomía la tiene que tener en la fiscalidad o desde el punto de vista de la producción farmacéutica, pues hemos visto durante la pandemia que estamos en pañales en esa materia. Y la tiene que tener la política de defensa también. Hemos visto que no solo es la guerra de la invasión de Rusia a Ucrania sino también lo es la propia producción de la industria militar, donde tenemos una dependencia de EEUU absolutamente estúpida e inconsistente. Esos son algunos de los elementos que creo que tienen que ayudarnos a vertebrar una Europa para los europeos, por los europeos y por nuestro modelo.
¿Qué le parece el plan de respuesta que presenta el Gobierno de Pedro Sánchez? Hace unas semanas se reunieron además con los sindicatos, con los agentes sociales y con empresas del sector. ¿Cómo lo valora?
En primer lugar, yo creo que hay que evaluar positivamente, incluso muy positivamente, que el Gobierno aborde esta situación desde la perspectiva del diálogo social. En segundo lugar, el Gobierno de España tiene en esta materia competencias muy limitadas porque las competencias son de la UE en materia de aranceles y en materia de comercio. Dentro de las competencias que tenemos hay dos cuestiones que hay que poner en marcha, que de hecho ya están en marcha.
Una es utilizar nuestros servicios exteriores, nuestra influencia en el mundo para abrir nuevos mercados, sobre todo en aquellos productos que van a ser más castigados por las políticas arancelarias de Trump. Una parte de ellos muy importante son de la agricultura, sobre todo de los pequeños productores agrícolas. Y en segundo lugar poner en marcha políticas de soporte para que en ese proceso de transición nadie se quede en el camino.
"Hay que evaluar positivamente que el Gobierno aborde la situación de los aranceles desde la perspectiva de el diálogo social"
Y esas dos cuestiones, hacerlas a partir del diálogo social es importante. Y creo también que se deben hacer desde el punto de vista del diálogo político, que seguro que es mucho más difícil, pero que tiene mucho sentido que también se hagan desde esa perspectiva.
"La derecha europea y sobre todo la ultraderecha, quieren volver a políticas presupuestarias de austeridad". Fue el titular de la entrevista que hicimos en Público por estas fechas el año pasado y antes de las elecciones europeas. Ha apuntado también alguna cosa una anterior respuesta. ¿Se han notado ya los aspectos de esta derechización europea?
Yo creo que se ha notado mucho menos de lo que se hubiera notado si no hubiera irrumpido Trump. Creo sinceramente que en este momento las políticas de Trump han frenado de manera muy importante a la ultraderecha europea. En Italia solo hace falta ver a Meloni, que parece que ha cambiado de traje desde las políticas arancelarias. Está la propia situación de Le Pen o el fracaso de la ultraderecha en Alemania. Por mucho que haya tenido un buen resultado no tiene nada que ver con lo que se veía venir.
Creo que todo esto hace que en estos momentos en Europa no se estén cuestionando las políticas sociales o no se estén cuestionando las políticas de expansión desde el punto de vista de inversión productiva, sino al contrario. Y eso, con toda sinceridad, creo que la irrupción de Trump y su amistad con el zar de Rusia nos han llevado a esta situación.
¿Cómo valora la inminente aprobación de la reducción de la jornada laboral en el Consejo de Ministros? (Nota: la entrevista se grabó antes del apagón, que aplazó esta aprobación al martes 6 de mayo próximo)
Bueno, llevamos tantos días pensando que esto ya está, que hay muchísimas cajeras de supermercados o camareros que piensan que esto ya está y preguntan cuándo lo van a aplicar o cuándo van a negociar que tienen que reducir la jornada en algunos casos dos horas y media a la semana... Ya tocaba que se haga ese trámite. Yo me alegro. Me alegro muchísimo que, además, el Primero de Mayo podamos salir a la calle con esto solventado e iniciando un nuevo proceso complejo, difícil. No será fácil llegar a las 37 horas y media, pero a los sindicatos esto nos sitúa en muy buenas condiciones para poder exigir a los diputados y a las diputadas que aprueben, por lo menos, la tramitación, que no nieguen a la inmensa mayoría de los ciudadanos de nuestro país el derecho que tienen a saber qué opinan sus señorías en relación a un tema tan trascendente como poder trabajar menos para poder vivir mejor.
De momento, se sigue necesitando a Junts. No parece que hayan movido sus posiciones, al menos de manera pública. Usted mismo estuvo con Carles Puigdemont hace unos meses. ¿Cree que cambiarán de opinión y lo validarán?
