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covid La sanidad pública española, saturada entre listas de espera y más de 600 fallecidos por negligencias médicas

Mas de 600.000 pacientes en listas de espera eternas y denuncias por parte de los pacientes ponen de relieve las condiciones de estrés y precariedad con las que ejercen los sanitarios de la sanidad pública.

Una enfermera realiza una ecografía a una paciente en la UCI del Hospital Enfermera Isabel Zendal.
Una enfermera realiza una ecografía a una paciente en la UCI del Hospital Enfermera Isabel Zendal. Europa Press

De poco ha servido que el sistema de salud público español haya sido la tabla de salvación durante los dos últimos años, hendidos por la covid-19. Poco a poco, mientras ómicron y las diferentes variantes del coronavirus lo permitan, la pandemia da un respiro para el análisis, que demuestra que la sanidad pública afronta desde hace años problemas graves y estructurales. Las condiciones de trabajo son un problema y 35.000 médicos han abandonado España en la última década para trabajar en otros países.

Disparadas las listas de espera, aumento de las negligencias médicas, muertes porque la ambulancia llega una hora tarde o por infecciones contraídas en el propio hospital tras una operación son algunos hechos que revela esta memoria anual, que registra más de 13.000 denuncias por este tipo de vivencias.

Esto también viene provocado por situaciones de estrés y precariedad con la que trabaja el personal sanitario. Basta con recordar las denuncias de médicos de familia, que se lamentan continuamente de tener apenas cinco minutos para cada paciente (el error en el diagnóstico también es una causa principal de los fallecidos por negligencia). Según esta memoria, la inversión en la sanidad pública para garantizar su funcionamiento y universalidad debería aumentar un 15% en personal y medios técnicos y un 20% de camas hospitalarias. 

En España hay una demora en las listas de espera de hasta 121 días de media para intervenciones quirúrgicas y más de 600.000 pacientes a la espera de turno para ser atendidos. Los datos de 2021 muestran un agravamiento considerable respecto a 2020, aunque esos números vienen condicionados por ser el año del estallido de la pandemia y del colapso nacional. Ese año, la media de espera fue de unos 90 días. "Los pacientes no deben esperar más de 60 días para ser operados", asegura la Asociación de Defensor del Paciente. 

Las comunidades más afectadas en este aspecto son Castilla-La Mancha (189 días de media), Aragón (166) y Catalunya (152). Euskadi (62) y Galicia (70) son las mejor posicionadas, pero aún hay que esperar más de un mes para recibir una intervención programada. 

Estos son los datos presentados en la memoria anual de la Asociación de Defensor del Paciente., que arroja guarismos nada halagüeños. Las listas de espera no es que sean mucho mejores, ya que tan solo en Catalunya hay 141.000 personas inscritas esperando ser atendidas, casi el doble que Madrid (75.426) pese a tener solo un millón más de habitantes.

"La actividad médica ha vuelto a niveles prepandemia, pero la excusa del covid-19 ya no cuela, puesto que el sistema sanitario sigue sin ser idílico por la falta de recursos personales y materiales. Nuestra sanidad no da para más
debido a que la inversión no es la adecuada
", asegura el informe de esta asociación del Defensor del Paciente, que tiene ánimo de lucro y que cuenta con un gabinete de abogados para impulsar demandas por errores del Sistema Público de Salud.

Y continúa el escrito, para contrastar las condiciones entre la sanidad pública y la privada, un agravio comparativo: "No hemos visto ningún centro privado que se queje de la falta de personal o de medios para fortalecer lo que ahora se ha convertido en un negocio redondo. Y es que la pandemia es un negocio redondo para la sanidad privada y los seguros. Da la sensación de que en España hay una división entre ciudadanos de primera y de segunda".

En última instancia, esta saturación y desbordamiento del personal sanitario, produce de manera irremediable negligencias, que en la peor de las situaciones provoca el fallecimiento del paciente. Aunque el dato de 2021 es de los mejores de la década, 628 personas han perdido la vida por negligencias médicas, número sustancialmente más alto que al que se tuvo acceso en 2020 en pleno bloqueo nacional.

Según la memoria anual, los casos más habituales se han producido por mala praxis (intervenciones mal realizadas, altas precipitadas, atención deficiente, infecciones hospitalarias o retrasos en ambulancias), aunque la principal razón se debe al error de diagnóstico y la pérdida de oportunidad de tratamiento

Por ejemplo, este 2021 hubo 34 fallecidos por retraso de las ambulancias. Al avisar al 112, o bien no se envió una ambulancia al domicilio o tardó más de una hora en llegar. Además, tienen confirmación de otros 38 fallecidos por infección hospitalaria, aunque el informe considera que el dato es mucho más alto y que "España al año fallecen más personas por infecciones hospitalarias que por accidentes de tráfico". 

Por orden, los servicios más denunciados han sido las listas de espera, cirugía general, urgencias, traumatología, ginecología y obstetricia, odontología y maxilofacial, transporte sanitario y ambulancias (112 y 061), cardiología, oncología y anestesia y reanimación.

Las denuncias durante 2021 por negligencia médica han superado las 13.000, cifra que aumenta respecto a 2020 pero que se sitúa por debajo de los años previos a la pandemia. Los datos de estos dos últimos cursos quedan en cierta forma condicionados y trastocados por la covid-19, que ha paralizado y saturado cada estamento de la sanidad pública.

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