Solidaridad en Alsasua durante el temporal

La nieve convirtió las carreteras navarras en trampas imprevistas para miles de conductores este fin de semana. Es lo que les ocurrió a más de 1.400 personas que quedaron atrapadas durante diez horas en la A-1 y la subida al puerto de Echegarate. Con la nieve acumulándose cada vez más, su única salida fue pedir auxilio al pueblo de Alsasua, el más cercano que tenían, y ya de madrugada comenzó una procesión de familias que buscaban refugio. Los vecinos y los servicios de emergencia les ayudaron a empujar los coches para estacionarlos hasta que la carretera fuese transitable y los alojaron en distintos lugares. El albergue juvenil, un polideportivo o incluso sus propias casas se llenaron de gente que habría pasado la noche en sus vehículos, congelados. En el caso de Haro, en La Rioja, la AP68 también se convirtió en una ratonera. La Guardia Civil trasladó a los conductores atrapados directamente a los hoteles de la zona.
-Redacción-