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La "fuga de cerebros", el mito que vendió el PP para tapar la emigración de españoles precarios

La Fundación 1º de Mayo lanza el libro "Emigrar después de la crisis", elaborado por Ana Fernández Asperilla y Susana Alba. Ambas investigadoras desmontan el "cliché" en torno al perfil de las personas que abandonaron el país. Advierten además sobre un "fomento de la emigración" por parte del Gobierno de Rajoy en los años más duros del paro.

Pasajeros esperando su vuelo en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. AFP/Christof Stache
Pasajeros esperando su vuelo en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez, en una foto de archivo. AFP

Todo depende de los ojos que lo contemplen. Donde muchos veían a familias rotas y sueños derrotados, el Gobierno de Rajoy quiso ver a "aventureros". Lo que técnicamente era un huida de la pobreza y de la precariedad, el PP lo interpretaba como una "fuga de cerebros" que, además, no tenía por qué ser necesariamente negativa. Mientras miles lloraban al pie del avión, en La Moncloa más conservadora observaban una positiva "internacionalización" de gente "cualificada", inquieta e inconformista.

De aquellos ojos y de aquellas lágrimas habla el último libro editado por la Fundación 1º de Mayo del sindicato CCOO. La entidad acaba de publicar un pormenorizado análisis titulado "Emigrar después de la crisis. Crecimiento económica y nueva migración española", a cargo de las investigadoras Ana Fernández Asperilla (directora del Centro de Documentación de las Migraciones de dicha fundación) y Susana Alba, quien se ocupa del tratamiento técnico de los fondos documentales en ese centro.

"Lo de la 'fuga de cerebros' fue algo que al PP le interesó construir: así no das una imagen de país pobre que expulsa a su gente, sino que se marchan los que están hipercualificados", afirma Fernández a Público. Esa es, precisamente, una de las ideas que se remarcan en las 200 páginas de este trabajo.

Tras advertir sobre este "cliché" en torno al perfil de la emigración española, las autoras destacan que las estadísticas oficiales "no registran datos relativos al nivel académico y a la cualificación profesional de los emigrados", remarcando que, en cualquier caso, "los datos disponibles en este sentido proceden de encuestas, entrevistas y muestreos".

En esa línea, subrayan que "los diferentes estudios sobre la 'nueva emigración', todos ellos referidos hasta ahora a los años de la crisis económica, se han venido centrando en un único perfil de emigrante: las personas con titulación superior, como equivalente a jóvenes de alta cualificación".

"La emigración de personas tituladas ocupadas en puestos de alta cualificación no constituye la mayoría"

El informe remarca que "esto ha contribuido a difundir el cliché de que en España a partir de los años de crecimiento económico se ha producido exclusivamente una 'emigración de excelencia' o una fuga de cerebros", lo que a su vez lleva implícito otro mensaje: "Por lo tanto, de lo que se trataría ahora sería de 'recuperar el talento' por el alto coste que para el país supone que ese talento se haya formado en España y a día de hoy esté desarrollando sus carreras profesionales de éxito en el extranjero".

Precisamente, las autoras sostienen que "este cliché oculta una buena parte de la 'nueva emigración' compuesta por personas con una formación profesional media o de baja cualificación". "De hecho, aunque basándonos en datos parciales –señalan–, pensamos que la emigración de personas tituladas ocupadas en puestos de alta cualificación no constituye la mayoría".

Si bien apuntan que "dado que los niveles educativos han aumentado entre la población durante las últimas décadas, evidentemente han emigrado personas más formadas que en el siglo pasado", subrayan del mismo modo que "esto no significa que todas ellas posean alta cualificación y mucho menos que trabajen en su conjunto en empleos de ese nivel, incluidas aquellas que poseen algún título universitario".

Asimismo, señalan que la denominada "nueva emigración" española está conformada principalmente por personas de entre 30 y 39 años, "con trayectorias laborales previas en España, a menudo precarias". En cuanto al sexo, señalan que hubo "una mayor salida de los hombres, en un 52%, si bien el número de mujeres está muy próximo al 47%", por lo que consideran que "esto desmontaría la idea de la emigración femenina como un fenómeno secundario o subsidiario de la emigración masculina".

"Fomento de la emigración"

Con estos datos a la vista, Fernández destaca a Público que durante el Gobierno de Rajoy hubo "discursos manipulados" y, al mismo tiempo, "una política de fomento de la emigración". "Era el 'que se vayan todos', cuantos más mejor, ya que era una forma de que las cifras de paro se redujeran", apunta la investigadora.

La coautora de este libro tiene muy presente una frase tan polémica como simbólica de Marina del Corral, exsecretaria de Estado de Inmigración y Emigración en el Gobierno de Rajoy. En 2012, afirmó que los jóvenes se marchaban del país por un "impulso aventurero", al tiempo que se vanagloriaba de que los trabajadores cualificados "hayan dejado por fin de ser locales". 

"Aquello reflejaba cierta insustancialidad y un intento de frivolizar las salidas, que eran muy dramáticas", señala Fernández, quien remarca que por entonces "se invitaba a la emigración; decían que la mano de obra española se había internacionalizado".

Médicos, camareros...

En su trabajo, las investigadoras señalan además que "los titulados superiores que trabajan fuera, sobre todo en Europa, lo hacen respondiendo a las ofertas de Reino Unido, Alemania, Francia, además de Holanda, Bélgica, Portugal". En tal sentido, apuntan que "las ofertas de empleo se concentran, por un lado, en el sector sanitario, tanto médicos como enfermeras".

Sobre este punto, destacan que "la Organización Médica Colegial de España afirmaba que para el primer semestre de 2019 habían aumentado en un 20% con respecto al mismo periodo del año anterior las solicitudes del certificado de idoneidad", a lo que debe añadirse "a aquellos titulados y/o graduados en físicas, químicas e ingenierías".

No obstante, remarcan que "junto a ellos también existe una alta demanda de mecánicos, ajustadores, mecánicos eléctricos y electrónicos, así como camareros, personal de construcción, operarios de la industria de alimentación o del sector de la logística y de la distribución", empleos para los que "se requiere una media o baja cualificación".

"Se han detectado y denunciado casos de abusos laborales"

Es precisamente en esos sectores donde "se han detectado y denunciado casos de sobreexplotación, abusos laborales y arbitrariedad". "La mayor parte de estos casos –indican– pasan inadvertidos para la opinión pública y las autoridades españolas de emigración, debido a que la vulnerabilidad de estos trabajadores emigrados les impide denunciar su situación".

Más retornos desde América

En cuanto a cifras sobre regresos a casa, indican que las personas de nacionalidad española afincadas en el exterior "no retornan en la misma proporción ni por las mismas causas desde el continente americano que desde Europa". Así las cosas, "entre los años 2014 y 2018 desde Europa retornaron 95.443, mientras que desde América lo hicieron 200.533 españoles de nacionalidad". Venezuela y Ecuador figuran como los países latinoamericanos desde los que hubo un mayor número de retornos.

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