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El Banco de Alimentos denuncia un incremento del 40% del hambre en España

La Federación Española de Bancos de Alimentos denuncia un crecimiento del 40% de la demanda de esta ayuda. Hablamos con Mila Benito, directora de Comunicación de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, para que nos detalle la situación y nos responda a todas las preguntas sobre esta institución, en su semana más importante.

Banco de alimentos de Madrid
Descarga de la ayuda. Banco de alimentos de Madrid

Cada año, por estas fechas, los Bancos de Alimentos españoles ponen en marcha una campaña de recogida de alimentos para hacer frente a los meses más difíciles para los que demandan su ayuda. "El último trimestre del año es el peor, el frío recrudece las situaciones. Muchas veces la ayuda alimentaria sirve para que se puedan pagar otras cosas, como la calefacción o el agua caliente", nos cuenta esta voluntaria, Mila Benito, directora de Comunicación de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, que lamenta que este año "será todavía más difícil".

La Gran Recogida de los 54 Bancos de Alimentos que hay en España, comienza este lunes 16 de noviembre y se extenderá durante toda la semana. Este año pretende conseguir 21 millones de kilos de alimentos, para atender a 1.800.000 personas en todo el país, a través de más de 8000 entidades solidarias que distribuyen lo que estos bancos les suministran.

En esta ocasión, la Campaña Gran Recogida de Alimentos pretende conseguir despensa para un 40% más de personas que el año pasado, en circunstancias más complejas: no se recogerán alimentos sino donaciones que podrán sumarse en los tickets de los supermercados u online, por seguridad sanitaria. Las webs disponibles con toda la información son: www.bamadrid.org , www.granrecogidamadrid.org y www.granrecogidadealimentos.org. Estos bancos se comprometen a convertir todas esas donaciones en alimentos para casi dos millones de personas. El incremento de la demanda de su ayuda, con la pandemia, les tiene preocupados.

Varios voluntarios distribuyen las donaciones. Banco de alimentos de Madrid

El Banco de Alimentos de Madrid, que este año cumple 25, pretende conseguir 2.500.000 kilos. Tendrá de padrino a Iker Casillas y enviará voluntarios a los supermercados los días 20, 21 y 22, para dar un empujón a las donaciones. Esta vez solo pondrán puntos informativos.

En esta comunidad, cerraron 2019 con 130.000 beneficiarios y en abril del 2010 ya estaban en 145.000. Actualmente atienden a 190.000 personas, de ellos 33.000 niños y 12.000 lactantes, a través de 540 entidades sin ánimo de lucro de todo tipo.

Mila afirma "en nuestros estatutos lo pone bien claro: es una fundación aconfesional y apolítica; nuestros voluntarios son de todas las ideologías y religiones"; aunque también reconoce que "es verdad que tenemos relación con las parroquias porque suministran alimentos en sus barrios y porque, tradicionalmente, las oficinas de Cáritas estaban allí. Pero, también tenemos dadas de alta entidades de otras muchas religiones. No discriminamos ni por iglesia ni por partido político", afirma rotunda e invita a ser entidad receptora a todas las que lo necesiten. En la web www.bamadrid.org, se especifican los requisitos y la documentación necesaria. Básicamente, hay que ser entidad sin ánimo de lucro inscrita, estar en la Comunidad de Madrid, tener en los estatutos la prestación de asistencia a personas o colectivos desfavorecidos, llevar al menos un año realizando la actividad, no estar subvencionada al 100% y tener suficiente espacio, higiene y posibilidad de conservación de los alimentos. "Se rechazan pocas, de todos modos", afirma Mila y "no permitimos que dependan solo de nosotros, porque si nos pasara algo, entonces...", y deja esa posibilidad en el aire.

