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Galicia Desesperación en la residencia de mayores A Raiola: "Los internos se pasaron trece horas meados y cagados hasta el cuello"

Familias y trabajadores del centro de Santiago que la Xunta se niega a intervernir alertan de su dramática situación, sin personal sanitario, con 34 de sus 39 internos contagiados y ocho de sus catorce gerocultoras y auxiliares de baja por covid.

Alberto Núñez Feijóo, durante la visita a una residencia de mayores en una imagen de archivo
Alberto Núñez Feijóo, durante la visita a una residencia de mayores en una imagen de archivo. Xunta de Galicia

Los residentes del centro para mayores A Raiola O Hórrreo, en Santiago, se encuentran en una situación crítica y desesperada ante la escasez de personal de cuidados que ha provocado el masivo brote de covid detectado a principios de este mes en la residencia.

Así se desprende de las denuncias de la Federación Galega de Asociacións de Familiares e Usuarias de Residencias e da Dependencia (REDE) y del testimonio de una persona que trabaja en el centro, al que ha tenido acceso a Público y que describe una situación dramática que incluye internos mal alimentados, pasando hambre, desatendidos y abandonados durante horas en sus camas entre orines y heces.

El virus ha infectado a 34 de los 39 usuarios de A Raiola y a al menos a diez trabajadoras, entre ellas ocho de las catorce geroculturas y auxiliares, que atienden directamente a los ancianos, y una enfermera del centro, que se encuentran de baja por la enfermedad.

"Durante la noche del viernes estaban sin cambiar, meados y cagados hasta el cuello, las sábanas empapadas... Se pasaron así trece horas", afirma la citada fuente, que explica que a los ancianos no se les hicieron los dos cambios de pañales programados a la una y a las cuatro de la madrugada, ni los dos cambios posturales que evitan que desarrollen lesiones si no tienen fuerzas o reflejos para moverse durante la noche.

El testimonio también describe la crítica situación sanitaria que provoca la falta de personal de enfermería, y que afecta a los que tienen dificultades para defecar. "Se les forman fecalomas porque las heces se les quedan adheridas a las paredes del intestino, tienen mucho dolor y sufren muchísimo para expulsarlas" sin el tratamiento especializado adecuado, añade.

Al menos dos internos estarían en esa situación. Uno de ellos, que llevaba dos días sin ir al baño, se habría pasado además un día entero en la cama sin comer, entre mareos y sin que nadie se interesase por su situación.

Según la versión a la que ha tenido acceso este diario, la dirección de A Raiola habría restado importancia a los hechos alegando que cada residente cuenta con el médico de cabecera que le asigna el Servizo Galego de Saúde (Sergas) y con el personal de enfermería adscrito a él. Si un residente tuviera problemas, "serían el médico o la enfermera quienes tendrían que desplazarse" para tratarlos. Algo que no ha sucedido.

La Xunta aseguró el pasado viernes que la situación en A Raiola y en la residencia de Bembrive, en Vigo, donde están de baja otras trece trabajadoras por un brote que afecta a 106 de sus 150 internos, es de "normalidad y tranquilidad", pues la mayoría de los usuarios están asintomáticos o sólo presentan síntomas leves.

Según la Consellería de Política Social, que dirige Fabiola García, la Xunta no habría atendido a la petición de las familias de intervenir los centros porque su criterio para hacerlo no es el número de positivos, sino "la capacidad de las residencias para gestionar y velar por el bienestar de sus usuarios".

Público volvió a ponerse en contacto este fin de semana con Política Social para saber si conocía la situación de A Raiola. "Si algún familiar, usuario o trabajador detecta una irregularidad debe dar cuenta al servicio de inspección por cualquiera de los canales habilitados" para que se tomen "las medidas que sean necesarias", indicaron fuentes de ese departamento.

La Xunta no indicó si planea enviar a su equipo de inspección a A Raiola, donde, según el testimonio al que ha tenido acceso este diario, los internos también pasan hambre. "Persona nueva que entre en la residencia, a los poquitos días se queda en el chasis. En el comedor hay cristos todos los días", asegura.

A Raiola, ubicada en el centro de Santiago a 300 metros escasos de la sede del Parlamento de Galicia, es propiedad de Servicios Asistenciales Riazor SL., cuyo administrador único es Marcos Núñez Regueira.

Su directora es Gloria García Barreiro, exdirectora de la residencia DomusVi San Lázaro, donde durante las primeras oleadas de la epidemia murieron 53 de sus 162 internos. Según REDE, tres familias han presentando querellas criminales por homicidio cuyas diligencias se instruyen en un juzgado de Santiago.

Público intentó este domingo obtener la versión de la dirección de A Raiola, pero fuentes de la empresa señalaron que no tenían previsto hacer declaraciones.

Servicios Asistenciales Riazor presume de que el centro es el estandarte de un "nuevo modelo" asistencial en las residencias que, en palabras de Núñez, pretende "dar voz" a los usuarios, "promover que vivan en entornos facilitadores y que sean dueños de sus cuestiones vitales".

El director xeral de Atención Integral Sociosanitaria de la Xunta, Antón Acevedo puso recientemente a A Raiola como ejemplo del modelo de atención a mayores que el Gobierno de Feijóo planea para el futuro.

El presidente de la federación de asociaciones gallegas de familiares de residentes, Paulino Campos, calificó ayer de "absolutamente irresponsable" la decisión de la Xunta de no intervenir en A Raiola ni tampoco en Bembrive, de su propiedad pero gestionada por la firma DomusVi, en manos de un fondo de inversión y de una multinacional francesa.

"Sabemos que se van producir muertes", advirtió Campos, "aunque la preocupación de las familias no es el estado clínico sino la escandalosa falta de personal".

"En Bembrive hay catorce trabajadoras contagiadas, por lo que en el turno de la noche sólo hay tres para atender a 150 personas, más de cien de ellas, infectadas". "Así es imposible garantizar su salud y su vida", subraya Campos, quien explica que la intervención que reclaman "consiste precisamente en reforzar el contingente laboral con trabajadoras del Sergas y de Política Social, enfermeras y gerocultoras o auxiliares".

El BNG criticó en una nota de prensa la "reiteirada y continuada" inacción de la Xunta "para reforzar las medidas preventivas y las garantías sanitarias en las residencias de mayores" y alertó de las "numerosas dificultades en el funcionamiento de los centros" que está provocando la nueva oleada de covid, con máximos históricos de todos los indicadores que indican un progresivo empeoreamiento de la crisis sanitaria.

La Consellería de Sanidade del Gobierno de Feijóo informó este domingo de que en Galicia se registraron más de 7.800 nuevos casos de covid, que elevan la cifra actual de infectados a más de 72.400. La incidencia a dos semanas, que supera ya los 3.000 afectados por cada 100.000 habitantes, creció 159 puntos en un sólo día.

Según REDE, A Raiola es la residencia con mayor porcentaje de usuarios contagiados en toda España.

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