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La dignidad de Mariano Turégano, el anciano que ha denunciado la situación lastimosa que se vive en las residencias

Habitaciones a 40 grados, plantillas con salarios "miserables", comida en mal estado... El relato de este anciano nos habla de la situación insostenible que atraviesan las residencias de mayores en la Comunidad de Madrid.

Mariano Turégano durante su alocución en el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes.
Mariano Turégano durante su alocución en el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes. TW

La dignidad funciona al margen del mercado. Ni se compra ni se vende. Tampoco cotiza. Se tiene o no se tiene. Mariano Turégano, 82 años, gorra calada y voz temblorosa, va sobrado de ella. Su alocución en el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, localidad situada al norte de la Comunidad de Madrid, es la de un hombre que pide respeto, no sólo a sí mismo, a todos los suyos. 

Y es que con la dignidad no se juega. En cuanto uno comienza a dar pequeñas concesiones, es el fin, está acabado. Esto lo sabe bien Turégano, es probable que lo haya sabido toda su vida, quizá no tanto los gestores de nuestros recursos públicos, de lo contrario no dejarían sin medios y en condiciones lastimosas a las residencias de mayores de la región

"Hemos trabajado mucho, ustedes lo deberían saber porque hoy disfrutan de privilegios que nosotros peleamos"

"La Comunidad de Madrid mira para otro lado cuando se trata de velar por la salud y el bienestar de sus ciudadanos", denuncia implacable en un discurso que eriza a poco que uno tenga algo de eso a lo que Turégano se refiere una y otra vez sin apenas mencionar; dignidad.

Habitaciones a 40 grados en pleno verano, comida "tan deleznable que estamos horas y horas sin comer nada", plantillas con salarios "miserables", lo que deriva en "desatención" y lo que, a su vez –explica Turégano– puede "precipitar situaciones trágicas". No en vano, y tal como lamenta el anciano, algunas personas han sido hospitalizadas por deshidratación. 

"Hemos trabajado mucho, ustedes lo deberían saber porque hoy disfrutan de privilegios que nosotros peleamos, no para nosotros, sino para ustedes. Eso no se consigue mirando para otro lado. Es insólito que hoy estemos aquí pidiendo vivir con dignidad", denuncia emocionado.

"El tiempo es lo único que tenemos y pasa para todos. Esto es por nosotros, pero también por ustedes"

Pero la voz entrecortada de Turégano no resta fuerza a sus demandas, al contrario, les confiere –si cabe– un plus de verdad, una verdad que ya no se esconde, que ha decidido ir al encuentro de la clase política para que tome medidas urgentes: "No nos cuenten historias de competencias y pónganse a trabajar torciendo la voluntad de quien tiene la responsabilidad e intenta eludirla". 

Por último, Mariano ha zanjado su intervención con una frase que rezuma solidaridad y sentido de cívico: "El tiempo es lo único que tenemos y pasa para todos. Esto es por nosotros, pero también por ustedes". En efecto, las luchas de hoy son, también, las luchas del mañana.

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