‘The Boys’ siempre piensa mal y acierta: así logra predecir el futuro
La serie de Amazon Prime Video empuja la realidad hasta el extremo, siendo el mejor retrato del mundo en el que vivimos.

Zaragoza-
Hay productos culturales que por su clarividencia logran predecir el futuro con una precisión apabullante. El ejemplo clásico son Los Simpson (1989-actualidad), cuyas tramas y gags en ocasiones parecen guionizadas por un viajero en el tiempo. Si bien es cierto que en los últimos años se les han apuntado algunos tantos que no les corresponden, su historial sigue siendo impresionante. Además, por la longevidad del programa, probablemente nadie lo pueda replicar jamás.
No obstante, a la mítica familia de Springfield les ha salido un competidor férreo en el negocio de la profecía, por calificarlo de alguna manera. En sus cinco temporadas, The Boys (2019-2026) ha logrado realizar un retrato tan certero del momentum estadounidense que ha logrado bordear el terreno del oráculo. Todo ello en una serie excesiva como pocas se han visto en la pequeña pantalla; repleta de violencia explícita, humor grueso y un cinismo tan ácido que es capaz de disolver el sueño americano por completo.
Así logra 'The Boys' predecir el futuro
El último ejemplo ha llegado en el tercer capítulo de la quinta y última temporada -a continuación va un pequeño spoiler del episodio, aunque no afecta especialmente a la trama-. En un momento dado, Homelander, archivillano de la serie y que a estas alturas es ya un trasunto reconocido de Donald Trump, entra en un delirio en el que se postula como Dios. La casualidad hizo que el episodio se emitiese justo en la misma semana en la que el presidente estadounidense se presentó al mundo como el mismísimo Jesucristo, por medio de unos montajes realizados con inteligencia artificial generativa. Evidentemente, la escena de The Boys se había filmado meses antes. Sin embargo, lo representado en pantalla no podía ser más actual.
En una entrevista con Screen Rant, el showrunner de la serie Eric Kripke reveló que la temporada final se escribió antes, incluso, de la reelección de Trump como presidente estadounidense. “Escribimos la quinta temporada antes de las elecciones. Y fue realmente la primera vez que dijimos: ‘Vale, vamos a especular sobre cómo sería el autoritarismo estadounidense’. Sinceramente, nos apoyamos más en la historia y en otros países que han pasado por ello; y luego, simplemente, le pusimos encima los colores rojo, blanco y azul”.
Es decir, la quinta temporada pone en práctica el peor escenario que Kripke pudo imaginar para Estados Unidos y la realidad, simplemente, le ha pasado por encima. Es el piensa mal y acertarás elevado a la enésima potencia. Algo que, por otro lado, la serie ha ido haciendo a lo largo de toda su existencia. Aunque, como la sociedad en sí, se ha ido haciendo más burda con el paso del tiempo; también más política.
El método de escritura de Eric Kripke
De hecho, en su cuarta temporada hubo voces que la acusaron de ser demasiado poco sutil en su crítica. Sin embargo, el shorwunner disiente de la crítica y asegura que, desde el inicio, la intención siempre fue la misma. “La serie siempre ha tratado de una celebrity que quiere ser un dictador autoritario; y resulta que ese es el mundo en el que vivimos”, dijo Kripke en una entrevista con Yahoo. Lo cierto es que el cinismo respecto a la sociedad actual ha estado presente desde la temporada inicial, igual que es una parte central del espíritu del cómic en el que se basa. Sin embargo, conforme la deriva autoritaria se ha acelerado en los últimos años, The Boys nunca ha pisado el pedal del freno.
“En realidad, la idea original era hacer una sátira de la cultura de las celebrities, y más concretamente de Hollywood”, contó Kirpke en una entrevista en el podcast Pod save America. “Entonces Trump fue elegido presidente y tuvimos una revelación del tipo: ‘Vaya, esto está justo en la intersección entre el autoritarismo y los famosos’. Homelander es intrínsecamente fascista, pero tiene una presencia escénica enorme. Y en cuanto nos dimos cuenta, fue como: ‘Mierda’. Ojalá pudiera decir que fue intencionado, pero no lo fue. Casi por accidente, dimos con la metáfora perfecta del momento, y decidimos ir en esa dirección todo lo posible”, remató.
A partir de ahí, estar al día se convirtió en su obsesión. “Uno de los requisitos del trabajo es que somos auténticos adictos a la actualidad. Normalmente, lo que pasaba es que alguien entraba enfadado mientras estábamos en pleno proceso de escritura. Por ejemplo, cuando se revocó la sentencia de Roe vs Wade -que en esencia permitía abortar a las mujeres en Estados Unidos-, todos estábamos indignados. Pero yo no pretendo saber lo que estaban sintiendo las mujeres en la sala, que con razón estaban furiosas. ¿Cómo escribes sobre eso? ¿Cómo lo incorporas a la serie para poder transmitirlo? De ahí surgió la trama de Starlight habiendo abortado. Intentamos procesar internamente todo lo político, no se trata únicamente de encontrar algo que pueda ser divertido para la serie”, contó Kipke en The Vulture respecto al proceso de incorporar la actualidad en la serie.
'The Boys' no predice eventos, sino el estado de las cosas
Ese es el secreto por el que The Boys parece ir adelantado a su tiempo. En realidad, la serie de Amazon Prime Video no predice eventos concretos, al menos no de manera regular. Sin embargo, toma algo que está sucediendo y lo desarrolla hasta el extremo. Por ello, a diferencia de lo que ocurre con Los Simpson, apenas hay titulares de casos concretos adelantados por The Boys, aunque alguno sí que existe. Es decir, sus aciertos no tienen tanto que ver con coincidencias, sino con las consecuencias de la deriva en la que se encuentra la sociedad actual.
Un ejemplo claro corresponde a una de las escenas más famosas de la serie, el momento en el que al final de la tercera temporada Homelander mata a un civil a plena luz del día y rodeado de testigos. Esa escena bebe claramente de las declaraciones de Trump cuando dijo que “podría disparar a alguien en la Quinta Avenida y no perdería ningún voto”. Sin embargo, la serie muestra cómo, lo que en 2016 parecía una fanfarronada más, ahora parece una probabilidad plausible a realidad a causa del proceso de radicalización llevado a cabo por sus seguidores.

La serie ha mostrado los mecanismos previos hasta llegar a ese punto de fanatismo, también adivina los pretextos utilizados posteriormente para hacer control de daños. Es decir, explica cómo funciona el sistema y los procesos mentales de sus seguidores. Para el espectador, todo esto resulta tan incómodo como familiar, de ahí la sensación de oráculo. Porque cada vez que la realidad rebasa algún límite, en realidad se están replicando los mecanismos que ya hemos visto en pantalla previamente. Es decir, The Boys ya ha predicho lo que va a suceder, aunque no sea como un calco frame a frame.




Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.