Diez lugares en peligro por el turismo de masas

El turismo de masas conlleva más problemas que beneficios allá donde se produce. Existen formas de minimizar sus riesgos, con una gestión adecuada que permita combinar la protección y calidad de vida de un lugar y de sus gentes, con los visitantes que acuden a conocerlo.

De tal forma, mientras hay sitios en los que ya se han tomado medidas para evitar que mueran de éxito, y en otros están estudiando las mejores opciones, todavía existen algunos en los que las autoridades miran para otro lado al tiempo que las grandes fortunas, tanto particulares como empresariales, acaparan destinos en los que poco importa el estado de conservación del litoral y las poblaciones autóctonas. Así las cosas, os presentamos diez lugares en peligro por el turismo de masas.

Venecia

Venecia
Fuente: Pixabay

Cuando una ciudad que no llega a los 60.000 habitantes recibe cada año alrededor de treinta millones de turistas es lógico que salten las alarmas. Este incremento de visitantes en Venecia ha sido inversamente proporcional al abandono de sus habitantes. El comercio local fue muriendo al tiempo que crecían los restaurantes, hoteles, tiendas de recuerdos hechos en China y el número de grandes cruceros.

En 2012, se estrenó el documental El síndrome de Venecia, de Andreas Pichler, en el que se muestran los efectos del turismo de masas sobre la ciudad italiana. Su título se ha adaptado comúnmente para referirse a todos los lugares que están padeciendo estas mismas circunstancias.

Lagos de Plitvice

Lagos de Plivitce (Croacia)
Fuente: Pixabay

El mercado inmobiliario y la contaminación, fruto de la presencia masiva de turistas, son los dos grandes riesgos que corren los lagos de Plitvice, un parque nacional en Croacia que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979. Las numerosas construcciones turísticas en la zona ponen en peligro un paraje que todavía alberga especies como el lobo, el lince y el oso pardo. Si a eso le sumamos el más de un millón de personas al año que lo visitan, la creación y mantenimiento de un plan de protección adecuado es fundamental para su pervivencia.

Bali

Bali
Fuente: Pixabay

Bali es una de esas islas paradisíacas que corre serio peligro. El turismo masivo que sufre este lugar de Indonesia provoca toneladas de basura y pone en riesgo el resto de islas de la zona. Las fiestas rave, el aumento del tráfico, la construcción imparable de enormes hoteles que consumen cantidades elevadísimas de agua dulce y la pérdida de la propia identidad cultural de un pueblo, unido a los daños que sufre la fauna por la contaminación, pueden provocar que este paraíso deje de serlo mucho antes de lo que nos imaginamos si las autoridades no se toman en serio una legislación medioambiental que lo proteja.

Koh Lipe

Koh Lipe (Tailandia)
Fuente: Pixabay

Ni siquiera las islas más lejanas se libran de estos peligros. Koh Lipe, en Tailandia, ha visto como el urbanismo ha crecido sin control para satisfacer a los miles de turistas que se acercan a ella cada año. Es la única isla del parque natural de Koh Tarutao en la que se permite edificar, así que hoteles, restaurantes y bares se extienden aquí y allá afectando tanto al medio natural como a la minoría de los urak lawoy.

La Capilla Sixtina

Capilla Sixtina
Fuente: Pixabay

De los peligros del turismo de masas no se libra ni la Capilla Sixtina. Esta maravillosa obra artística, ubicada en la ciuda del Vaticano, recibe la visita de unos 20.000 turistas diarios. Tal cantidad de personas provoca un riesgo para su conservación, debido al calor corporal y al aliento; además del polvo que semejante cantidad de gente levanta, por lo que es necesario limitar el número de visitantes y conservar en el mejor estado los sistemas de ventilación para asegurar que este lugar pueda seguir siendo uno de los referentes del arte de Occidente.

Amber

Amber (India)
Fuente: Pixabay

El conjunto histórico de Amber (India), compuesto por templos, fortificaciones, jardines y un palacio, se encuentra en riesgo a causa de los numerosos visitantes que acuden a él cada año. Aquí se une el turismo de masas con las peregrinaciones hindúes, por lo que la cifra de viajeros es tal que, a menos que se haga algo, esta ciudad construida entre el siglo XI y el XVIII, estará condenada a desaparecer.

