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Los obispos defienden las protestas ultracatólicas frente a las clínicas de abortos

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha arremetido contra el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. "Lo verdaderamente preocupante es que se considere ultraconservador el oponerse al aborto, y sin embargo se considere superprogresista defender al lobo o a la abubilla verde, o a los huevos de las cigüeñas", afirmó.

Luis Argüello
El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, interviene en una reunión de los componentes de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), a 28 de septiembre de 2021, en Madrid. Carlos Luján / EUROPA PRESS

Dos días después de que se celebrase el Día de Acción Global por un aborto legal y seguro, los obispos españoles han recuperado los ataques contra ese derecho. En una rueda de prensa ofrecida tras la reunión de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal celebrada esta semana, el secretario general de esa organización, Luis Argüello, ha mostrado su respaldo a los grupos ultras que suelen llevar a cabo acciones de acoso frente a las clínicas de abortos.

Las declaraciones del representante de la Conferencia Episcopal Española (CEE) han servido como respuesta de la Iglesia a la iniciativa del Gobierno que busca penalizar esos casos de acoso contra los centros que practican interrupciones voluntarias de embarazo. Según datos de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), el 89% de las mujeres que han acudido a estos centros se han sentido acosadas, mientras que el 66% han referido amenazadas.

"Que la muerte de una nueva vida en el seno de una madre se considere un derecho, y no se considere que hay un derecho de presencia en la plaza pública para poder orar u ofrecer incluso a estas personas otras posibilidades, otras ayudas, francamente me sorprende", ha afirmado Argüello. En tal sentido, el secretario general de la CEE afirmó que "si se reconoce el derecho al aborto, también se reconoce el derecho de manifestación".

Los huevos de las cigüeñas

Durante su intervención, el representante eclesiástico también buscó algunas curiosas comparaciones dirigidas a desacreditar a quienes defienden la interrupción voluntaria del embarazo.

"Lo verdaderamente preocupante es que se considere ultraconservador el oponerse al aborto, y sin embargo se considere superprogresista defender al lobo o a la abubilla verde, o a los huevos de las cigüeñas, que no se pueden desmontar los nidos que están en las torres de las iglesias porque hay un huevo de cigüeña que es una especie protegida. ¿Cómo no considerar especie protegida a la vida humana?", se preguntó.

La carta del Papa y las críticas de Ayuso

El responsable de la CEE también se refirió a la polémica abierta tras la carta enviada por el Papa Francisco al pueblo mexicano ante el segundo bicentenario de la independencia de ese país y en la que pedía "perdón" por los "pecados" cometidos en la conquista. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el partido ultraderechista Vox criticaron al Papa por esa carta.

En la rueda de prensa de este jueves, Argüello se mostró sorprendido por la catarata de reacciones que despertó la misiva de Francisco, al tiempo que señaló que no había sido interpretada correctamente. "Estas declaraciones se pueden haber hecho sin leer la carta completa", afirmó. 

Asimismo, durante la reunión de la comisión permanente de la CEE celebrada esta semana también ha estado presente el asunto de los abusos sexuales en el interior de la Iglesia. Sobre este punto, el representante de los obispos puso de relieve el trabajo emprendido por las oficinas de prevención de abusos en las distintas diócesis. 

"La prescripción es un avance"

Ante las preguntas de los medios, Argüello se refirió al caso de un sacerdote de Tarragona que acaba de ser suspendido de sus responsabilidades pastorales por abusos cometidos hace 30 años. Respecto a la posibilidad de que este sacerdote vuelva a celebrar misas dentro de un año, el secretario de la Conferencia rechazó que se aplique una especie de "pena de muerte ministerial". "Si estamos hablando de hecho que ocurrió hace 30 años –sostuvo–, recuerdo que la prescripción es un avance de la civilización occidental". "Si fue solo uno y hace 30 años, que cada uno se mire a sí mismo", agregó.

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