Los voluntarios trasladan un palé con algunas provisiones. Banco de alimentos de Madrid

Sin embargo, estos requisitos se flexibilizaron durante el confinamiento: "De las aproximadamente 70 asociaciones vecinales que hubo trabajando durante la pandemia –según sus datos publicados– desde el inicio del primer confinamiento tuvimos de alta a unas 30, aquellas que nos lo solicitaron, por un procedimiento exprés, aunque aún no pudieran aportar toda la documentación, dada la situación tan excepcional y para no dejar a nadie sin atender. Se les daban alimentos en función de los días y cantidades que necesitaban recibir, como a todas las demás entidades. Hoy siguen de alta 10 de ellas. Otras se han dado de baja porque ya no entregan alimentos o porque no necesitan, si reciben de otras donaciones, o porque no pueden cumplir con todos los requisitos", relata. En total, a las asociaciones de vecinos de Madrid les han distribuido, desde el confinamiento, 309.000 kilos de alimentos. Muchas se lo han agradecido por escrito. "Hemos tenido una relación fabulosa con ellos y ellos con nosotros", resume. "Han sido valiosos e hicieron un buen trabajo", quiere subrayar.

Sobre las declaraciones que hizo a este periódico Quique Villalobos, el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, sobre cómo flaqueó el banco durante el confinamiento y sobre cómo las asociaciones de vecinos cogieron el relevo, se confiesa sorprendida y quiere matizar: "Es cierto que nuestros voluntarios suelen ser mayores, jubilados y prejubilados y que a muchos de ellos se les dio la orden de no venir, para protegerles del contagio, pero pusimos una campaña de captación de voluntarios y en quince días teníamos a 300 voluntarios jóvenes que han estado y están aquí hoy."

Sobre las polémicas encima de la mesa, sobre la gestión del hambre en Madrid, Mila no quiere hacer grandes declaraciones. Contesta así a las preguntas más difíciles:

Varios voluntarios trabajando en las instalaciones del Banco de Alimentos de Madrid.

–¿Tendría que ser el Estado desde sus instituciones y servicios sociales quién se ocupara de las necesidades de alimentos?

Creo que es una utopía. En ningún país se hace cargo de todo, menos aún en una situación como la que estamos viviendo; nada menos que una pandemia. Ojalá no tuviéramos que existir las ONG, pero es irreal. Lo deseable es que la Administración se ocupe de la mayor parte posible, pero hoy por hoy se necesita la ayuda de todos ya que la necesidad es enorme: instituciones, tercer sector, empresas, ciudadanos… Hay que sumar fuerzas y hacer desde cada lado lo que mejor sepamos y podamos hacer.

–¿Y cómo valoráis que se esté denunciando que en Madrid se tarde tres meses en conseguir una cita con asuntos sociales?

Yo creo que las instituciones se tienen que ocupar de todo, por supuesto; pero ahora mismo, con la necesidad que hay, todos debemos ayudar.

–¿Y de que el alcalde diga que es el ayuntamiento y no las asociaciones las que se tienen que hacer cargo de las necesidades de alimentos y que lo único que les pide es que se entreguen al ayuntamiento los nombres de los solicitantes? ¿Vosotros exigís que la ayuda se entregue solo a los que se identifican o entendéis que hay gente con necesidades que no se puede identificar?

Hemos visto estas declaraciones pero desconocemos si esto es así. No sabemos si realmente está habiendo este problema: que se quiere hacer cargo el ayuntamiento pero que no se entregan los nombres. Desconozco quién lleva razón porque no estamos en medio de ese asunto entre ellos.
Nosotros sí atendemos a personas de máxima necesidad y sin papeles, que podemos derivar a comedores sociales dónde pueden hacer sus comidas diarias hasta que se regulariza su situación.

Por último, Mila señala como conclusión: "Creo que todos somos necesarios y que el mérito no es del banco de alimentos, ni nuestro; es de las personas que ponen su dinerito y de las empresas que donan sus productos".

Los bancos de alimentos distribuyen donaciones particulares y de empresas en lucha contra el despilfarro de alimentos. Muchos de sus productos provienen de retirada, de excedentes de producción que podrían ser destruidos y de partidas con fechas de caducidad cercanas que no permiten su distribución comercial, pero sí su consumo inmediato. El Banco de Alimentos se compromete a convertir en alimentos distribuidos el 94% de las donaciones que le llegan y solo recibe, de instituciones públicas, suelos y espacios cedidos para garantizar su independencia.

Una caja lista para servir con el logo de la Federación Española de Bancos de Alimentos.

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