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Málaga, bastión del avance de la sanidad privada en Andalucía tras casi igualar en médicos y camas a la pública

Cerca del 30% de su población tiene un seguro médico, ya con colapsos en algunas especialidades, mientras la falta de infraestructuras sanitarias y de dotación de personal lastran la atención sanitaria pública.

25/03/2023 - Málaga sanidad
Los informes anuales de la FADSP revelan que el avance de la privatización de la sanidad en Andalucía está siendo progresivo y constante.. Álex Zea / Europa Press

Málaga es la sexta provincia de España en población, pero ya es la cuarta con mayor porcentaje de habitantes que tienen un seguro médico privado y la primera de Andalucía, donde el índice de privatización de la sanidad ha crecido notablemente en los últimos cinco años. Como consecuencia, el número de médicos y camas hospitalarias casi se han igualado en la sanidad pública y privada malagueña.

Según los datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), en la provincia de Málaga había en 2022 un total de 497.902 personas con seguros privados de salud, un 84% más de las que había hace una década, en 2011.

Ese dato supone que el 28,91% de la población malagueña dispone de un seguro privado sanitario, un porcentaje que en toda España tan solo superan Balears (30,8%) Barcelona (35,7) y Madrid (40,10).

El porcentaje de personas que en Málaga han contratado un seguro de salud rebasa ya en más de tres puntos la media española y en casi siete la de Andalucía.

De acuerdo con los datos facilitados por Unespa a este periódico, en todo el país había 12.055.220 de asegurados con cobertura médica privada en 2022, de ellos 1.886.108 en la comunidad andaluza, donde se ha registrado un incremento del 53% en la última década.

El 49% de los 8.339 facultativos colegiados en Málaga trabajan o compaginan su ejercicio con la privada

Estos datos se han traducido en un notable aumento del número de profesionales que trabajan en la sanidad privada y del número de camas hospitalarias en centros privados abiertos en la provincia de la Costa del Sol, hasta casi equipararse a los de la pública.

Según un informe del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos publicado el pasado mes de marzo, el 49% de los 8.339 facultativos colegiados en Málaga en activo trabajan en la privada o compaginan su ejercicio en la privada con la pública, un porcentaje al que sólo se acerca Sevilla, y a bastante distancia aún, con un 39%.

En el caso de los médicos hombres, son incluso mayoría los que en Málaga ejercen exclusivamente en la privada (43%) respecto a los que trabajan en la pública (41%).

El 41,2% de las 4.723 camas hospitalarias de la provincia se encuentran en centros privados

Otro dato llamativo es que esta provincia tiene 285 facultativos más en activo que los colegiados en la de Sevilla, cuya población supera en casi 300.000 habitantes a la malagueña.

El Catálogo Nacional de Hospitales del Ministerio de Sanidad refleja también el notable avance de la sanidad privada en la capital del sur de Andalucía.

De acuerdo con su estadística de 2022, el 41,2% de las 4.723 camas hospitalarias de las que dispone esa provincia se encuentran ya en centros privados. Ese porcentaje supera con creces el 25,8% de camas privadas que hay en toda la comunidad andaluza, aunque se sitúa por detrás de los que registran Madrid, Catalunya o Balears, donde las plazas privadas llegan a superar a las públicas.

El avance de la privatización en Andalucía

De esta forma, Málaga se ha convertido en el referente, en el ariete del avance de la sanidad privada en una comunidad autónoma donde hace unos años se denominaba a su sanidad pública como la joya de la corona.

En esa provincia creció como político, precisamente, el actual presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, del PP, que utilizó las carencias de la sanidad pública como una de sus principales armas para llegar al Gobierno en 2019, tras casi cuatro décadas de poder socialista.

Andalucía ocupa el último lugar de España en el análisis de la calidad de su sistema sanitario público

Los informes anuales que elabora la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Púbica (FADSP) revelan que el avance de la privatización de la sanidad en Andalucía está siendo progresivo y constante.

Si en 2019 se hallaba entre las tres comunidades autónomas con el menor nivel de privatización del sistema sanitario, en 2022 ya aparece en el sexto puesto, en la parte intermedia de la tabla.

A eso hay que sumar que este año, y por primera vez en los informes de esta organización, Andalucía ocupa el último lugar de España en el análisis de la calidad de su sistema sanitario público, con la peor valoración otorgada por los pacientes y el presupuesto más bajo junto a las comunidades de Madrid y Murcia, entre otros factores.

La patronal que representa a las compañías de seguros médicos, Unespa, considera que no es casual que en Málaga haya aumentado tanto el número de personas que disponen de asistencia sanitaria privada, teniendo en cuenta que una de las razones que ha incrementado más este tipo de pólizas es que se trata de un recurso que usan cada vez más las empresas, como pago en especie, en sus políticas de retención de talento.

