Estos son los incendios que han golpeado con más fuerza España en los últimos 20 años
Los "incendios de sexta generación", fuegos extremos caracterizados por su dificultad de extinción y peligrosidad, son cada vez más frecuentes en el país.

Madrid--Actualizado a
Los incendios forestales vuelven a golpear con fuerza a nuestro país. Coincidiendo con las olas de calor extremas que azotan la península, esta semana el país sufre una veintena de incendios de gran magnitud. León, Zamora, Ourense, Cáceres, Cádiz o Madrid son algunas de las provincias que han sufrido el fuego, que ya ha dejado al menos siete heridos graves y dos víctimas mortales, un trabajador de la hípica de Tres Cantos (Madrid) y un voluntario que luchaba en las labores de extinción en Molezuelas (Zamora).
En Castilla y León, los fuegos han calcinado más de 22.000 hectáreas en León y Zamora. Mientras que en Ourense, otras 10.000. Todos ellos encajan en la categoría de Grandes Incendios Forestales (GIF), aquellos que superan las 500 hectáreas quemadas. Según datos de World Wildlife Fund (WWF), este tipo de siniestros han aumentado un 25% en la última década. La comunidad científica ya les da un nombre propio: "incendios de sexta generación", caracterizados por su dificultad de extinción y peligrosidad. "Son fuegos con un comportamiento explosivo y extremo, que se propagan a gran velocidad. Están claramente vinculados al cambio climático y modifican las condiciones meteorológicas de la zona afectada", advierte WWF en su web.
La crisis climática, la despoblación del medio rural y la falta de medidas eficaces para combatir esta problemática son algunas de las razones detrás del incremento de los fuegos que se convierten en protagonistas cada verano. A continuación, repasamos cuáles han sido los peores incendios de las últimas dos décadas:
Tábara (2022)
El mayor incendio de este tipo registrado en la historia reciente de España se produjo en el verano de 2022, en Tábara (Zamora). Las llamas devoraron casi 35.000 hectáreas en la región de Losacio, lo que supuso que la provincia viera arder un 6% de su superficie en apenas unas semanas. El balance humano fue trágico: cuatro fallecidos y catorce pueblos evacuados.
A este desastre se sumó, en la misma fecha y zona, el incendio de Ferreras de Arriba, que arrasó otras 28.046 hectáreas. Juntos, los fuegos de la Sierra de la Culebra se convirtieron en uno de los peores episodios de la historia de España, con más de 60.000 hectáreas reducidas a cenizas en un solo verano. Una cifra difícil de imaginar, es como si la isla de Ibiza entera quedara reducida a cenizas, o como si seis Barcelonas desaparecieran del mapa.
Minas de Río Tinto (2004)
El segundo con más magnitud fue el incendio de Minas del Río Tinto (Huelva) en 2004 con cerca de 34.000 hectáreas de 13 municipios de las provincias de Huelva y Sevilla arrasadas, 1.100 personas desalojadas y dos fallecidos como balance del siniestro, que tardó una semana en ser extinguido.
Para los municipios de Berrocal y el Madroño fue un gran varapalo al ver no solo como perdían su entorno sino también su medio de vida, basado principalmente en la economía forestal del corcho y la ganadería.
Cortes de Pallás (2012)
El incendio de Cortes de Pallás (València) el 28 de junio de 2012 fue el tercer mayor fuego en cuanto a superficie quemada en España, calcinando 30.600 hectáreas. El verano cálido y seco de ese año creó las condiciones propicias para los incendios, de modo que en 2012 se quemaron un total de 56.931 hectáreas en el País Valencià.
El incendio se inició durante la instalación de unas placas solares en una vivienda de la localidad y se extendió por dos comarcas -el Valle de Cofrentes-Ayora y la Ribera Alta- y en 12 municipios: Alborache, Carlet, Catadau, Dos Aguas, Llombai, Macastre, Millares, Montroi, Real, Tous, Turís y Yátova.
Tan solo un día más tarde se propagaría el incendio de Andilla, también en el País València, que se llevó consigo 22.518 hectáreas.
Navalacruz (2021)
El incendio de Navalacruz (Ávila), ocurrido el 14 de agosto de 2021, arrasó más de 22.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los mayores registrados en la provincia. Además, supuso un duro golpe cultural: según el informe Valoración del estado de conservación de los yacimientos vetones del municipio de Solosancho, más de 40 yacimientos resultaron afectados de distinta manera tras el fuego.
Los Realejos y Tejeda (2007)
Otros incendios catastróficos fueron los incendios de Canarias en 2007, los más extensos los de Tejeda (Las Palmas de Gran Canaria) y Los Realejos (Tenerife). El incendio de Tejeda calcinó cerca de 19.000 hectáreas el 27 de julio, convirtiéndose en el mayor incendio forestal registrado en la historia de Gran Canaria. Mientras que el de Los Realejos arrasó más de 15.000 hectáreas de diez municipios desde el día 30 de julio hasta el 3 de agosto.
Guadalajara (2005)
El incendio de Guadalajara, hace 20 años, marcó un antes y un después en la gestión de estos siniestros, no tanto por la superficie quemada sino por la víctimas mortales que se llevó: 11 bomberos perdieron la vida mientras luchaban contra las llamas.
El fuego se propagó en un merendero de Cueva de los Casares, en Riba de Saelices, y asoló 13.000 hectáreas de la provincia desde el 16 hasta el 20 de julio de 2005, cuando finalmente se dio por extinguido el incendio.
La tragedia impulsó la creación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), se incrementaron los medios de extinción y se endurecieron las medidas para evitar que se originarán más incendios -como la prohibición de las barbacoas en los montes-. Desde entonces, cambió la percepción de la sociedad sobre la peligrosidad de los incendios forestales.
Galicia (2017)
También cabe destacar la oleada de incendios en Galicia en octubre de 2017. Este no se trata de un solo fuego, sino que en un fin de semana se registraron más de 210 incendios activos en distintos puntos de la comunidad, generando incluso tormentas de fuego, arrasando cerca de 50.000 hectáreas y dejando cuatro víctimas mortales.
Los principales fuegos se originaron en Portugal durante la primera quincena de octubre y, debido al paso del huracán Ophelia cerca de la península, las llamas se intensificaron y cruzaron a Galicia. Este afectó con mayor intensidad a zonas como Vigo, Salceda de Caselas, Salvaterra do Miño, As Neves y Ponteareas. En poco más de tres días -del viernes 13 al lunes 16- se consumieron 500 km², una extensión equivalente a cinco veces el municipio de Vigo.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.