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Crisis de coronavirus La falta de guantes y mascarillas pone en riesgo a los trabajadores que cuidan a la ciudadanía

Los profesionales sanitarios y trabajadores de los hospitales y residencias llevan semanas denunciando la falta de material de protección, pero el problema ahora se extiende a todos los sectores que continúan trabajando tras decretarse el estado de alarma: desde repartidores hasta cajeras, azafatas o teleoperadores.

Vista de una farmacia en Aluche (Madrid) este lunes . La capital, al igual que el resto de España, vive este lunes su primer día laboral de aplicación del decreto de alarma, que supone entre otras medidas la restricción de la movilidad, lo que disminuirá
Una farmacia de Madrid durante el primer día laboral de aplicación del decreto de alarma. EFE/Kiko Huesca

"He llamado al telefonillo de una casa para entregar un paquete. El señor que tenía que recogerlo me esperaba con la puerta abierta y prácticamente me ha tosido en la cara. Me ha dicho que qué suerte tengo de estar en la calle. Hay gente que sigue sin ser consciente del riesgo. Yo no tengo no mascarilla". "Soy teleoperadora y cuando he llegado a la oficina esta mañana no había ni distancia de seguridad entre todos los trabajadores. No tenemos guantes y no tiene sentido que atendamos llamadas sobre seguros de coches en este momento". "Las azafatas han estado volando en avión en viajes de doce horas sin protección y en contacto con personas que no han pasado por ningún control para saber si están contagiados". 

Estas frases resumen alguna de las quejas que recorren el país. La mayoría de la sociedad ya pasa por el segundo día de confinamiento tras el decreto del estado de alarma. Sin embargo, aún hay muchos trabajadores que tienen que salir a la calle, moverse por sus ciudades en transporte público y acudir a sus centros de trabajo. No son sólo los profesionales sanitarios y trabajadores de hospitales, también son barrenderos y equipos de limpieza, cajeras de supermercado, teleoperadores, azafatas o repartidores. 

La falta de material de protección es una reclamación constante desde hace ya semanas por parte de los profesionales sanitarios y los sindicatos. En los principales hospitales que están atendiendo los casos de coronavirus faltan los conocidos como EPIs (equipo de protección individual). Hay trabajadores que han tenido que atender a posibles contagiados sin mascarilla si quiera

Los Gobiernos autonómicos no han parado de reclamar al Gobierno estatal más material de forma inmediata. Se han tomado algunas medidas, como la incautación de 150.000 mascarillas en Jaén para mandarlas al hospital Infanta Sofía de Madrid, uno de los centros del principal foco de contagio en el país. Sin embargo, la situación es cada día más crítica y el problema más notorio. Las empresas, como las comunidades autónomas, reconocen que es difícil conseguir el material y, mientras el Ejecutivo pone soluciones, los trabajadores son los que corren este riesgo.

Hay cajeras y reponedores de supermercados que siguen sin material de protección, como le ocurre a Sara, trabajadora de DÍA en Extremadura. "Estamos esperando que nos llegue el material, pero aún no tenemos en la tienda. Es muy difícil mantener la distancia de seguridad con las personas que vienen a comprar entre pasillos estrechos, carros...", explica a este medio. 

Los repartidores de Correos también están expuestos al contacto con más personas porque necesitan la firma en la PDA (dispositivo electrónico) cada vez que entregan un paquete. Una de las trabajadoras de la empresa estatal de la Comunidad de Madrid, Sofía, cuenta que este lunes llegaron guantes, pero que aún no tienen los suficientes para todos los trabajadores. Lo mismo ocurre con las mascarillas.

Los trabajadores de Correos van a trabajar un día a la semana. Dos si no son población de riesgo ni tienen personas a su cargo. Pero, aún así, la actividad que se está realizando no es la mínima. "Según las nuevas normas, sólo tenemos que abrir de 9:30 a 12:30, y sólo habría que atender el servicio postal público básico. Hoy ha venido un cliente que compra y vende ropa y ha venido a recoger sus paquetes. Me parece una falta de respeto", explica.

De hecho, Comisiones Obreras (CCOO) y UGT acusaron a Correos este lunes de "poner en riesgo a su plantilla" porque las medidas de protección son insuficientes y mantiene una actividad "más allá de los servicios esenciales". La situación de inseguridad de los repartidores se extiende a los trabajadores de las oficinas y centros de distribución.

La situación es parecida en Amazon. Esta empresa ya ha detectado tres casos de contagios (en Madrid y en Catalunya), pero no ha parado la producción. El protocolo a seguir es el de dejar los paquetes en el asfalto, pero no siempre es posible como cuenta Oriol, el trabajador que se encontró a un ciudadano esperándole con la puerta abierta en Barcelona.

Los trabajadores de residencias también pasan por este problema. En la Comunidad de Madrid este problema se acentúa cada día y la exposición al contagio se ha notado en el número de trabajadores que están de baja, como en el centro de discapacitados intelectuales de San Martín de Valdeiglesias, en el que hay 24 trabajadores de baja.