Las empresas ofrecen el seguro médico como pago en especie para aumentar el poder adquisitivo del trabajador

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Málaga es la quinta provincia de España en número de empresas, por detrás de Alacant, València, Madrid y Barcelona, y la primera de Andalucía, por delante incluso de Sevilla, la capital.

Si Catalunya y Madrid están a la cabeza en cifras de asegurados médicos se debe también, a juicio de Unespa, a que son las comunidades con más empresas, y, en el caso de la capital de España, a que acapara también una buena parte de los 1,7 millones de funcionarios mutualistas del Estado que se decantan por la cobertura sanitaria privada.

Las empresas ofrecen el seguro médico como pago en especie para aumentar el poder adquisitivo del trabajador y persuadirle para continuar o entrar en una empresa, y también para reducir el absentismo laboral, asegura un portavoz de Unespa.

Su explicación es que mientras en la sanidad pública necesitas al menos dos días para ir al médico si tienes una dolencia, una para el de cabecera y otra para el especialista, en la privada puedes acudir directamente al especialista y te ahorras un día.

Los turistas que llegan por millones cada año a la costa de Málaga no son, sin embargo, a juicio de la patronal de los seguros, la causa del notable avance de la sanidad privada en esta provincia, ya que el crecimiento se ha registrado entre las personas que residen allí de forma permanente.

La falta de infraestructuras sanitarias

Málaga sigue esperando la construcción de su tercer hospital público para aliviar la sobrecarga de trabajo

En CCOO lo ven de otra manera. El gran avance de la sanidad privada en Málaga lo achacan fundamentalmente a la falta de infraestructuras sanitarias en esa provincia, algo que, a su entender, incrementa las listas de espera y empeora la calidad de la atención que reciben los pacientes.

"Tenemos tres hospitales públicos de juguete, infradotados, y faltan otros dos por dotar al cien por cien. Tenemos tecnología, instalaciones, pero lo que falta es la dotación de personal", dice a Público el responsable de Sanidad de CCOO de Málaga, Juan Carlos Navas.

Mientras no deja de crecer el número de camas en hospitales privados, la ciudad de Málaga sigue esperando como agua de mayo la construcción de su tercer hospital público para aliviar la sobrecarga de trabajo que soportan los dos con los que cuenta actualmente: el Clínico -Virgen de la Victoria- y el Carlos Haya -Regional Universitario-.

La Junta de Andalucía ha previsto que a finales de este año o principios del siguiente comiencen las obras para levantar, en el plazo de un lustro, un nuevo centro en cuatro torres con 810 habitaciones, cuatro unidades de UCI y un hospital de día con 108 puestos.

El Clínico y el Carlos Haya son, precisamente, los dos hospitales de Andalucía con las mayores listas de espera de pacientes para consultas externas y de las más abultadas para intervenciones quirúrgicas, según los últimos datos publicados por la Junta ya hace un año, en junio de 2022.

El primero registraba entonces 78.037 pacientes en lista de espera para consultas externas, 42.189 de ellos con una demora de más de 60 días, y el segundo, 67.916, de ellos 33.020 superando los dos meses de espera.

"Llevamos años reclamando el tercer hospital, se han adjudicado los terrenos, pero nada. Ahora nos encontramos con que hay casi más camas privadas que públicas, porque los hospitales privados no han parado de crecer. Y casi todos esos hospitales tienen conciertos con la sanidad pública", se lamenta el portavoz de CCOO, que denuncia el creciente trasvase de dinero que se está produciendo en este ámbito desde el sector público al privado.

Especialidades ya colapsadas en la sanidad privada

Juan Carlos Navas: "Está ya en una situación peor que la pública"

El notable incremento de los seguros médicos privados en Málaga, sin embargo, también está empezando a crear problemas en la cobertura sanitaria que reciben sus clientes.

Un portavoz del sindicato médico en esa provincia ha asegurado a este periódico que ya hay un "colapso" en varias especialidades, como traumatología, dermatología o medicina interna, debido a la falta de profesionales para atender tanta demanda de pacientes.

El dinamismo económico de esta provincia, sumado al aumento de su población y al turismo, han propiciado, a juicio del sindicato médico, un gran incremento de los seguros privados sanitarios, pero sin que haya ido acompañado de una subida de las tarifas que se pagan a sus profesionales para hacer más atractivo el trabajo en estas compañías.

"Ahora hay claramente una falta de profesionales en el 80% de las especialidades en la sanidad privada en Málaga", afirma el portavoz de esa organización sindical.

Como consecuencia, se están dando citas ahora para el mes de noviembre, en consultas de medicina interna, y para la primavera del año que viene, en las de dermatología.

"Está ya en una situación peor que la pública -advierte-, porque la pública tiene más recursos. Y en la privada, por ejemplo, la medicina de familia prácticamente no existe. El panorama no es alentador y no hay una voluntad de arreglarlo", agrega Navas.

