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Madrid La campaña sobre el orgasmo femenino que se libró de la censura en el metro de Madrid

Una tienda erótica denuncia el intento de retirar del suburbano los carteles de la campaña 'Aleluya' por asociar el placer a la Navidad. Fuentes de Metro lo califican de “un error en la gestión de la campaña publicitaria”, que finalmente no fue retirada.

Campaña publicitaria en el metro de Madrid sobre el orgasmo femenino y los succionadores de clítoris. / AMANTIS

Una campaña publicitaria en el metro para celebrar el orgasmo femenino bajo el lema Aleluya ha levantado una controvertida polvareda natalicia. Los carteles habían sido pegados en diez estaciones del suburbano madrileño entre el 3 y el 4 de diciembre, pero antes de que alcanzasen el clímax la empresa que gestiona la publicidad advirtió al anunciante de que habían sido censurados y de que se procedería a su retirada.

La tienda erótica Amantis explicó este martes que JCDecaux, que también posee la concesión en el metropolitano barcelonés, le había transmitido que cancelarían la campaña después de las “quejas” recibidas y porque los responsables de Metro de Madrid no deseaban que “la palabra aleluya se asociase con la Navidad y el orgasmo”. El eslogan del anuncio también apelaba a la fe masturbatoria: Esta Navidad volverás a creer en el orgasmo.

El orgasmo femenino y el succionador de clítoris

El cartel, ideado por la agencia creativa Tutanpancho, muestra la foto de una mujer con los ojos cerrados acompañada del citado texto. La intención de sus autores era centrar la campaña navideña “en el orgasmo femenino a través de los succionadores de clítoris”, según Amantis, aunque el cartel no alude explícitamente al órgano en cuestión. “Es muy equilibrada, por la que nadie puede sentirse ofendido”, explica el director de la empresa, Cristóbal Icaza.

Campaña publicitaria en el metro de Madrid sobre el succionador de clítoris y el orgasmo femenino. / AMANTIS

Ante el anuncio de la inminente retirada de los carteles, que no llegó a producirse, la agencia creativa se puso manos a la obra para presentar otros diseños. “Sin embargo, tampoco les gustaron porque salía uno de nuestros juguetes sexuales”, añade el responsable de Amantis, quien critica que haya personas contrarias a que "se celebre" el orgasmo femenino. “Quieren que los sex shops sean como antes, lugares oscuros y ocultos; y no como ahora, abiertos, luminosos y normales, como debería ser la vida sexual de la gente”.

Metro: "No hay censura, sino un error en la gestión"

Fuentes de Metro de Madrid, en cambio, achacan la polémica a “un error en la gestión de la campaña publicitaria” y niegan que se trate de un caso de censura. “La empresa que gestiona la publicidad no avisó a Metro de la instalación de la campaña y le pedimos que la retirasen para comprobar cómo eran los carteles, analizarlos y dar el visto bueno, pero no llegó a quitarse ninguno”, añaden las mismas fuentes, que recuerdan que la tienda erótica ha hecho “numerosas” campañas “sin ningún problema”.

No obstante, hace tres años Amantis denunció que su campaña navideña Hazte un regalo había sido desaprobada por el suburbano porque las fotos mostraban fragmentos del cuerpo humano con un lazo rojo que lo envolvía. “No querían que hubiese piel en nuestros anuncios”, critica Icaza, aunque Metro de Madrid matiza que “no fue cosa nuestra, sino que Autocontrol [el organismo independiente que regula la industria publicitaria] aconsejó a JCDecaux que no exhibiera los carteles”.

Carteles de la campaña de Amantis sobre el orgasmo femenino y los succionadores de clítoris. / AMANTIS

Los de Aleluya pueden verse en las estaciones de La Latina, Puerta de Toledo, Chueca, Alonso Martínez, Serrano, Velázquez, Goya, Manuel Becerra, Ibiza y Retiro. “Cuando pensamos que nos retirarían la campaña, sin posibilidad de presentar otra alternativa, la concesionaria de la publicidad llamó justo hoy para explicar que habían rectificado y pedían disculpas”, asegura Icaza, quien desconoce qué contenido puede ser considerada apto, porque cuando no es así las justificaciones llegan a posteriori, según él.

"El orgasmo como herramienta de bienestar ciudadano"

“Trabajamos con la persuasión y debemos hacer campañas que llamen la atención”, añade el director de Amantis, quien afirma que llegaron a sugerirle que suprimiese el texto y sólo figurase el logo de la tienda erótica. “No podemos poner sólo nuestra marca, porque tenemos muchas cosas que decir”, añade Cristóbal Icaza. Por ejemplo, “visibilizar y reivindicar el orgasmo femenino como herramienta de bienestar ciudadano”, señala su empresa en un comunicado.

Campaña publicitaria en el metro de Madrid sobre el succionador de clítoris y el orgasmo femenino. / AMANTIS

En cambio, la juguetería erótica no tuvo ni en 2016 ni ahora ningún desencuentro con Metro de Barcelona, donde JCDecaux también gestiona los mupis (sigla de mobiliario urbano para publicidad integrada). “Nos parece increíble que en pleno siglo XXI no se pueda hablar del orgasmo y sea entendido como una mala palabra que no pueda acompañar a otras”, añade la nota, que advierte de que “ni aleluya y la palabra Navidad son vocablos de propiedad exclusiva de la Iglesia”.

Aleluya puede manifestar júbilo —sin una connotación religiosa— y Navidad puede referirse al periodo comprendido entre Nochebuena y Reyes. “Nos preocupa a quién ha podido ofenderle una campaña que tan solo subraya la unicidad del momento en que muchas mujeres están descubriendo y redescubriendo el placer y la mejora de su calidad de vida con los juguetes eróticos”, subraya el comunicado.

Una campaña dedicada a la mujer y su sexualidad

Los creativos y responsables de comunicación de Amantis explican a Público que este año han dedicado la campaña de Navidad a las mujeres. "Hasta hace muy poco la sexualidad parecía ir unida a la figura masculina y la sexualidad femenina era algo a disposición del hombre. En la actualidad, y de la mano de la entrada en el mercado de los succionadores o estimuladores sónicos, el cambio que tanto queríamos ha llegado".

Carteles alternativos de la campaña sobre el orgasmo femenino, que según el anunciante fueron rechazados.

"Las mujeres hablan de su sexualidad, la toman como propia, la defienden, no se avergüenzan de ella y, al igual que llevamos viendo penes desde que somos jóvenes, empezamos a hablar sobre el clítoris sin sentir vergüenza", añaden los encargados de plasmar la idea el cartel. "¿Qué decir ante esto? ¡Aleluya! Nuestra campaña solo pretende representar este momento que para nosotras y nosotros supone un logro muy esperado".

Fuentes del suburbano madrileño afirman que no les constan protestas de usuarios y que tampoco rechazaron que los términos aleluya y Navidad se asociasen con el orgasmo femenino: “Insistimos, se ha tratado de un error en la gestión”. Fuentes del departamento de marketing y comercial de la concesionaria han declinado pronunciarse al respecto, aunque el martes indicaron por correo al anunciante que debían "desmontar" la campaña "por orden" de Metro de Madrid "tras haber recibido quejas al respecto", sin especificar su procedencia.

Una indefinición que refleja, según Cristóbal Icaza, una falta de transparencia. “Es un poco opaco”, concluye el director de Amantis, quien precisamente pretende que en las tiendas eróticas se haga la luz.