Bueno, no tienen que cambiar de opinión. Yo no tengo ningún dato que me diga que Junts ha tomado una decisión contraria a la tramitación. Repito, a la tramitación. Ellos sabrán qué es lo que hacen. En la sociedad catalana el porcentaje todavía es bastante más alto que en la sociedad española, hay más gente todavía en Catalunya que quiere la reducción del tiempo de trabajo que la media de España y uno tiene que decidir si está con los suyos de verdad, con esa mayoría por la que claman cada día, o se pliegan a minorías.
"Hay más gente todavía en Catalunya que quiere la reducción del tiempo de trabajo que la media de España"
Por tanto, ya tendrán que tomar esa decisión. Nosotros les hemos dicho lo que opinamos. Esto no es una cuestión de élites, no es una cuestión que se pueda despachar y cerrar en un despacho. Esta es una cuestión que va a haber que discutir, que van a tener que discutir en la calle porque los vamos a obligar a discutir en la calle. Nuestra gente en las calles les va a interpelar para que tengan que dar una respuesta.
Pero también quiero decir claramente que el Partido Popular tiene una gran oportunidad para esta política más centrada y más abierta. Y lo puede hacer con un voto a favor de la tramitación o con una abstención, que es lo mismo que decir: oiga, voy a dar mi opinión y voy a poner los peros, voy a invitar a los sindicatos y a las organizaciones empresariales a que debatan durante este tiempo.
Nos han pedido que presentemos posiciones de consenso. Yo creo que la CEOE va a tener mucho interés, si hay tramitación parlamentaria, en volver a la mesa y poder discutir los tiempos de aplicación. Es una de las cuestiones que me plantean más las organizaciones empresariales y más empresarios individualmente. Nosotros tenemos también que tener la suficiente agilidad como para que esta vez no se nos escape la reducción del tiempo de trabajo. Porque hablamos de que muchas personas van a poder trabajar menos para vivir mejor.
Otro de los puntos destacados en las reivindicaciones de este Primero de Mayo es la reforma del despido. Desde los sindicatos se está reclamando a la patronal la apertura de una mesa de diálogo social. ¿Cómo está este asunto en la actualidad?
En realidad, el Gobierno tiene una primera resolución del Consejo de Derechos Sociales de Europa a la que tiene que dar respuesta. Y yo también le quiero decir al Gobierno que estamos esperando a que llegue la otra resolución de la demanda de Comisiones Obreras (CCOO). Pero si no, nosotros vamos a pedir al Consejo de Europa que aplique la resolución y que sancione al Gobierno de España por no cumplir con un mandato legal que tiene, que es adecuar nuestro sistema de despido a las normas de la Carta Social Europea.
"Es el momento de cambiar la legislación sobre el despido"
Dicho esto, queríamos ver nosotros también cómo iba calando esto desde el punto de vista jurídico. La verdad es que en el tiempo que llevamos el resultado es positivo. Creo que en estos momentos hay muchas posibilidades de que se pueda abrir una mesa y que podamos incorporar que en el despido sin causas la sanción no sea sólo de unos días determinados por unos años trabajados.
O que se tengan en cuenta otras consideraciones como la formación de las personas, el lugar donde están trabajando o la familia que tengan. Creo que es el momento de cambiar la legislación, porque nuestra resolución dice claramente que los salarios de tramitación se tienen que restaurar. Cuando una persona es despedida, el tiempo que transcurre entre el despido y la sentencia de una magistratura de trabajo tiene que abonarse. No tiene que ir ahora a cuenta del trabajo como va en estos momentos. Y finalmente nosotros queremos también introducir otro elemento en el debate que es el que tiene que ver con quién decide si opta por la indemnización o opta por incorporarse al trabajo. Nosotros pensamos que tiene que ser el trabajador y que no tiene que ser la empresa, como es en estos momentos.
La actualidad de estos días pasa también por el plan presentado por Pedro Sánchez sobre gasto en defensa y seguridad. ¿Qué les parece? ¿Les preocupa que pueda generar menos inversión social o recortes?
A nosotros nos gustaría que el tema de la defensa sea situado desde una perspectiva europea. Aquí se trata de ver si Europa se quiere vertebrar con una defensa potente, pero no sólo desde el punto de vista de armamento propio sino también desde el punto de vista de la investigación del desarrollo de la propia producción.
Hemos descubierto que tenemos una parte de nuestro arsenal militar en el que su utilización depende de la autorización de segundos a pesar de que lo hemos pagado. Por tanto esa autonomía quiere decir también generación de puestos de trabajo. No sólo directamente a la fabricación de productos militares sino también desde la propia perspectiva de la investigación y el desarrollo.
