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Consejos para el paciente oncológico en verano

Los pacientes que han recibido quimioterapia no deben tomar el sol directamente y deben realizar una dieta variada y no restrictiva.

Persona corriendo en la playa. Foto de archivo.
Persona corriendo en la playa. Foto de archivo. Andrew Matthews / PA Wire / Dpa / EuropaPress

MD Anderson Cancer Center Madrid ha hecho una serie de recomendaciones para los pacientes oncológicos durante el verano, cuando los horarios, alimentación y hábitos de vida cambian de forma drástica con respecto al resto del año, que pasan por comer de forma equilibrada, hidratarse, protegerse del sol y descansar.

Pedro José Robledo, responsable de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética de MD Anderson Madrid, señala que "la dieta ideal de un paciente oncológico debería ser variada, no restrictiva, con aporte de todos los grupos alimentarios, de fácil elaboración culinaria, y adecuada en aporte calórico".

Alimentación saludable

Estos consejos se pueden hacer extensibles a toda la población en general, por lo que el especialista recomienda "mantener el consumo frecuente de alimentos de origen vegetal como cereales, verduras y frutas (al menos cinco porciones al día), que en verano no solo es apetecible, sino que es un factor muy importante de prevención", señala.

En cuanto al consumo de carnes rojas, "debe ser moderado, no más de 125 gramos y una vez a la semana". Además, aclara que "los pacientes con tumores de afectación digestiva toleran muy mal este tipo de carne, por lo que se aconseja consumir más pollo o pescado". El nutricionista recuerda también que es importante controlar las cantidades de alimento que se ingieren en esta época. "Un aporte excesivo de calorías no siempre es beneficioso, incluso
aunque puedan venir de alimentos saludables (algunos de los cuales son ricos en calorías). El sobrepeso y la obesidad no son recomendables en ningún caso, pero menos aún en pacientes con cáncer de mama, próstata o colon".

Además, "aquellos pacientes que reciben tratamiento de quimioterapia oral o intravenosa pueden presentar como efecto secundario alteraciones del tránsito intestinal con fases de colitis o estreñimiento y mala tolerancia a algunos alimentos --explica el doctor Robledo--. En esta situación se requiere de una buena rehidratación oral, que no siempre es factible con la ingesta de agua, pues suele saber mal y tolerarse peor", detalla. Por eso, recomienda "las infusiones (pueden ser frías), zumos (que por su aporte en azúcares debe regularse) y, en los casos más graves, se debe reponer líquidos directamente con soluciones de rehidratación oral".

Protección solar

"Los pacientes que han recibido quimioterapia no deben tomar el sol directamente", asegura Arantxa Ruiz

En cuanto a los cuidados que deben mantener los pacientes respecto a otras situaciones típicas de esta época, Arantxa Ruiz, supervisora de Radioterapia y Hospitalización Oncológica de MD Anderson Cancer Center Madrid, alerta sobre el riesgo de tomar el sol. Los pacientes que han recibido quimioterapia no deben tomar el sol directamente y los que han recibido quimioterapia deben protegerse siempre con factor 50 y tampoco deben exponerse.

"La quimioterapia puede provocar fotosensibilidad. Y el paciente que está en tratamiento puede presentar síntomas como sequedad, enrojecimiento, descamación, oscurecimiento y pigmentación de la piel. Además, "con la radioterapia aumentamos mucho el riesgo de quemadura solar en el área tratada", apunta. Por todo ello, es importante protegerse del sol.

En cuanto a la higiene, Ruiz recomienda "lavar la piel con un jabón suave con pH neutro. Realizar duchas cortas y evitar los baños prolongados, utilizando agua tibia y evitando los cambios bruscos de temperatura". También aconseja utilizar cremas hidratantes y calmantes, "que sean emolientes y restauradoras de la barrera hidrolipídica, al menos dos veces al día".

Asimismo, recuerda tener una especial atención a la hidratación en manos y pies, pues suelen presentar más sequedad. Bañarse en la piscina o en el mar no está contraindicado, "siempre que la piel no esté dañada por los tratamientos". En cuanto al secado, señala hacerlo "mediante toques suaves con una toalla de algodón", puesto que frotar podría generar lesiones.

Durante el verano, todo el mundo debe tener especial cuidado con la cabeza, sobre todo los pacientes oncológicos que han sufrido la pérdida del pelo. "Con la caída del cabello, el cuero cabelludo pierde su principal barrera de protección contra los rayos del sol, por lo que es aconsejable llevar la cabeza siempre cubierta. Si se utiliza peluca, es importante que al menos durante seis horas al día y toda la noche deje descansar al cuero cabelludo. Esto es especialmente importante en verano, ya que con el sudor se puede potenciar la irritación del
cuero cabelludo", explica.

"Se deben usar gafas de sol de calidad siempre que se pueda, incluso en los días nublados"

Por último, debido a la pérdida de las cejas y las pestañas, es muy importante proteger los ojos de los rayos del sol: "Se deben usar gafas de sol de calidad siempre que se pueda, incluso en los días nublados".

Los aires acondicionados, así como las corrientes frías de aire podrían provocar infecciones respiratorias que compliquen la administración de los tratamientos y el pronóstico del paciente. "Se deben evitar los cambios bruscos de temperatura", alerta esta especialista.

Por otra parte, debido a los tratamientos oncológicos, tanto por los fármacos como por la situación emocional de los pacientes, es posible tener alterado el ritmo de sueño y no descansar lo suficiente, "recomendamos evitar actividades muy intensas. Es aconsejable que realicen periodos de descanso durante el día. La siesta es una buena manera de reponer fuerzas", concluye.

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