"En una residencia obligan a utilizar el mismo equipo de protección a trabajadores de turnos diferentes"

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) mandó este lunes una carta al gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) por este motivo. "Los trabajadores aseguran que apenas les dotan de los medios protección que el propio AMAS recomendaba el pasado 8 de marzo, como EPIs, guantes, bata, mascarilla y protección ocular. En una residencia están obligando a utilizar un mismo EPI a trabajadores de tres turnos diferentes", denuncian desde el sindicato.

Los teleoperadores forman otro sector expuesto al contagio. Mamen, empleada del grupo Konecta, cuenta que en su centro pusieron la distancia de seguridad a lo largo de la mañana, pero que no se han tomado más medidas: "No hay guantes ni gel desinfectante. No hay absolutamente nada. Nos han dicho que si no queremos no vayamos a trabajar y yo no voy a ir, pero tampoco cobro. No me voy a exponer a un sitio con centenares de personas trabajando sin ninguna protección". 

Mamen también reflexiona sobre si es necesario que estén trabajando porque en su centro no atienden emergencias ni llamadas sobre informaciones básicas o esenciales: "¿Ahora un cambio de vehículo o un seguro de coche es necesario? La gente ahora mismo no piensa en esto y nos exponemos para nada". 

Tripulaciones, sin seguridad y con viajeros de todo el mundo

"No entiendo cómo no ha ordenado un procedimiento, protocolo o medidas de seguridad concretas para todas las aerolíneas. Las tripulaciones están en contacto con viajeros de todo el mundo", reflexiona una trabajadora del sector.

A falta de la regulación del Gobierno, el sector aeronáutico está demandando a las empresas más seguridad. La situación es de gran riesgo para los trabajadores y para los viajeros. Algunos de los vuelos son de más de diez horas, los viajeros están muy cerca, los trabajadores también, y no hay material de protección ni para unos ni para otros. Como norma general, tampoco se toma la fiebre a los viajeros antes de subir al avión. 

Estas situaciones se viven, al menos, en Iberia, Ryanair y Airbus. Según varios trabajadores consultados, las condiciones cambian en cada viaje y en las estancias de determinados países sí tienen seguridad, pero en otras zonas no siguen ningunas ordenes. Y, pese al cierre de fronteras, sigue la situación en el país.

Por esto los sindicatos han recriminado a las empresas que no tomen medidas ante el riesgo de contagio del coronavirus. "Los auxiliares de vuelo o tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) no han recibido más información al respecto que la autorización a usar guantes desechables de vinilo, que no son los preceptivos para que la protección sea efectiva, en la recogida de restos exclusivamente en clase turista", denuncian CCOO, UGT, el Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelos de Líneas Aéreas (STAVLA) y el Sindicato de Candidatura Independiente de TPC. 

"Con la gripe aviar ya nos pasó. En Iberia las azafatas están saliendo a volar sin nada. Sólo le dan guantes para recoger el servicio de comida. La gente sale y entra en Madrid sin ningún tipo de control y sin que nadie le tome la fiebre. No hay higiene dentro de los aviones y sólo dan kits de protección a los trabajadores si alguien tiene un ataque de tos. Es muy grave porque la exposición al tener contactos con pasajeros de todo el mundo puede facilitar la propagación", explica Lola. "El Gobierno tiene que mandar aquí", insiste.

* Todos los nombres de este artículo han sido modificados para salvaguardar el anonimato de las personas que aparecen en él y que no se vean afectados en sus empresas por la informaciones que cuentan.

Seis pautas para prevenir las infecciones por coronavirus

Los casos de coronavirus continúan aumentando en España, especialmente en la Comunidad de Madrid, el País Vasco y La Rioja. Además de las medidas adoptadas por los Ejecutivos autonómicos y central, recordamos las indicaciones de Sanidad para evitar la propagación del Covid-19.

1. Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón

Lavarse las manos es una de las principales recomendaciones para evitar los contagios de coronavirus, ya que la correcta higiene es una medida esencial para prevenir cualquier tipo de infección. La explicación se encuentra en los efectos que tiene el jabón sobre el virus.

2. No realizar viajes innecesarios

Los viajes de Italia a España han quedado suspendidos hasta el día 25 de marzo, así como los del Imserso, pero además, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha recordado la importancia de evitar cualquier tipo de desplazamiento que no sea necesario "por responsabilidad".

3. Al toser o estornudar, taparse la boca con el codo

Es recomendable evitar taparse la boca con las manos a la hora de toser o estornudar y hacerlo siempre cubriéndose con el antebrazo o con un pañuelo desechable.

4. Evitar tocarse los ojos y la boca

Las manos facilitan la transmisión del virus, por lo que conviene evitar el contacto de las mismas con los ojos y la boca.

5. Usar pañuelos desechables y tirarlos después

Las secreciones se deben eliminar con pañuelos de papel, de los que hay que desprenderse después de su uso.

6. Las personas con síntomas deben quedarse en su casa

Aquellos que padezcan tos, fiebre y sensación de falta de aire deben quedarse en su domicilio y llamar a los servicios sanitarios marcando el 112 o al número que ha habilitado cada comunidad autónoma para que se les tomen las muestras necesarias y se les indiquen las recomendaciones oportunas.