¿Por qué son tan buenas las series británicas? 10 recomendaciones para ver este año
El Reino Unido es uno de los principales países exportadores de ficción audiovisual, cosechando entusiastas alrededor de todo el mundo.

Zaragoza--Actualizado a
La televisión británica es una de las más prestigiosas del mundo, sobre todo en el apartado de ficción. Los motivos son muchos y variados, aunque lógicamente se entroncan con la vasta tradición literaria y musical que posee el Reino Unido. Durante muchos años, las islas fueron el gran exportador cultural del mundo, algo que en cierto modo también lograron traspasar a la pequeña pantalla. Lo hicieron, además, con un sello propio fácilmente identificable.
Algo que enraíza directamente con su particular forma de ser. Por norma general, los británicos son muy celosos de sus modos y tradiciones. Tienen una manera de hacer las cosas y rara vez se dejan impregnar por el exterior. El ejemplo más claro sería su empeño en conducir por la izquierda, aunque su particular idiosincrasia va mucho más allá de la anécdota. Es cierto que es un país mucho más abierto y permeable de lo que se le suele caricaturizar, sin embargo si hay algo que le funciona no lo suele tocar.
En lo formal, las series británicas se suelen caracterizar por no extenderse más de lo necesario en contar la historia. Sus temporadas son cortas y carecen de relleno, algo que poco a poco se está estandarizando gracias al streaming, pero que hasta hace no mucho era la excepción. Además apuestan por una fotografía mucho más natural, un enfoque que también se extiende a sus personajes e, incluso, a sus actores, casi siempre más cercanos al hombre de a pie que a los cánones irreales de Hollywood. Finalmente, el último gran factor diferenciador es el llamado humor británico, esa ironía negra tan difícil de describir pero fácil de detectar, que tiende a impregnarlo todo. Aquí dejamos 10 series británicas que no debes perderte.
'Downton Abbey' (2010-2015)
Comenzamos con la quintaesencia de la experiencia british: Downton Abbey. O lo que es lo mismo: una radiografía al sistema de clases que durante muchos siglos ha marcado profundamente a la sociedad del Reino Unido. En esta ocasión la historia se centra en la familia airstocrática Crawley, también en sus sirvientes, en un periodo histórico comprendido entre 1912 y 1926. Años muy relevantes en la transformación social del estado británico, y que además permiten el uso de un vestuario de época y escenarios espectaculares como el castillo de Highclere, donde fue rodada.
Temas como la diferencia de clases, el cambio del papel de la mujer en la sociedad o el conflicto generacional están perfectamente hilados a través de un guion creado para enganchar al espectador. Todo ello representado por un elenco muy amplio formado por personajes complejos y carismáticos. Además de cinco temporadas, la historia de Downton Abbey se complementa con tres películas extra, la última de ellas estrenada en 2025.
'The Crown' (2016-2023)
Aunque si hablamos de aristocracia británica, entonces debemos ir a la fuente de todo: la familia real británica. Seguramente una de las monarquías más asentadas del mundo, aunque no por ello intocable. Si bien es cierto que apenas existe un debate social en el Reino Unido sobre su existencia, también es verdad que sus miserias suelen airearse con alegría en tabloides y prensa amarilla. Probablemente el único contexto en el que puede existir una serie como The Crown, que relató el extenso reinado de Isabel II prácticamente en tiempo real.
Es verdad que la ya difunta monarca es, probablemente, el personaje que mejor parado sale de toda la serie. Porque la ficción escrita por Peter Morgan no teme en meter el bisturí en algunos asuntos turbios, que incluso generaron el enfado manifiesto de Buckingham Palace. Un ejercicio complicado de imaginar en España, donde la Corona siempre ha sido un asunto más bien tabú. En total, The Crown se compone de seis temporadas, en las que el reparto va cambiando para representar mejor los personajes en cada momento. No se trata de una serie perfecta, ya que el consenso general es que va de más a menos a medida que avanzan las temporadas. Aún así, es una serie británica que merece la pena ver.
