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Madrid El falso dilema entre economía y salud por el que se rige el Gobierno de Ayuso

Expertos de diferentes ramas inciden en que sin controlar el virus es imposible retomar la actividad económica como el país necesita. La Comunidad de Madrid, pese a esto, insiste tras siete meses de pandemia en anteponer la economía alegando que el "sector público arremete contra el privado"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EFE/Javier Lizón/Archivo
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EFE/Javier Lizón/Archivo

En esta pandemia se han puesto en muchas ocasiones los criterios económicos frente a los sanitarios, presentándolos como si fueran opuestos. Ocurrió cuando los expertos empezaron a pedir que el Gobierno decretara un confinamiento total. La patronal se posicionó en contra, pero el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, finalmente decidió paralizar toda la actividad económica que no fuera esencial durante 15 días. Este falso dilema se puso otra vez sobre la mesa a raíz de la decisión de la Comunidad de Madrid de pedir al Ministerio de Sanidad pasar a la fase 1, hasta tres veces, pese a no cumplir con los requisitos que pedía el Gobierno. Este miércoles Isabel Díaz Ayuso lo ha defendido otra vez: "Para nosotros lo más importante es que la economía no sufra más", ha afirmado para justificar que su Ejecutivo no tome medidas drásticas pese a la situación de alarma en la región.

Hay muchas similitudes entre las discrepancias actuales entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid y las que mantuvieron durante la nueva transición en mayo. Entonces, la presidenta de la Comunidad de Madrid reconoció que en un principio ella pensaba que la región debería continuar en la fase 0, pero que cambió de opinión tras reunirse con sectores económicos y reducirse el número de camas UCIs. "Un criterio médico siempre es estar en la posición más precavida; para evitar cualquier repunte entonces nos tendríamos que quedar eternamente en casa", alegó. Ahora ha recurrido a una reunión con determinadas asociaciones sanitarias (sin especificar cuáles son) para afirmar que hay que "conjugar economía y salud"

En mayo, el Consejo de Gobierno de Madrid hizo caso omiso a los indicadores sanitarios y epidemiológicos. En octubre, esto vuelve a pasar. Pese a las intenciones del Gobierno de Ayuso, este jueves se prevé que el Consejo Interterritorial de Salud apruebe el plan que regirá en los próximos meses las medidas que hay que tomar para cada situación. Según los datos del Ministerio de Sanidad, la Comunidad de Madrid continuaría estando en situación de riesgo máximo por los indicadores que marcaba el borrador del documento. En esta fase hay que tomar "medidas excepcionales" de restricciones de movilidad que van desde un confinamiento total a un cierre perimetral o toque de queda.

Los expertos se han posicionado en muchas ocasiones sobre este falso dilema entre salud y economía. En resumen: no existe. Si no hay salud, no se puede activar la economía. Si el virus no se frena, habrá que volver a medidas más estrictas, incluso hasta un confinamiento como el de marzo, y las consecuencias económicas serán peores.

Esto es algo que no se aceptó de primeras ni por el Gobierno central. Cuando varios científicos empezaron a pedir al Gobierno el confinamiento total del país, la Mesa Redonda de Industriales Europeos (ERT), que reúne a los primeros ejecutivos de 55 grandes compañías, entre ellos los de las españolas Inditex, Telefónica e Iberdrola, instaron al Ejecutivo a evitar esta medida para mantener la actividad económica

"Los empresarios, economistas, etcétera, son cortoplacistas y solo ven lo que pierden ahora, pero lo que más conviene a la economía es destruir el virus ahora mismo. Sin esperar ni un segundo porque en el futuro se va a perder más", apuntó a este medio el físico del CSIC, Saúl Ares.

Desde entonces, no han parado de crecer las voces que han zanjado este falso dilema. Lo hizo el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa: "En España no se está enfrentando salud y economía. No puede haber economía sin salud", afirmó cuando se anunció el confinamiento total.

De hecho, esta visión coincide también con la de los economistas. Un panel de expertos del Initiative on Global Markets, un centro de investigaciones de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, muestra que la mayoría de los expertos creen que el confinamiento severo es mejor para la economía a medio plazo que las medidas menos agresivas. Según el panel realizado el 2 de abril, un 43% de los consultados se mostraron totalmente de acuerdo con esta afirmación y un 32% de acuerdo. Nadie se mostró totalmente en desacuerdo.

Es inevitable reconocer el escenario gravísimo de la economía que precede a la emergencia sanitaria. La Asociación Madrileña de la Salud Pública apunta al impacto económico como una de las consecuencias adversas del confinamiento. Sin embargo, recuerdan que "el principio de precaución debe regir las acciones de salud pública en situaciones de incertidumbre con alto riesgo para la salud de la población". 

Los expertos también señalan que, pese a la situación tan difícil por la que pasan las empresas, lo peor para ellas siempre ha sido que se produzca un rebrote. De hecho, España ya ha vivido esta situación. A nivel general, en todo el país, se priorizaron la actividad económica y el turismo a la salud en junio. Al final ocurrió lo peor: los casos empezaron a aumentar antes de que llegara agosto. Países europeos alertaron de que no era seguro viajar a España. Ni hubo turismo ni se frenó el virus. 

Ahora nos vemos otra vez en esta situación. La mayoría de Administraciones tienen el objetivo de salvar la 'campaña de Navidad', pero para ello hay que tomar medidas restrictivas y drásticas. En estos momentos, de hecho, ya se va tarde, porque los contagios crecen en muchas comunidades autónomas y los niveles en España son excesivamente altos. 

La mayoría de comunidades autónomas están tomando medidas duras como el cierre de bares o confinamientos perimetrales. Pero la Comunidad de Madrid, pese a una incidencia de más de 400 casos por cada 100.000 habitantes, no quiere recurrir a estas medidas con la excusa de priorizar la economía. De nuevo, según los expertos consultados, vuelta al punto de origen: si no se controla el virus y la situación vuelve a empeorar, no habrá economía. Los organismos internacionales afirman que hay que tomar medidas cuando se supera una incidencia de 50. Si España no logra alcanzar esa ratio, difícilmente habrá recuperación de la salud y, por tanto, de la economía.

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