Todas las referencias culturales de 'Berghain' de Rosalía
La artista catalana sabe cómo pillar a toda la industria musical con el pie cambiado y así lo ha demostrado una vez más.

Zaragoza-
Rosalía es una de las pocas artistas con una capacidad genuina de crear expectación ante un nuevo trabajo. Sobre todo, porque la catalana ha demostrado con soltura que es capaz de sorprender, incluso, a sus fans más acérrimos. Desde su anuncio, Lux, el que será su cuarto álbum de estudio, dio que hablar por su portada y por su arte conceptual. Sin embargo, nada nos había preparado para escuchar algo como Berghain, su tema de adelanto.
Musicalmente es una pieza muy difícil de calificar. En esta ocasión, Rosalía no solo se acompaña de Bjork y del productor Yves Tumor. Además, la Orquesta Sinfónica de Londres posee una presencia casi perenne, acompañando a la artista durante gran parte de la canción con una partitura de clara influencia barroca; y que funciona a modo de pensamientos intrusivos durante su día a día.
Claro que si la canción ya voló la cabeza a todos los que la escucharon, el videoclip fue el acabose. La unión de Rosalía con Canadá es uno de los combos artísticos más reputados del panorama musical. El listón estaba muy alto, pero Berghain no se queda atrás. Desde que fue lanzada, la pieza audiovisual ha sido objeto de estudio debido a sus muchas referencias y simbolismos, convirtiéndose en el complemento perfecto de la canción. Aquí va un listado de las referencias culturales más importantes de Berghain.
Qué es Berghain
Comenzamos por el título, que por supuesto no está dejado al azar. Berghain es el nombre de la discoteca de música techno más mítica de Berlín. Toda una institución en la capital alemana. Entre otras cosas, es famosa por su estricta política de puerta, imposible de codificar. Son muchas las personas que a lo largo del fin de semana hacen fila en un silencio casi sepulcral para, cuando llegan a la entrada, les tiren para atrás sin explicación alguna. Algo que ha conseguido dotarla de cierto misticismo, incrementado por el hecho de que está prohibido sacar fotos de lo que allí dentro sucede.
Se trata además de una catedral del techno. Los mejores DJs pinchan allí la música más avanzada del género, en un sistema de sonido que está entre los mejores del mundo. En un disco que apunta a lo espiritual, el paralelismo de Berghain con una suerte de templo pagano es evidente. Además, sirve para reforzar la fuerte influencia germana que posee el tema, ya que incluso la propia Rosalía se atreve a cantar en lengua alemana.
Iconografía religiosa

El uso de iconografía religiosa es otro de los puntos fuertes del videoclip de Berghain y, a tenor de la portada, probablemente también de Lux como disco. Existen algunas referencias explícitas, como las cruces católicas de las sandalias que porta Rosalía al llegar a casa o el Sagrado Corazón de Jesús, que se muestra hasta en tres planos diferentes. Este contrasta con otra reliquia en forma de corazón que porta la cantante, y que simbolizaría su propio corazón dañado. De hecho, en un momento lo lleva a un joyero para que lo arregle, pero este se niega. También se le puede sometiéndose a un electrocardiograma.
La culpa, un concepto muy católico por otro lado, parece el motor de la canción y se apoya en otro símbolo religioso como es la manzana mordida, que se muestra de soslayo en un plano al comenzar el videoclip. Evidentemente, la fruta prohibida es el símbolo religioso del pecado por excelencia. El haber hecho aquello que no se debía, y el tener que cargar con las consecuencias que ello supone. Además, recordemos que la Biblia culpa a Eva, una mujer, de la expulsión de los hombres del paraíso. Motivo por el cual muchos han querido ver en Berghain una analogía del papel de la mujer en la sociedad actual.
En la composición del plano en el que se muestra la manzana, además, se puede observar una figura de la virgen. Finalmente, en el desenlace del videoclip, la propia artista termina convertida en paloma, símbolo del Espíritu Santo. También de la dualidad que podría convivir dentro de la de Sant Esteve Sesrovires.
Blancanieves
La otra gran referencia cultural clara del videoclip de Berghain es Blancanieves, clásico infantil que prácticamente replica plano a plano durante un momento del visual. Se ve a la artista luciendo el icónico look de la princesa Disney mientras una serie de animales salvajes se acercan a ella.
Aunque en la superficie la imagen es inocente, lo cierto es que la atmósfera general es inquietante. Una vez más la dualidad de la que hablábamos previamente. Rosalía parece abrazar las virtudes que tradicionalmente se han asociado al rol de la mujer: pureza, delicadeza, dulzura… Sin embargo, la estampa rápidamente se transforma en pesadilla, con un ciervo que sangra por los ojos en lo que simbolizaría, una vez más, el estado real interno de la cantante. Es decir, la yuxtaposición de su imagen exterior, o lo que se espera de ella, con la manera en la que se siente por dentro.
¿Y el terrón de azúcar?
El terrón de azúcar aparece reflejado tanto en la letra de la canción como en el videoclip, por lo que podemos inferir que posee un poder simbólico importante. En un momento dado, la cantante dice: “Yo sé muy bien lo que soy. Ternura pa'l café. Solo soy un terrón de azúcar. Sé que me funde el calor, sé desaparecer. Cuando tú vienes es cuándo me voy”. En una canción en la que habla sobre la pasión y el dejarse llevar, la metáfora del terrón de azúcar es Rosalía abandonándose a su lado emocional, aún siendo plenamente consciente de ello.
Sin embargo, la forma en lo que el videoclip lo representa es otra referencia cultural, pues la cantante sumerge el terrón de azúcar en el café de la misma manera que lo hacía el personaje de Juliette Binoche en la película Tres colores: azul. Una cinta, por cierto, en la que el duelo y la culpa son elementos centrales, por lo que no parece escogido por casualidad.
Entonces, ¿de qué va 'Berghain'?
Como la mayoría de obras de arte que merecen la pena, Berghain está abierta a la interpretación. Lo que no quiere decir que no haya una intención detrás, que desde luego la hay. Al fin y al cabo, todas las referencias culturales arriba listadas revolotean en torno a conceptos como la dualidad, la culpa, el arrepentimiento o la aceptación; pero también la pasión, el amor y el deseo.
En gran parte, la canción parece actuar como un monólogo interno de la artista, en la que sus dos caras parecen interactuar para llegar a un punto común. Así, la parte en alemán que abre el tema dice: “Su miedo es mi miedo, su rabia es mi rabia, su amor es mi amor, su sangre es mi sangre”. Mientras que la estrofa en inglés abraza el espiritualismo al replicar: “La única manera de salvarnos es con intervención divina”.
Sin embargo, cuando canta Rosalía, es cuando vemos su claridad. Primero, en alemán, asegura que: “Guardo muchas cosas en mi corazón, por eso mi corazón es tan pesado”. Mientras que posteriormente, ya en su lengua materna, afirma saber quién es y de la dualidad que se haya en su interior hasta el punto de decir “sé desaparecer, cuando tú vienes es cuando me voy”.
Si lo tomamos todo como un monólogo interno, la artista nos muestra las contradicciones que habitan en su interior, que culminan en el outro en el que Yves Tumor dice: “te follaré hasta que me quieras”, mientras la artista eclosiona en una paloma. Por contra, hay quien prefiere aducir esta dependencia a una relación sentimental o pasional determinada, de manera que la canción funciona de la misma manera.





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