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Maltrato animal Polémica por una "actividad infantil" que consistía en pintar un caballo de colores

Una abogada brasileña denuncia el maltrato animal que sufrió un equino durante un campamento de verano en Brasilia

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Caballo pintado por niños durante un campamento en una escuela hípica de Brasil. / ANA PAULA VASCONCELOS

Una foto subida a Facebook por la abogada Ana Paula Vasconcelos, miembro de la Comissão de Defesa dos Direitos dos Animais da Ordem dos Advogados do Brasil, ha generado una agria polémica en el país suramericano, que pronto se viralizó por todo el continente y llegó a saltar el charco.

La imagen muestra a un caballo pintado por niños que participaban en un campamento de una Escuela de Equitación de la Hípica de Brasilia, capital del Distrito Federal. El equino pintarrajeado por los chavales se llama Thor.

La animalista explicó que otros activistas ya han denunciado ante los órganos pertinentes este caso de maltrato animal y mostró su rechazo personal en la red social: "Mientras intentamos educar a los niños para tener una sociedad más consciente y para que sepan respetar todas las formas de vida, nos encontramos con cosas absurdas como ésta".

Según la letrada del colegio de abogados brasileños, "la Hípica de Brasilia-DF usó ese pobre caballo como una atracción para que los niños pintasen y se divirtiesen en una colonia de verano". 

Posteriormente, entrevistada por la prensa, criticó que los responsables del centro alegasen que se trataba de una "actividad pedagógica" con un caballo que había sido rescatado tras sufrir maltrato, algo que a su juicio no justifica los hechos. En su perfil en Facebook, Vasconcelos dejó claro que no dejaría de manifestar su "rechazo a ese acto de desprecio" hacia los animales.

La Hípica también se ha defendido diciendo que el vídeo refleja que se trató de una "aproximación lúdica" de los críos a un caballo que se muestra tranquilo en todo momento, por lo que considera que el caso ha generado una "injusta polémica", puesto que la "actividad produce efectos positivos", pues los niños más "recelosos" le "pierden el miedo" al animal.

El centro también ha aclarado a O Globo que el campamento está destinado a niños entre tres y catorce años, por lo que los caballos son "de nivel infantil, o sea, de comportamiento absolutamente dócil e imprevisible".