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Organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian amenazas a una activista

En un comunicado, critican la constante intimidación y desprotección a la que se enfrentan diariamente los defensores de los derechos humanos en la Frontera Sur española

Inmigrantes rescatados en el Mediterráneo este año. REUTERS/Stefano Rellandini

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Setenta y cinco entidades de la sociedad civil han firmado este martes el comunicado #DefenderAQuienDefiende, difundido por el colectivo Caminando Fronteras después de que una de sus activistas recibiese múltiples amenazas en las redes sociales por defender públicamente los derechos de los inmigrantes. 

El comunicado denuncia la constante intimidación y desprotección a la que se enfrentan diariamente los defensores de los derechos humanos en la Frontera Sur española, añadiendo que "desgraciadamente, estas situaciones de violencia forman parte de la vida cotidiana de las personas migrantes" que llegan a esta frontera.

La colaboradora de Caminando Fronteras Helena Maleno ha recibido amenazas de muerte en llamadas telefónicas y por redes sociales tras cuestionar en una entrevista en televisión la versión gubernamental de la entrada de un grupo de 200 inmigrantes subsaharianos por el paso fronterizo ceutí de El Tarajal la semana pasada.

Frente al relato del delegado del Gobierno Nicolás Fernández Cucurull, que achacó la lesión del policía herido "actitud violenta" de los inmigrantes, Maleno afirmó que  “no fue provocada por la violencia de las personas migrantes, sino que el policía se lesionó al recibir a patadas a migrantes que estaban en territorio del Estado español”, lo que fue corroborado por un vídeo de las cámaras de seguridad.

Estas declaraciones marcaron el inicio de una oleada de insultos violentos a la activista, que se recrudecieron aun más tras la publicación de una entrevista con la plataforma Esracismo, en la que la activista criticaba a la ciudadanía española por aceptar el racismo institucional en la frontera mediterránea. 

La activista recibió amenazas de violación sexual, acusaciones de pertenecer a redes de trata de personas y otras agresiones verbales, que se culminaron con "una amenaza de muerte por mensaje privado acompañada de una fotografía de una pistola y una bala en la que se podía leer 'Le sugiero el silencio o va a morir. Está incomodando a las autoridades'", según denuncia el comunicado.

Caminando Fronteras también deplora la actitud del Sindicato Unificado de Polícia (SUP), que respondió a la cadena de tuits amenazantes para defender las acciones policiales, pero "prefirió obviar los posteriores mensajes que amenazaban directamente a nuestra compañera y otros activistas así como a las personas migrante", indican. 

Las asociaciones recuerdan que no se trata de la primera activista que a la que se ha tratado de amedrentar en nuestro país: "Criminalizar y presionar a las personas defensoras de los Derechos Humanos, especialmente en la Frontera Sur española, es una vieja práctica política que compañeros como Moha Gerehou de SOS RACISMO, las compañeras de HARRAGA (María Antúnez, Rosa García, Nora Driss y Sara Olcina), o José Palazón de PRODEIN, también han padecido", señalan en el comunicado.

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