Un fondo de inversión compra un edificio en Barcelona y echa a las 28 familias

Quieren echarles de sus casas. El motivo: el edificio cambia de dueño y es un fondo de inversión quien compra el inmueble. Ahora estos nuevos propietarios exigen la expulsión de los inquilinos o imponen subidas desorbitadas del alquiler. Pagan entre 600 y 850 euros. Y ahora les exigen unos 1.200. Solo en este edificio se ven afectados 28 pisos y dos locales comerciales. En este otro les rescindieron el contrato pero se niegan a abandonar sus viviendas. Ante esta situación todos los vecinos del edificio se han unido para luchar por no perder sus casas.
-Redacción-