"La UE debería ponernos un impuesto a todos los ciudadanos y las ciudadanas para la defensa"
Los americanos seguramente no son muy conscientes de hasta qué punto su investigación y desarrollo la hemos estado pagando todos cuando compramos el armamento. Me gustaría además que esta financiación en Europa abriera un nuevo capítulo. Creo que la UE debería ponernos un impuesto a todos los ciudadanos y las ciudadanas para la defensa, para que sea tan transparente, para que hagamos un debate profundo y seamos conscientes de que éste es un elemento que tenemos que introducir. Y que lo seamos los españoles como lo son los finlandeses o de cualquier país del norte de Europa o los polacos que tienen una frontera, efectivamente, en estos momentos mucho más amenazada aparentemente que la que podemos tener los ciudadanos del sur de Europa.
Dicho esto, a mí me parece que España debería de haber concitado una mesa de diálogo social para intentar llegar a un acuerdo. Una mesa de diálogo político para poder discutir y acordar cuáles son las prioridades y también de dónde salen los recursos para poder hacer frente ellas. En ningún caso pueden ser de políticas sociales actuales ni de perspectivas de políticas sociales futuras. Yo hoy no sé exactamente los 10.000 millones de euros dónde van a ir o cuánto va a ir la subida del salario de los militares.
"El Gobierno ha errado en no intentar un acuerdo social y político sobre el gasto en defensa"
Creo sinceramente que en España los sueldos de la tropa son bajos. Creo que hay que dignificar la profesión. La gente que a los 40 y pico de años obligatoriamente tiene que salir de las Fuerzas Armadas tiene que tener posibilidades de formarse y hacerlo además en unas condiciones de salarios más dignos.
No sé qué parte va a otras cuestiones de carácter estratégico. Quiero verlo para ver si este ruido obedece a razones estrictamente armamentísticas o no. Y si lo son, si es para atender las demandas de Trump, que creo que no. Sinceramente creo que eso es pura demagogia. No hay ningún Gobierno de la UE que haya plantado cara a los EEUU con la contundencia que ha hecho el presidente Sánchez. ¿O es que se nos ha olvidado que fue a China y dijeron que eso era cortarse el cuello? A ver, vamos a ser serios. Yo creo el Gobierno ha errado en no concitar o intentar concitar un acuerdo social y político.
Y a nivel político, precisamente, ¿cómo ve este asunto? Porque el plan de defensa, también el contrato de armas con Israel aunque finalmente se ha revertido, ha tensado un poco las costuras de la coalición entre PSOE y Sumar. ¿Cree que puede afectar a el funcionamiento del Gobierno?
A mí me parece que hay una nueva situación que nadie puede obviar. Hay una parte importante de la sociedad española que no ve de ninguna manera políticas de rearme o políticas de defensa. Es respetable y las tengo que respetar profundamente, sobre todo porque hay una parte de mi organización que con toda seguridad estará en esa postura. Pero, más allá de eso, a mí me parece que la izquierda tiene que ser consciente de que estos últimos cinco o siete años de avances sociales extraordinarios que hemos tenido en España, como no los habíamos tenido jamás en nuestra historia en tan poco tiempo, pertenecen a todos ellos. Pertenecen a Podemos, pertenecen a Izquierda Unida, a Sumar. Pertenecen a todos los grupos que forman la coalición de Gobierno, incluido al principal, que es el PSOE.
Por tanto, creo que eso hay que preservarlo. En todo caso, si llega un momento en el que hay que ir a elecciones, hacerlo de tal manera que no prive de salida a los ciudadanos y a las ciudadanas de nuestro país de poder continuar teniendo una mayoría de progreso en el Congreso de los Diputados, que nos permitan continuar avanzando. Mire, CCOO y la UGT llevamos desde muchísimos años practicando la unidad de acción, ¿hay alguien que se crea en este país que no tenemos diferencias?
"La izquierda tiene que ser consciente de que estos años de avances sociales pertenecen a todos"
¿Hay alguien que se crea que dos organizaciones que compiten por más del más del 70% de la representación sindical de este país no tenemos diferencias? ¿Qué es lo que nosotros valoramos? El bien común. Nosotros pensamos en la gente, en los trabajadores y las trabajadores de nuestro país. Sabemos perfectamente que solos y agudizando nuestras diferencias las siglas de los sindicatos van a brillar más. Pero en realidad vamos a ser menos efectivos para lo que queremos, que es conseguir derechos para los trabajadores y las trabajadoras.
Ya sé que en política todo es mucho más difícil, pero a mí me gustaría que en todo caso se vea desde esa perspectiva. Y lo digo globalmente. No lo digo por un partido o por otro partido. Respeto profundamente las posiciones que tienen las fuerzas políticas. Nadie me oirá criticarlas porque hay una parte de sus posiciones que también hay una parte del sindicato que las tiene. Pero me parece que lo que no es muy positivo para los intereses que representamos, por lo menos la UGT, es que no haya una reflexión del bien común.







Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.