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Jornaleros traídos de Honduras trabajarán en la próxima campaña de la fresa en Huelva, necesitada de más mano de obra

La experiencia piloto con entre 250 y 300 temporeros centroamericanos se llevará a cabo tras los graves problemas que se han producido con la repatriación de las miles de trabajadoras marroquíes a causa del cierre de la frontera

Un grupo de mujeres recoge fresas en una explotación agrícola de Cartaya, en Huelva.
Un grupo de mujeres recoge fresas en una explotación agrícola de Cartaya, en Huelva. EFE

Entre 250 y 300 personas se desplazarán desde Honduras el próximo año para trabajar en Huelva como temporeras en la campaña de recogida la fresa y otros frutos rojos. Será una experiencia piloto que permitirá ampliar el número de países en los que se firman contratos en origen para abastecer de mano de obra a una campaña agrícola que en los dos últimos años ha tenido grandes problemas para la repatriación de miles de temporeras marroquíes tras el final de la recolecta, a causa del cierre de la frontera por la pandemia decretado por el Reino de Marruecos.

El tema ha sido abordado en la reunión que ha mantenido este martes la comisión sobre ordenación, coordinación e integración sociolaboral de los flujos migratorios en campañas agrícolas de temporada, en la que han participado responsables del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y organizaciones empresariales, agrarias y sindicales.

En el encuentro se ha informado de la decisión tomada por el Consejo de Ministros el pasado 25 de mayo de autorizar la firma de un acuerdo del Reino de España con el Gobierno de Honduras para la regulación y ordenación del flujo migratorio laboral entre ambos países, en el que se incluye la contratación en origen y se establecen las condiciones para los trabajos de temporada, como es el caso de las campañas agrícolas.

Según el secretario de Movilidad y Políticas Migratorias de UPA Andalucía (Unión de Pequeños Agricultores), Manuel Piedra, participante en la reunión, los trabajadores jornaleros de Honduras vendrán en un solo avión y en unas fechas todavía por cerrar, pero probablemente entre febrero y marzo, para la recolecta de los frutos rojos de Huelva que se extienden hasta el mes de junio.

Todavía queda por determinar de qué lugares del país centroamericano procederán, si serán hombres o mujeres o de ambos sexos, y sus cualificaciones profesionales, lo cual deberá ser pormenorizado en los próximos meses.

Si la experiencia es positiva, en años posteriores se podrá aumentar el cupo de temporeros que vengan de Honduras e, incluso, ampliarla a otros países, como Ecuador, según el responsable de UPA, quien valora "positivamente" el acuerdo para complementar y reforzar la mano de obra extranjera que trabaja en la recogida de los frutos rojos onubenses, nunca para suplir a la que actualmente se encarga de ella.

Las primeras temporeras de Marruecos que llegan al ferry en el puerto de Algeciras para volver a  su país de origen.
Las primeras temporeras de Marruecos que llegan al ferry en el puerto de Algeciras para volver a su país de origen. CEDIDA/UPA

Precisamente, este martes ha partido del puerto de Algeciras el primero de los ferrys que se han fletado para devolver a su país de origen a las más de 12.000 temporeras marroquíes que han trabajado este año en la campaña de la fresa y que no podían regresar a casa por el cierre de la frontera.

Cada semana, hasta mediados de julio, saldrán tres barcos con 650 mujeres cada uno, lo que, a juicio de Piedra, supone un éxito de la diplomacia en un momento en que está cerrado el tráfico marítimo de pasajeros entre España y Marruecos, lo que ha suspendido, por segundo año consecutivo, la llamada Operación Paso del Estrecho.

Las jornaleras polacas fueron las primeras

Honduras se sumará de este modo a la lista de países que exportarán mano de obra para las campañas agrícolas españolas. Huelva fue la primera provincia española que contrató directamente en sus países a trabajadores extranjeros para cubrir la demanda de empleo de una campaña como la de los frutos rojos (fresa, arándanos, frambuesa), que requiere cada año miles de empleados para su recolecta.

Son los llamados contratos en origen que se pusieron en marcha en 2001 con la llegada de miles de temporeras de Polonia, fundamentalmente, Rumanía y Bulgaria a los cultivos de Palos, Lepe, Cartaya o Almonte. Y veinte años después, la provincia onubense es, con gran diferencia, la que más sigue recurriendo a esta modalidad laboral para atender una demanda de empleo que esta temporada ha llegado a las 109.000 contrataciones.

Una vez que Polonia, primero, y Rumanía y Bulgaria, después, ingresaron en la UE entre 2004 y 2007, las trabajadoras de Europa del Este, ya ciudadanas comunitarias, dejaron de venir a la campaña de la fresa con contratos en origen, aunque han seguido trabajando con contratos formalizados ya en Huelva. Los empresarios de los frutos rojos optaron entonces por contratar en su país a jornaleras de Marruecos, cuyo primer contingente llegó en 2006, año desde el cual ha sido el colectivo extranjero más numeroso en los invernaderos onubenses.

