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Crisis climática 'La Greta Thunberg' madrileña

"Nos van a robar el futuro y solo hay un planeta, por lo que lo tenemos que cuidar", advierte Clara García, quien ha iniciado una campaña para concienciar sobre el medio ambiente junto a su amigo Nicolás Muñoz en San Lorenzo de El Escorial.

Clara García junto a más niños durante una concentración el pasado domingo para luchar contra la crisis climática.

Borja Méndez (efe)

Clara García, una niña de 11 años que vive en San Lorenzo de El Escorial (Madrid) ha emprendido una lucha contra la crisis climática y para preservar el planeta con acciones que recuerdan a los inicios de la adolescente sueca Greta Thunberg, erigida en icono mundial del activismo verde.

"Nos van a robar el futuro y solo hay un planeta, por lo que lo tenemos que cuidar", advierte Clara. Esta activista, junto a su amigo Nicolás Muñoz, que también tiene 11 años, ha iniciado una campaña para concienciar sobre el medio ambiente en San Lorenzo de El Escorial, localidad de 18.000 habitantes situada a unos 50 kilómetros al noroeste de la ciudad de Madrid que alberga el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Valle de los Caídos, ya sin los restos del dictador Francisco Franco. 

Clara y Nicolás crearon primero un blog para escribir sobre medidas para preservar el planeta, y después empapelaron de carteles la localidad con lemas que advierten de la emergencia climática. 

Ambos protagonizaron este domingo una sentada en la plaza del Ayuntamiento de San Lorenzo a la que se sumaron decenas de niños de entre 4 y 12 años. La niña, que cursa sexto de primaria, cuenta con el apoyo de su familia. Su madre, Rocío Isasa, explica que en ningún momento provocaron la vena medioambiental en Clara. 

Una de las próximas acciones de Clara y Nicolás es salir a recoger "plásticos y diversos residuos"

"Nosotros, como adultos, pedimos la autorización para la sentada en el Ayuntamiento hace unas semanas. Como no nos respondieron tuvimos que llamar el viernes pasado para confirmar que nos dejaban", explica. 

La familia de Clara, que tiene otros dos hermanos de 8 y 6 años, ha cambiado algunas cosas en su quehacer diario con el fin de favorecer la conservación del medio ambiente. 

Clara muestra su preocupación por que haya tiendas que solo ofrezcan artículos en que el plástico siempre está presente y explica que comenzó a tomar conciencia del problema al ver imágenes de animales atrapados en objetos de este material. 

La activista precoz dedica tiempo, más allá de sus estudios, el teatro, la música y el patinaje para intentar introducir ideas ecológicas en su entorno. "Intentamos comprar a granel. Antes íbamos tres veces por semana a tirar la basura y ahora mucho menos para generar menos residuos", asegura la niña, que ha aconsejado a sus compañeros de clase que lleven "papel de cocina en sus bocadillos" en vez de papel de aluminio. 

Una de las próximas acciones de Clara y Nicolás es salir a recoger "plásticos y diversos residuos" y no descartan organizar una manifestación en San Lorenzo. Además, otro de sus objetivos es hacer actividades para concienciar "a los más pequeños" de sus colegios. "La mayoría de nuestros amigos se lo han tomado bien y les interesa mucho", sostiene Clara. 

"Se está destruyendo el mundo y podríamos quedarnos sin futuro"

De la misma opinión es Nicolás, quien considera que se debería "hablar más de este problema del cambio climático en las aulas". "Es bastante preocupante", recalca. 

Nicolás también resultó impactado por las fotos de peces, ballenas y aves muriendo en los océanos por trampas de plástico. "Nos estamos autoenvenenando", subraya. 

Clara defiende, por ejemplo, la utilización de pajitas de bambú, que se pueden compostar, en lugar de las de plástico. A su juicio, la educación debería hacer hincapié en el uso del compostaje, aunque cree que este tipo de tratamiento de residuos tendría que ser explicado entre los "niños más pequeños" para que se vea como algo natural. "Explicarlo de forma más detallada para que lo entiendan y que sepan que con este tipo de acciones pueden ayudar al planeta", reflexiona. 

Por último, lanza un mensaje para las personas que aún no creen que estemos ante una emergencia climática: "Se está destruyendo el mundo y podríamos quedarnos sin futuro. Con acciones por el medio ambiente se ayudan a sí mismos y a muchísima gente", concluye la Greta Thumberg madrileña".

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