'Peaky Blinders' (2013-2022)
No abandonamos las series de época, pero en esta ocasión nos vamos al otro lado del espectro. Concretamente a Peaky Blinders, el que en cierto modo podría ser el reverso tenebroso de Downton Abbey. La serie también está ambientada a inicios del siglo XX, aunque en esta ocasión sigue las aventuras y desventuras de una las familias de gángsters más infames de Birmingham.
Se trata, por lo tanto, de una serie de mafiosos, con sus códigos de honor, traiciones, intereses cruzados, violencia y todos los tropos imaginables que han hecho tan popular al género. Claro que aquí están bien ejecutados. Los personajes son interesantes gracias a su tridimensionalidad, el guion está diseñado para mantener al espectador el vilo y la estática está tan cuidada que, durante los años que estuvo en emisión, no era raro cruzarte por la calle con algún flipado con un cosplay completo de Thomas Shelby. En total duró seis temporadas en las que cosechó un éxito unánime de público y crítica, convirtiéndose en un fenómeno internacional gracias a su emisión en Netflix.
'Top Boy' (2011-2013 / 2019-2023)
No abandonamos el mundo de los gangsters y las malas calles para hablar de Top Boy, serie que a inicios de la década de los 2010 consiguió hacer mucho ruido debido a la crudeza con la que retrataba el tráfico de drogas en Londres. En una capital británica que entonces se preparaba para albergar los Juegos Olímpicos, la serie puso el foco en la vida en los council estate y la realidad descorazonadora de los estratos más desprotegidos de la sociedad.
Top Boy es una serie de mafiosos y, como Peaky Blinders, cuenta con los tropos del género. Pero en sus dos primeras temporadas también sirve como crítica social y, además, retrata una realidad que, hasta entonces, había sido completamente ignorada. La serie tuvo dos temporadas, ocho episodios, y se terminó en 2013. Al más puro estilo británico… hasta que el rapero Drake se flipó con ella.
El canadiense no solo comenzó a vestirse como sus protagonistas o hizo sus pinitos en la música drill, sino que produjo el reboot en Netflix en 2019. La nueva serie, que curiosamente se quedó con el nombre de Top Boy y rebautizó al material original como Top Boy: Summerhouse, continuó la historia de Sully y Dushane, los protagonistas de las dos primeras temporadas, aunque lo hizo dándoles una pátina mucho más hollywoodiense. Esto es, en las tres últimas temporadas la esencia se diluye en pos de la espectacularización y, aunque es entretenida y tiene sus aciertos, pierde parte del encanto que tuvo la serie en sus inicios.
'Fleabag' (2016-2019)
Cambiamos completamente de registro para ir a la comedia, en este caso la comedia de autor. Porque Fleabag es la serie de Phoebe Waller-Bridge, ya que nace de un monólogo teatral con el que consiguió el primer premio del prestigioso festival Fringe de Edimburgo. La serie sobresale por su capacidad para mezclar el humor ácido con un trasfondo triste, pues poco a poco descubrimos que la protagonista actúa motivada por un proceso de duelo todavía por sanar. Algo que ofrece al personaje principal una complejidad muy superior a la manera en la que decide presentarse al mundo.
La serie fue todo un éxito y consiguió lanzar a Waller-Bridge a la primera línea del estrellato. Al fin y al cabo, no solo era la encargada de elaborar un guion capaz de funcionar a varios niveles diferentes, arrancando carcajadas y momentos emotivos con gran facilidad, sino que lo interpretaba a la perfección. En total, Fleabag tuvo dos temporadas de seis capítulos cada una, quedando como una pequeña obra maestra del género.
'Mi reno de peluche' (2024)
Al hablar de Fleabag es imposible no trazar paralelismos con Mi reno de peluche, pues en cierto modo ambos productos nacen del mismo sitio. Y no me refiero a que ambos fuesen monólogos que se desarrollaron posteriormente como series para televisión, que lo son. Sino que ambos son comedias en la superficie, que de fondo encierran un drama del que reírse es la única opción. Solo que Mi reno de peluche lo lleva todo al extremo.
Basada en una historia real, la serie cuenta la historia de Richard Gaad, un cómico británico de escaso éxito que un día se encuentra con una acosadora. A partir de ahí la historia se desmelena hasta límites insospechados, no solo en las actuaciones de ella, sino en el ejercicio de sinceridad brutal que Gaad, quien también interpreta al protagonista, realiza frente a la cámara de todos sus traumas acumulados. Una deriva impactante que pilló por sorpresa a medio mundo, convirtiéndose en una de las series revelación de 2024 cuando absolutamente nadie la tenía en el radar.
