'Gran Hermano' se derrumba y Mediaset busca oxígeno fuera del 'prime time'
Tras más de dos décadas marcadas por polémicas, denuncias y un uso sistemático del conflicto como motor televisivo, el 'reality' más longevo de la televisión española apunta a su retirada.
En paralelo, Mediaset ya mira en otra dirección: el grupo se ha presentado al concurso público para hacerse con un nuevo canal de TDT.

Lara García Rodríguez
-Actualizado a
La semifinal del que fue el formato clave de Mediaset durante más de dos décadas registró el peor dato de audiencia de una gala en su historia, el pasado 11 de diciembre: 8,8% de cuota de pantalla y 510.000 espectadores. El reality que convirtió el escándalo en modelo de negocio no ha logrado remontar sus cifras ni forzando el espectáculo con una expulsión múltiple.
Pero Mediaset ya tiene otros planes en mente y a finales del mes de noviembre decidió concurrir a concurso público para hacerse con una nueva licencia estatal de televisión en abierto. El grupo busca frenar su caída apostando por la compra de un nuevo canal de TDT, pese a que ya controla siete señales en abierto: Telecinco, Cuatro, FDF, Boing, Divinity, Energy y Be Mad. La decisión refleja un cambio de estrategia justo cuando su modelo histórico empieza a mostrar signos evidentes de agotamiento.
De motor del 'prime time' a problema reputacional
GH fue durante años una anomalía estadística y cultural: ningún otro formato regular en la historia de la televisión española ha sostenido durante tanto tiempo cuotas superiores al 40% de audiencia. Convirtió la participación del espectador en el verdadero motor del prime time, introdujo la convivencia 24/7 y creó un lenguaje televisivo propio.
Pero ese modelo se ha ido agotando y durante sus últimas ediciones, el reality se sostenía casi en exclusiva sobre el conflicto. El buque insignia de Mediaset fue acumulando polémicas, episodios de violencia simbólica y actitudes difíciles de justificar. En 2019, en plena polémica por un caso de violación en su decimoctava edición, Gran Hermano batió su récord de audiencia. Finetwork, Nestlé, Carretilla o MediaMarkt fueron algunos de los anunciantes que retiraron su apoyo al formato, que aún así logró un 35,8% de cuota de pantalla y 3.662.000 espectadores.
El punto de quiebre llegó cuando el escándalo dejó de ser televisivo para convertirse en judicial. En abril de 2023, un juzgado condenó a José María López, ex concursante de la casa, a 15 meses de prisión por un delito de abusos sexuales cometido durante una fiesta dentro del concurso. La sentencia declaró a la productora del programa, Zeppelin TV, responsable civil subsidiaria. Entre otras cosas, se consideró que la forma en la que se comunicaron los hechos a la víctima –en el llamado confesionario, sin preparación ni apoyo psicológico y en un contexto de exposición televisiva– le provocó un grave daño emocional.
La víctima, Carlota Prado, interpuso otra denuncia contra Mediaset por omisión de socorro mientras emitían su violación, al considerar que la cadena no actuó cuando se producían los hechos, que fueron grabados y emitidos. El proceso judicial todavía está en curso. En paralelo, ese mismo año trascendió que Gran Hermano Brasil expulsó a dos concursantes por acoso sexual a una de sus compañeras, evidenciando un cambio de criterio en otras versiones del formato.
Las denuncias, los juicios y una gestión empresarial muy cuestionada convirtieron GH en un problema reputacional, mientras la audiencia empezó a desmarcarse de forma progresiva, ya fuera por el agotamiento del relato, la judicialización del escándalo, el hastío ante el conflicto permanente o, más probablemente, por la suma de todos esos factores.
Mediaset explora la TDT como salida estratégica
Mediaset corre sola en la carrera por un nuevo canal TDT: es la única cadena que se ha presentado al concurso público convocado por el Estado para adjudicar una nueva licencia de televisión en abierto de ámbito estatal.
Atresmedia ha confirmado que no se presentará porque está centrada en fortalecer su liderazgo y en desarrollar su plataforma digital Atresplayer.
Prisa Media mantiene la incógnita tras semanas de contactos fallidos y en un contexto interno especialmente convulso, ya que el debate sobre invertir en un nuevo canal de TDT acabó provocando la dimisión de su presidente, Carlos Núñez, después de que el consejo rechazara su proyecto televisivo.
Tampoco entrarán en la puja otros actores que habían sondeado la operación, como el empresario José Miguel Contreras, exdirectivo de Prisa o Blas Herrero, propietario de Kiss FM. A ellos se suma Vocento, que ya había descartado públicamente cualquier apuesta por presentarse.
Mientras el resto del sector se aparta, Mediaset busca ampliar su espacio en la televisión en abierto pese a que ya posee siete canales: una apuesta estratégica para reforzar su posición en el mapa audiovisual, en un momento de desgaste de su modelo tradicional.
Lo importante ya no es liderar, sino seguir estando
Hace algunos años que GH dejó de generar curiosidad y el formato que nació como experimento social y convirtió el encierro en espectáculo, se ha ido enfriando progresivamente. Mientras el decano de los realities se retira en silencio, Mediaset refuerza su apuesta por nuevas marcas de televisión lineal y Telecinco recupera formatos clásicos, como El precio justo, presentado ahora por Carlos Sobera.
En la competencia con Atresmedia y Radiotelevisión Española, lejos de la pugna por las mejores cuotas de pantalla, el grupo asume un repliegue estratégico y se refugia en el espectador adulto como vía para asegurar espacio y estabilidad. Formatos reconocibles, riesgo controlado y apelación directa al target más fiel: Telecinco asume nuevos objetivos porque ya no se trata de ocupar el centro de la conversación pública, lo importante es seguir estando.
Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.