Parte de las 12.000 temporeras marroquíes que trabajaban en la campaña de la fresa y frutos rojos montadas en el autobús que las llevará al primer buque con salida desde el puerto de Algeciras (Cádiz), de vuelta a su país de origen tras haberse sometido a
Parte de las 12.000 temporeras marroquíes que trabajaban en la campaña de la fresa y frutos rojos montadas en el autobús que las llevará al primer buque con salida desde el puerto de Algeciras (Cádiz), de vuelta a su país de origen tras haberse sometido a una prueba PCR requerida por Marruecos para poder regresar. MC.I.C. / EFE

En los dos últimos años, sin embargo, ha habido grandes problemas para organizar la vuelta a su país de estas miles de temporeras a causa del cierre de la frontera de Marruecos por la pandemia de la covid-19. En 2020, después de haber terminado la campaña agrícola, más de 7.000 trabajadoras estuvieron varias semanas esperando en Huelva a poder regresar a sus casas, hasta que por fin se alcanzó un acuerdo con el Gobierno marroquí para su repatriación.

Y este año, tras los graves conflictos de la frontera en Ceuta con la entrada a nado de miles de migrantes, ha sido necesario otro acuerdo in extremis con Rabat, en el que han tenido que intervenir hasta tres ministerios del Gobierno español, para poner en marcha la operación de repatriación que hoy ha comenzado en Algeciras.

Las temporeras o temporeros que lleguen de Honduras no vendrán a reemplazar a las trabajadoras marroquíes, pero sí abrirán una nueva vía para aumentar las posibilidades de contratación en origen que requiere cada año la campaña de los frutos rojos de Huelva, según el secretario de Movilidad y Políticas Migratorias de UPA Andalucía. Se trataría no sólo de garantizar en el futuro la mano de obra en caso de que se produjesen nuevas tensiones en las relaciones entre Marruecos y España que afectasen a la continuidad de los contratos de sus trabajadoras, sino también de ampliar el número de países a los que recurrir para satisfacer toda la demanda de trabajo que generan los cultivos onubenses.

Las nacionalidades de los temporeros de la fresa

Este año se han hecho 109.000 contrataciones para la campaña de los frutos rojos, de las cuales unas 52.000 se han hecho a ciudadanos españoles, 26.000 a rumanas y búlgaras, 15.0000 a subsaharianos y 12.000 con contratos en origen a temporeras marroquíes. Sin embargo, según Manuel Piedra, aún sigue faltando mano de obra, sobre todo en los periodos de más trabajo de la campaña, entre mediados de marzo y finales de mayo, cuando se requerirían unos 5.000 ó 6.000 trabajadores más.

Los frutos rojos constituyen uno de los sectores económicos más importantes de la provincia de Huelva. Según los últimos datos del Observatorio de Precios de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, esta provincia acaparó en la campaña del año pasado el 97% de la producción nacional fresera, con más de 6.843 hectáreas cultivadas y una producción superior a las 341.000 toneladas. Esa producción va destinada en un 70% a la exportación, fundamentalmente Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, con un valor que en 2019 alcanzó los 471,5 millones de euros.

La contratación en origen por contingente es un modelo que permite traer durante un periodo máximo de nueve meses a personas trabajadoras que no están ni residen en España y que son seleccionadas en sus respectivos países a petición de las empresas. Solo se puede emplear a personas extranjeras mediante este tipo de contrato cuando no se pueden cubrir los puestos de trabajo con nacionales o extranjeros que ya residen en la zona.

El pasado 28 de mayo, tras haberlo autorizado el Consejo de Ministros, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González, firmó con su homólogo de Honduras, Lisandro Rosales, un acuerdo sobre migración circular, que, aseguraron, "permitirá brindar una oportunidad de trabajo temporal a los hondureños". La principal asociación de productores y comercializadores del sector, Freshuelva, acogió con gran satisfacción el acuerdo, que responde a la petición que ya había hecho la patronal onubense y otras organizaciones al final de la campaña agrícola del año pasado. "Freshuelva confía en la posibilidad de acoger el desarrollo de un programa piloto similar al que ya se ha desarrollado con otros países", señaló en un comunicado.

Honduras ocupa el puesto 132 del mundo, diez por debajo de Marruecos, en el índice de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que le otorga un nivel medio. Sin embargo, ha sido el principal país de partida de la más de media docena de caravanas de migrantes que en los últimos años han marchado a pie hasta la frontera de EEUU para intentar buscar un futuro en el gran coloso norteamericano. Y su situación se ha visto agravada ahora con la pandemia de la covid y los graves daños causados por las tormentas tropicales Eta e Iota en viviendas, carreteras, edificios públicos, industrias y cultivos. Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la pobreza extrema aumentó en Honduras del 20 al 26% en 2020, un porcentaje de población que sobrevive con poco más de un euro al día.

Este país centroamericano es netamente agrícola, con una superficie dedicada al cultivo que alcanza los 2,7 millones de hectáreas. La caña de azúcar, el aceite de palma, el plátano y el café son sus principales productos. En menor cuantía produce también maíz, naranja, melón, frijoles y piña.

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