Qué tipos de meditaciones existen y cómo elegir la perfecta para ti
Existen muchas maneras diferentes de meditar, por lo que es importante encontrar la que más resuena con nosotros.

Zaragoza-
Meditar tiene efectos positivos sobre la salud. Concretamente, está comprobado científicamente que ayuda en patologías propias de la salud mental como la depresión, la ansiedad o el estrés. Además, se sabe que también es una práctica positiva para personas con problemas cardiovasculares. Se trata, por lo tanto, de una técnica barata y útil que, si bien tiene una curva de aprendizaje exigente, sus beneficios exceden con mucho a sus contras.
Sin embargo, no solo existe una única forma de meditar. En realidad, esta práctica deriva de diferentes culturas y tradiciones que, de alguna manera, llegaron por diferentes caminos a un punto común. La idea es conseguir una concentración total, autoconsciencia plena y conectar con el presente. Sin embargo, el cómo puede ser muy diferente. Por ello, lo recomendable es probar diferentes técnicas hasta dar con la que mejor se ajuste a nuestra personalidad. Los inicios en el mundo de la meditación pueden ser exigentes, pero también es cierto que en muchas ocasiones simplemente se trata de elegir la metodología correcta.
Meditación mindfulness
La meditación mindfulness es la más famosa de todas, hasta el punto de que en ocasiones se utiliza como sinónimo una de otra. Sin embargo, la concentración plena, que es lo que vendría a significar el término en inglés, es simplemente una manera de alcanzar el estado de plenitud absoluta buscado. Se trata de una técnica que deriva de la cultura budista, aunque está pensada para ser adaptada al estilo de vida occidental actual. Quizá por ello ha tenido tanto éxito.
Una de las características del mindfulness es que puede practicarse a cualquier hora del día, lo que le hace compatible con los cada vez más complicados horarios de la vida contemporánea. De hecho, una vez se domina, se puede ejercitar mientras se realiza otra tarea; como por ejemplo caminar, fregar los platos o estar en la ducha. La idea de fondo es que no es necesario estar en un estado meditativo para alcanzar la atención plena; una diferencia significativa que le ha permitido destacar sobre el resto.
Pero, ¿en qué consiste el mindfulness? Formalmente, la atención plena se logra fundamentalmente controlando la respiración. No se trata de darle un ritmo concreto, sino de observarla y ser conscientes de ella. A partir de ahí, la idea es dejar fluir los pensamientos. Nuevamente, no se busca dejar la mente en blanco. Simplemente, la idea es que los pensamientos discurran libremente sin juzgarlos en ningún momento. En el fondo se encuentra el concepto de aceptar el presente, también de aceptarnos a nosotros mismos.
La diferencia entre el mindfulness con la meditación zen o vispassana
En esencia, la meditación mindfulness recoge técnicas budistas como la meditación zen o la meditación vipassana. aunque las desprovee del matiz espiritual de estas dos. Las tres comparten la atención al presente, aunque con un enfoque diferente. De esta manera, el zen pone el acento al hecho de sentarse y observar sin analizar. Es decir, se trata de un fin en sí mismo. Por su parte, la vipassana adopta un método más analítico, que busca una comprensión profunda sobre el funcionamiento de la mente. El mindfulness es la aproximación más práctica de las tres. La meditación pasa a ser una herramienta para mejorar el bienestar.
Meditación guiada
La meditación guiada es la que requiere de una persona que nos ayude en el proceso. Es decir, alguien externo será quien, con sus instrucciones, nos ayudará a alcanzar el estado meditativo deseado. Generalmente, estos comandos están pensados para crear una serie de imágenes en nuestra mente que nos ayuden a focalizar nuestras sensaciones en el presente.
Se trata de un tipo de meditación que puede ser especializada, pensada para tratar algún tipo de patología exacta. Por ejemplo, hay técnicas especialmente dirigidas a reducir los niveles de estrés u otras que están pensadas para tratar la ansiedad. Además, el hecho de tener una compañía que gestiones el proceso la hace especialmente recomendable para aquellos que se están iniciando en la meditación.
Meditación con mantras
La meditación con mantras está muy presente en la cultura popular, por lo que su desarrollo no nos es ajeno. Concretamente, la palabra mantra significa “proteger la mente”, y eso es exactamente lo que pretende. En esencia, consiste en alcanzar el estado de atención plena por medio de la repetición constante de una sílaba, frase completa o cántico. Son muy famosos los Hare Krishna, por ejemplo, quienes consagran su vida a reproducir dicha oración en sánscrito como su medio de acercarse a Dios.
Aunque es cierto que se trata de una técnica de raíces profundamente espirituales, también se puede aplicar desde un punto de vista puramente funcional. No obstante, el mantra elegido es importante pues tiene un significado concreto. Por ejemplo, el mantra más conocido probablemente sea la sílaba om. Su origen no es casual, ya que en el hinduismo está considerado el sonido primordial del universo.
En el fondo, la repetición de un mantra busca ocupar la mente y eliminar de esta manera los pensamientos negativos. La forma de practicar este tipo de meditación es muy sencilla, aunque quizá pueda necesitar de algún tipo de guía durante los primeros días. La base es encontrar un lugar relajado y sentarse en una postura cómoda para alejarse de posibles distracciones. A partir de ahí, la idea es concentrarse en la vibración que produce en nuestro cuerpo al pronunciar el mantra. Lo habitual es hacer de cinco a 15 minutos diarios, o llegar a un número determinado de repeticiones.
Meditación trascendental
La meditación trascendental es una evolución de la meditación con mantras, la cual alcanzó una gran repercusión al haber sido adoptada por varias celebridades a lo largo del tiempo. Sus principales patrocinadores fueron The Beatles, quienes a raíz de un viaje a la India en 1968 tomaron un camino espiritual muy marcado. Allí conocieron al Majarishi Majesh Yogi, creador de la técnica y que se convirtió en su gurú.
La principal diferencia con la meditación con mantras es que aquí la repetición de palabras se realiza en silencio. No solo eso, sino que además el mantra es personal. Es decir, cada persona puede elegir una palabra diferente, a la que debe acudir cuando necesite concentración.
Meditación metta
La meditación metta proviene del budismo y, en lo formal, es muy similar a la meditación trascendental. Al menos en sentido de que se repiten mantras y se realiza en silencio. Sin embargo, su ethos es diferente ya que la idea subyacente aquí es predicar con el amor incondicional respecto a todo el mundo, también para uno mismo. Por ello, las frases que se repiten son siempre las mismas y están encaminadas a esparcir la empatía y la compasión.
Concretamente, el mantra que se repite es el siguiente: “Ojalá puedas tener felicidad y estar libre de sufrimiento. Ojalá puedas experimentar la alegría y la comodidad. Ojalá puedas tener felicidad y estar libre de sufrimiento. Ojalá puedas experimentar la alegría y la comodidad”. Como se puede comprobar, la esencia es buscar sentimientos positivos por medio de expresarlos, por ello está recomendada para aquellas personas que necesiten cultivar el amor propio.


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