Hay especialidades en la sanidad privada de Málaga en las que ya apenas quedan médicos en activo

La raíz del problema se encuentra, a juicio de este sindicato, en el poco dinero que se paga a los médicos de los seguros privados, lo que hace muy poco atractivo el sector, sobre todo para los profesionales que están empezando.

Un acto médico, una consulta, se paga de media a 15 euros brutos, de lo que luego el profesional tiene que descontar entre un 30 y un 45% que debe abonar al centro donde ha pasado la consulta.

Como resultado, hay especialidades en la sanidad privada de Málaga en las que ya apenas quedan médicos en activo, como dermatología, y otras que se encuentran muy desbordadas por la falta de profesionales para atender a tantos pacientes, como es el caso de traumatología.

En medio de esa saturación del servicio, se están produciendo casos, según el sindicato médico, como los de algunas aseguradoras de mayor calidad, y más caras, que se están subrogando a otras más baratas para prestar la atención sanitaria a sus clientes.

"Es un timo en el que el asegurado que está pagando una prima más cara está recibiendo la prestación de un profesional al que le paga una aseguradora más barata. Y las dos aseguradoras hacen así negocio", concluye el portavoz.

La sanidad pública "está hecha un desastre"

Mari Gracia Navarro ejerce como psiquiatra en el hospital Clínico de Málaga y es integrante de la Marea Blanca por la defensa de la sanidad pública. Por su trabajo conoce muy bien los problemas que padece la atención sanitaria en la red pública de su provincia. Y lo resume de una manera muy clara: "Está hecha un desastre".

La privatización se ha extendido a todo el Sistema Nacional de Salud con una intensidad variable

En su hospital, la unidad de agudos cuenta con tan solo 30 camas para atender a una población que alcanza el millón de personas, asegura. "Los equipos de salud mental están colapsados y las listas de espera al máximo", dice esta psiquiatra.

Según la portavoz de la Marea Blanca, los conciertos con hospitales psiquiátricos privados se han disparado en los últimos años, tanto que ya hay más plazas conveniadas que las que tienen los propios centros públicos.

A eso se le añade, señala, unas insoportables listas de espera para una primera consulta de salud mental por la falta de profesionales, lo cual impide que haya una atención integral comunitaria que, a su vez, prevenga las hospitalizaciones.

El deterioro de la sanidad pública está propiciando, a juicio de Mari Gracia Navarro, que la gente que se sienta desatendida, que piense que su salud puede estar en riesgo, opte por contratar un seguro médico privado, aunque sus profesionales estén peor tratados. "Cuanto peor esté la pública, más gente se irá a la privada", advierte.

El último informe de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública señala que la privatización se ha extendido a todo el Sistema Nacional de Salud con una "intensidad variable", según las comunidades autónomas y atendiendo tanto al partido político que ocupa el gobierno como a otros factores.

Las privatizaciones, según este informe, se profundizaron y diversificaron a partir de la finalización de las transferencias sanitarias a las comunidades autónomas en 2001 y del primer Gobierno del PP a nivel estatal, y se acentuaron con la excusa de la crisis económica que comenzó en 2008.

"La pandemia de la covid-19 ha sido aprovechada por varias comunidades, especialmente la de Madrid, en lugar de para reforzar la sanidad pública, para profundizar en esta deriva privatizadora del sistema sanitario (...) Los recortes y el deterioro de la sanidad pública han sido y continúan siendo el principal incentivo para el crecimiento del sector privado y por eso es una de las estrategias utilizadas para favorecer la privatización", se subraya en el documento.

El intento de concertar también la Atención Primaria

En Andalucía, el Gobierno presidido por el popular Moreno Bonilla dio marcha atrás en mayo, pocos días antes de las elecciones municipales, a su proyecto de ampliar a la Atención Primaria la concertación de servicios sanitarios con entidades privadas.

Para las aseguradoras los servicios de la sanidad privada son atenciones que "se ahorra el sistema público sanitario"

El rechazo de los sindicatos, de los grupos de la oposición en el Parlamento y las manifestaciones en la calle consiguieron enterrar ese polémico proyecto de la Junta, que pudo así firmar un pacto con las organizaciones sindicales sobre el futuro de la Atención Primaria en esta comunidad y poner fin a las movilizaciones.

La patronal, en cambio, considera que la creciente penetración de los seguros médicos en la población española no obedece a la situación de la sanidad pública, sino a que ofrecen "precios competitivos y accesibles".

Entre otras ventajas, Unespa menciona que las pólizas de salud permiten acceder de forma rápida a un especialista y a opciones terapéuticas complementarias, como la asistencia bucodental.

Más aun, las aseguradoras entienden que los servicios que presta la sanidad privada son atenciones que "se ahorra el sistema público sanitario".

"Quienes contratan un seguro de salud, aunque pueden ir a la sanidad pública como cualquier contribuyente, van a la privada y alivian así la carga de trabajo que tienen los centros públicos", argumentan. Y se trata de 12 millones de personas -recalcan- las que, según los datos de 2022, tienen contratado un seguro de este tipo.

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