Aparecen carteles contra el turismo masivo en diferentes puntos de Barcelona
A través de la ironía, denuncian que el modelo turístico actual solo beneficia a las élites económicas y perjudica a la ciudadanía.

Barcelona--Actualizado a
Las últimas protestas de los vecinos del Park Güell de Barcelona contra la masificación y la privatización del espacio público han vuelto a poner en el centro del debate un modelo turístico que no es compatible con una ciudad para vivir. Ya hace tiempo que varios sectores defienden que Barcelona ha llegado al límite de turistas y que apuestan por el decrecimiento turístico.
Este miércoles han aparecido carteles contra el turismo masivo en varios puntos de la capital catalana, lugares inundados de turistas durante todo el año: la Sagrada Familia, el Paseo de Gracia, la Plaza Catalunya, la Rambla o la Barceloneta.
A través de la ironía, y bajo el lema BCN LOVES TURISMO MASIVO, los carteles denuncian que el modelo turístico actual solo beneficia a las élites económicas y perjudica a la ciudadanía.
Los carteles juegan con el imaginario clásico del turismo de souvenirs, sol y playa para mostrar el contraste entre la imagen idílica de la ciudad y la realidad que viven los barceloneses para denunciar los impactos negativos de la masificación: calles colapsadas de turistas, viviendas inaccesibles, precarización laboral y pérdida de vida vecinal.
En uno de los carteles se puede ver a gente amontonada en pleno verano dentro de un vagón de metro con la pregunta: "¿Ampliamos el aeropuerto?". Se trata de una referencia a la intención del Govern actual de ampliar el aeropuerto del Prat, en lugar de poner más recursos al transporte público y en pleno debate sobre la masificación turística que sufren Catalunya y Barcelona.
En otro cartel se puede ver un helado tumbado en la arena de la playa junto a un souvenir con el lema BCN LOVES TURISMO MASIVO y un panfleto que pone: "¡Tú cobras 11€ la hora, el sector hotelero gana 4.185€ cada minuto!". Es una crítica a los miles de cruceristas que todos los días inundan las calles, plazas y avenidas de la ciudad durante solo unas horas.
Finalmente, también se hace una crítica a la actual situación de la vivienda en Barcelona, agraviada por los pisos turísticos ilegales, el alquiler de temporada y los elevados precios.
En otro de los carteles se puede ver una camiseta con el mensaje: "Alguien que no me quiere mucho tiene 40 airbnbs y me quiere subir el alquiler”, imitando a la clásica camiseta de recuerdo del viaje.
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