'Adolescencia' (2025)
Tampoco nadie vio venir Adolescencia, quizá el gran éxito de Netflix en 2025. Una miniserie de cuatro episodios en el que se trata una incómoda realidad: la violencia íncel extendida entre la juventud. La serie se inicia con un hecho brutal para el espectador: el asesinato de una niña de 13 años a manos de un compañero de clase. Aunque inicialmente pudiera parecer el típico who done it, el show se encarga rápidamente de desvelar el misterio. Fue el niño y lo que se debe descubrir es el porqué.
Además de su temática actual y la crudeza con la que los actos, y sus repercusiones, están retratados, Adolescencia destaca también por ser un prodigio técnico. Los cuatro episodios de la serie están grabados en plano-secuencia. Es decir, la cámara no deja de grabar en ningún momento, mientras que los actores entran y salen en escena demostrando un gran nivel interpretativo. Destaca, sobre todo, el joven Owen Cooper, quien a buen seguro se ha asegurado una larga carrera en el mundo de la interpretación.
'Black Mirror' (2011-presente)
Otro programa que también pareció salir de la nada en su momento tampoco fue Black Mirror, una serie que rompía tanto formal como temáticamente con todo lo que se estaba haciendo en la televisión en aquel momento. En su primera temporada, emitida en Channel 4 y que corrió por el Internet de la época como la pólvora, presentaba tres episodios en el que cada uno se presentaba una distopía distinta. Ideas potentísimas que parecían reflejar o bien un presente ligeramente alternativo, o un futuro no especialmente distante.
Evidentemente el formato fue un éxito y se ha ido replicando de manera periódica a lo largo del tiempo. De Channel 4 dio el salto a Netflix y, con él, llegó su internacionalización masiva. Por el momento van emitidas siete temporadas, un especial y una película, casi siempre con conceptos potentes que suelen orbitar en torno al uso de la tecnología. Su popularidad es tal que actualmente no es extraño calificar algo como “muy Black Mirror” cuando uno de estos episodios sucede en la vida real.
'Misfits' (2009-2013)
De la ciencia ficción pasamos a la fantasía superheróica, aunque con un girito. Concretamente, el tamiz del ya nombrado humor británico. La premisa en 2009 era novedosa, aunque en 2025, en plena fatiga superheróica, pueda parecer escrita por Chat GPT: un grupo de delincuentes juveniles reciben habilidades extraordinarias de la noche a la mañana. La diferencia radica, por lo tanto, en el tono, capaz de mezclar la comedia negra, el drama juvenil y, sobre todo, algunas de las situaciones más surrealistas y moralmente ambiguas que se puedan imaginar.
La serie ofrecía un retrato fresco y descarado de la juventud británica, con diálogos afilados, personajes imperfectos y, sobre todo, una energía caótica que solo se podía comparar a otra producción contemporánea como lo fue el drama juvenil Skins (2007-2013). Sin embargo, Misfits logró destacar por su uso de la fantasía entremezclada con la realidad, algo que influyó en otras producciones futuras como, por ejemplo, Extraordinary (2023-2024).
'Doctor Who' (1963-actualidad)
Claro que si hablamos de fantasía y ciencia ficción, debemos terminar con Doctor Who, la serie más longeva de todas las que están en emisión. Toda una institución en la televisión ya no británica, sino mundial, que ha logrado cosechar una legión de fanáticos en todo el mundo. La historia sigue las aventuras de un viajero del tiempo que, a bordo de la TARDIS, recorre el universo resolviendo aventuras mediante el uso de la lógica.
Evidentemente, con tanto tiempo en pantalla, la serie ha pasado por varias fases históricas y, sobre todo, muchos Doctor Who diferentes. De hecho los fans suelen identificar y debatir cuál es su época favorita. Algo que tiene su lado positivo además, pues la barrera de entrada se levanta cada vez que cambia el protagonista dando entrada a una nueva generación de whovians.
















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