Islas Galápagos

Isla Santa Cruz, Galápagos, Ecuador
Fuente: Wikimedia/Flores López [CC BY-SA 3.0]

Seguramente Darwin jamás habría imaginado que el paraíso natural que conforman las islas Galápagos (Ecuador) sería víctima del turismo y las especies invasoras. Los miles de cruceros de lujo que llegan a sus costas cada año y la cantidad de hoteles que proliferan en la zona, provocan que padezca los efectos de una sobreexplotación turística que pone en serio peligro este parque natural.

Machu Picchu

Machu Picchu (Perú)
Fuente: Pixabay

El Machu Picchu es el destino turístico que más ingresos reporta a Perú, pero la codicia puede terminar con la gallina de los huevos de oro si las medidas para su protección no son cumplidas escrupulosamente. Esta antigua ciudad inca pasó de recibir unos 9.000 visitantes anuales en 1992 a 2.800 diarios en 2017.

Ejemplo de lo que puede suceder cuando no se cuida con esmero semejante patrimonio, nos lo encontramos en lo acaecido en el año 2000, cuando se rodó en Machu Picchu un anuncio de cerveza. En el rodaje, una grúa cayó sobre el Intihuatana,un antiguo reloj solar, y rompió parte de la estructura.

Kangaroo Island

Kangaroo Island (Australia)
Fuente: Pixabay

Kangaroo Island es otra isla más de esas idílicas que padecen la expansión de los hoteles de lujo y los efectos del turismo de masas de tal forma que no están a salvo por más lejos que se encuentren. Esta es la tercera isla más grande de Australia y cuenta con muchas especies en peligro de extinción.

Barcelona

Barcelona
Fuente: Pixabay

Las autoridades de los destinos turísticos más elegidos por los viajeros intentan hallar una solución para poder evitar los riesgos del turismo de masas. Tal es el caso de Barcelona, que teme padecer el síndrome de Venecia. En el año 2015, la Ciudad Condal alcanzó la cifra de más de ocho millones de turistas, y tal y como ocurrió con la ciudad de los canales, aquí se rodó el documental Bye bye Barcelona, para mostrar la trasformación de este lugar durante una década, con todas las consecuencias que ha provocado este tipo de turismo en ella.

Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

11 Comments

  1. Bali ya ha colapsado: urbanismo devorador, voracidad de los locales, contaminación galopante, destrucción de valores, saneamiento nulo, corrupción institucionalizada, ya no es un paraiso, es indudablemente un infierno que se va a abandonar para seguir prostituyendo otros sitios vírgenes

  2. Extraordinaria Nota. Ojalá los gobiernos entiendan que el turismo es un recurso que hay que cuidar y dosificarlo en algunos casos. Quizá, una solución sería imponer un horario estricto de visitas y programarlas de tal manera que los visitantes agenden sus calendarios en base al cupo programado.
    Saludos

  3. Vivo en Moraira, costa Blanca Alicantina, era un auténtico vergel verde, árboles adultos por doquier, una paz y tranquilidad maravillosa, de unos años a esta parte se están talando cientos de árboles , construyendo villas y mas villas de lujo para turistas pudientes, da pena, esto es extensible a Javea, Calpe, Altea etc. Mientras tanto hordas de turistas sedientos de sol y de mar llegan sin parar. Fotografían hasta las alcantarillas, andan y andan sin nada mas que hacer. El agua se agota, los agricultores se quedan sin cosechas por falta de agua pero las piscinas, a miles siguen llenas con agua transparente y limpia para ser utilizadas un par de semanas al año. Esto es demencial.

    • Totalmente de acuerdo contigo palabra por palabra, pasa en tod la costa Española tanto peninsular como las Islas. En un país donde el agua es un recurso tan limitado como en España y cada vez más por el cambio climático. Esto se debe regular

  4. Mallorca, ya está muerta. Menorca moribunda, Eivissa putrefacta. Pero no importa, la caja esta tintineando y los poderes fácticos y los económicos; bien gracias. Las poblaciones con la bisagra estomacal engrasada a la fuerza, pues por lo visto TODOS SOMOS COPARTICIPES….
    Con casi 13 millones de turistas… (La mayoría de alpargata y borrachera….)
    https://ultimahora.es/noticias/local/2017/01/12/241630/baleares-recibio-millones-turistas-extranjeros-2016.html

  5. Las costas catalanas también sufren esta invasión. Como dice Pedro Lasa, «turistas de alpargata y borrachera» (aunque la alpargata es un calzado muy noble 😉 ) y con muy mala educación.

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