De 7,99 a casi 14 euros: ¿merece la pena Netflix a pesar de las subidas de precio?
La popular plataforma de streaming vuelve a subir sus precios, lo que ha hecho que muchos cuestionen su suscripción.

Zaragoza--Actualizado a
Desde que Netflix aterrizó en España en 2015 el panorama de la televisión ha cambiado por completo. El éxito fue tal que, casi de la noche a la mañana, aparecieron nuevas plataformas como setas. Todas ellas tratando de replicar un modelo que, poco a poco, ha ido modificando su concepción original. Al menos la idea con la que se presentó en sociedad: un servicio a la carta, barato, sin anuncios y con un catálogo prácticamente interminable. Una década después, muchos de estos pilares han cambiado.
Entre ello, una modificación sensible está en el precio. Cuando Netflix llegó a España lo hizo con una tarifa básica de 7,99 euros al mes que se adaptaba, prácticamente, a cualquier bolsillo. Aunque había más opciones: por 9,99 euros permitía dos conexiones simultáneas, mientras que por 11,99 existía un servicio Premium que permitía reproducir Netflix en cuatro televisiones a la vez.
La última subida de precio de Netflix
En julio de 2025 Netflix anunció el fin de su tarifa básica, esa que originalmente costaba 7,99 euros y que, desde octubre de 2024, había pasado a costar 9,99 euros al mes. Una medida que ha enfadado a muchos de sus suscriptores, pues se trata de una subida de precio velada.
Ahora, la N roja ofrece dos versiones alternativas en su versión más económica: el llamado plan estándar con anuncios, que cuesta 6,99 euros al mes y permite la interrupción del servicio para incluir comerciales, o la opción sin publicidad que pasa a valer 13,99 euros al mes. O, lo que es lo mismo, por el mismo servicio, Netflix ha aumentado el precio un 40%.
Lo ha hecho, además, disfrazándolo de una supuesta bajada de precio, lo que ha encendido más los ánimos. Desde el departamento de comunicación de Netflix han tratado de vender la subida como un descuento del 30%, comparando la extinta tarifa básica con el nuevo plan con anuncios. Claro que la equiparación no se sostiene, pues a todas luces el tener que ver publicidad durante una serie o película es precisamente el engorro por el que muchos saltaron de la televisión convencional a las nuevas plataformas de pago.
¿Merece la pena Netflix a pesar de la subida de precio?
Muchos se han planteado qué hacer con su suscripción a Netflix tras la nueva subida. Si bien 13,99 euros al mes puede verse como un coste asumible para muchas economías domésticas, no es menos cierto que si se mira la cifra anual, 167,88 euros al año, el coste ya se antoja más importante.
De hecho, es la base de la economía de las suscripciones en la que vivimos actualmente. Una serie de servicios por los que se paga de manera periódica, en ocasiones sin reflexionar si le sacamos provecho o no. Está probado que el hecho de darse de baja de un servicio requiere de una proactividad que muchos consumidores no poseen por determinados motivos. De hecho, muchos negocios encuentran la rentabilidad ahí, en tener una base de pagadores que, además, en muchos casos no hacen gasto alguno. El ejemplo clásico de esto siempre fueron los gimnasios, aunque se puede aplicar a otros business.
Si merece la pena o no dependerá del uso que se haga de la plataforma. Evidentemente, Netflix posee varias series exclusivas que se sitúan entre las más populares del audiovisual actual, tales como: Stranger Things, Miércoles, El juego del Calamar o Los Bridgerton, por nombrar sólo unos pocos títulos de su catálogo. Así que cada uno hará sus cuentas y determinará si le sale a cuenta o no.
Cómo Netflix ha ido subiendo el precio poco a poco
Quizá, la idea con la que Netflix se presentó en sociedad fuese irrealizable desde un punto de vista económico. Pero lo cierto es que en una década muchas cosas han cambiado, casi siempre a peor para el consumidor.
La primera gran decisión polémica de Netflix fue la de prohibir compartir cuenta en 2023. Lo hizo de manera tajante, obligando a los usuarios a fijar una IP como su domicilio habitual y prohibiendo el acceso desde otros destinos. Hasta entonces, muchos usuarios utilizaban el plan familiar, que permitía realizar cuatro reproducciones simultáneas por 13,99 euros al mes, para disfrutar del servicio de una manera legal y económica. Sin embargo, aquella medida obligó a que cada casa tuviera una suscripción, lo que para mucha gente supuso un aumento sensible en el coste mensual.
Previamente, en 2022, la plataforma había incluido la opción de un plan más barato pero que incluía anuncios tanto al comienzo del programa como intercalados en el mismo. Aquel movimiento en su momento pasó desapercibido, pero tras los cambios estructurales realizados ahora en 2025 se demuestra que es el futuro por el que la empresa quiere que pase su modelo de negocio. En resumidas cuentas, un regreso a lo que ya funcionaba en la televisión lineal.
Así las cosas, con la eliminación paulatina del plan básico (primero a nuevas altas y, en septiembre de 2025, a todo el mundo), Netflix es más caro que nunca. Además, para aquellos que no puedan rascarse el bolsillo, cuenta con anuncios pese a ser un producto de pago. Los 10 años de la empresa en España han generado una costumbre hasta el punto de que otear por el menú es parte integral del ocio de muchos españoles. ¿Hasta dónde podrá estirar el chicle la N roja?
Qué hacen otras plataformas
Lo cierto es que los precios más caros o los anuncios en el contenido no son exclusivos de Netflix. La mayoría de sus competidores directos transitan por el mismo camino.
Excluimos de la ecuación a Prime Video, cuya suscripción está adosada al servicio de Amazon, aunque desde abril de 2024 incluye anuncios durante las reproducciones. HBO Max, quizá el competidor más directo de Netflix, cuenta con dos tarifas: Estándar, que vale 9,99 euros al mes y permite dos reproducciones simultáneas, y Premium, que tiene un coste de 13,99 euros al mes y permite la reproducción en cuatro dispositivos a la vez.
Por su parte, Disney+ cuenta con una opción Estándar con anuncios por 5,99 euros al mes. Para aquellos que no quieran interrupciones, la cuenta Estándar vale 9,99 euros al mes, mientras que la opción Premium cuesta 13,99 euros al mes. Mientras que Movistar Plus+ tiene un coste de 9,99 euros al mes y también muestra anuncios, generalmente en formato de preroll antes de que comience en contenido. Filmin, por su parte, también tiene un precio de 9,99 euros al mes y no muestra comerciales.
Finalmente las opciones con, quizá, el catálogo más limitado: SkyShowtime cuesta 7,99 euros al mes, con la posibilidad de ver dos dispositivos simultáneos y sin anuncios, mientras que Apple TV tiene un coste de 9,99 euros al mes, aunque ofrecen un periodo de prueba de 7 días.



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