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Perspectiva de Género Covid Una epidemióloga recoge firmas para que Sanidad le dé datos con los que estudiar si la covid afecta más a las mujeres

La epidemióloga e investigadora de la Universitat d’Alacant, Maria Teresa Ruiz Cantero ha iniciado una campaña de recogida de firmas para pedir al ministerio de Sanidad que facilite todos los datos de la encuesta epidemiológica del coronavirus desagregados por sexos.

Una sanitaria vacuna a una mujer en el  WiZink Center, de Madrid. REUTERS/Juan Medina
Una sanitaria vacuna a una mujer en el WiZink Center, de Madrid. Juan Medina / REUTERS

Maria Teresa Ruiz Cantero tuvo, ahora hace unos meses, una intuición. Cuando empezó a mirar los datos de prevalencia de la covid, durante la primera oleada, comparando las de España con las otros países, como Corea o Francia, se fijó que este virus afectaba más a mujeres que a hombres, pero estos segundos sufrían más mortalidad. "Una posible explicación era que las mujeres tuvieran más anticuerpos de tipos SARS y que por lo tanto tuvieran más capacidad de resistencia –explica esta investigadora de la Universitat d’Alacant-, pero había una cosa que no me cuadraba y decidí consultar también las estadísticas de los excesos de mortalidad. Y vi que aquí se disparaba el número de mujeres".

Naturalmente había muchas posibles explicaciones por este fenómeno, pero Ruiz se fijó en el hecho que el número de defunciones de mujeres "con sospechas de covid" era mucho más elevada que en los hombres y que también eran menores los ingresos. También morían más mujeres en residencias. "Estamos hablando de la primera oleada, cuando los tests no eran sistemáticos y muchas veces solo se hacían en el momento del ingreso. Entonces empecé a pensar que quizás había un sesgo de género en los diagnósticos y se estaba minusvalorando el impacto de la enfermedad en las mujeres".

La Doctora Maria Teresa Ruiz Cantero. Cedida.

La intuición de Ruiz resultó acertada. Si en enero del 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) describía la covid como "una enfermedad respiratoria de origen infeccioso", en diciembre la misma OMS había ampliado la definición a "enfermedad inflamatoria que afecta numerosos órganos". Y aquí residía el quid de la cuestión. El virus no afecta por igual a hombres y mujeres. A los primeros se desarrolla –mayoritariamente, en todo momento se habla con carácter estadístico- en forma de neumonía, en las segundas provoca, de forma mucho más común, vómitos, diarreas, pérdida de olor y olfato y problemas de piel. "Mi hipótesis es que en un principio la mortalidad femenina no se recogía correctamente y, a medida que el conocimiento de la enfermedad ha mejorado, los datos de mortalidad por géneros se han ido igualando".

La batalla por los datos

"Me doy cuenta que tengo algunas piezas, pero para poder ver el puzzle entero, necesito más datos –continúa esta catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública-, pero el problema es que a partir del 29 de mayo el CCAES (Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias) deja de publicar mucha de la información epidemiológica desagregada por sexos, es lo que un amigo describió como un apagón de género. Yo les escribí para saber si me las podían facilitar, obviamente anonimizadas, pero sin respuesta. Y es grave, porque en mis investigaciones, con un solo click me he podido descargar estos datos de países como Perú, Brasil o México".

El siguiente paso fue exigirlas a través del Portal de Transparencia, lo que le permitió obtener una respuesta. "Me dijeron que esto era demasiado trabajo y que no podía ser", explica Ruiz, quien denuncia la mala gestión de los datos y estadísticas –"fundamentales en tiempos de pandemia"- por parte del ministerio de Sanidad. Un problema que esta profesora atribuye a la infrafinanciación endémico que la salud pública ha tenido en el país. "El problema de la salud pública es que solo cuando nos falta, somos conscientes de hasta qué punto es necesaria", añade con cierta ironía.

Un año después de este "apagón de género" y con mucha más información sobre la enfermedad y sus consecuencias, Ruiz Cantero volvió a la carga para conseguir acceso a las diagnosis desagregadas por sexo. Ante el muro burocrático, el portal de firmas electrónicas Change.org se puso en contacto para hacer una petición pública al ministerio. Su sorpresa ha sido ver como su llamamiento se ha viralizado, con prácticamente 40.000 firmas en menos de una semana. "Nunca me hubiera imaginado que este tema le importaría a tanta gente. Soy investigadora y no me muevo demasiado bien por redes sociales ni medios de comunicación, así que no puedo dejar de estar muy agradecida a todo el mundo que está firmando y difundiendo. Espero que finalmente se pueda acceder a estos datos".

El peligro de la "talla única"

Ruiz Cantero ha enfocado su trabajo en la perspectiva de género en la epidemiología desde los años 90. "El 1991 se demostró como cambiaban los síntomas del infarto según el género, hecho que provocaba muchos errores de diagnóstico y, desde entonces, decidí enfocar por aquí mi línea de estudio", explica esta médica. A pesar de los 30 años pasados, el sesgo se mantiene. "Creo que parte del problema es que no se enseña en las facultades.

El 2019, un estudio danés realizado con Big Data, analizando más de 60.000 casos, demostraba que en el caso de las mujeres se sufría atraso en los diagnósticos en más de 700 enfermedades. En el caso de los hombres también pasaba, pero solo en la osteoporosis. Hay que estudiar las enfermedades de forma desagregada, el modelo de talla única no sirve". En el caso concreto del coronavirus, los diagnósticos tardíos son una de las causas de lo que se denomina "covid persistente", que afecta a las mujeres en un 79% de los casos, ya que "cuanto más tardes a actuar, la lesión en el organismo es más grande y cuesta más de revertir".

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