Publicado: 19.11.2014 16:28 |Actualizado: 19.11.2014 16:28

El arzobispo de Granada no renuncia: "Mi vida no es mía; es del Señor"

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El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, ha explicado hoy que vive con un "profundo dolor" la investigación sobre un posible caso de abusos sexuales en su Archidiócesis y, sobre la posibilidad de presentar su renuncia, ha dicho que su vida está en manos de la Iglesia y del Santo Padre.

Así se ha expresado el arzobispo de Granada a la salida de la reunión de la Asamblea Plenaria de los obispos que se celebra en Madrid desde el lunes, y a la que ha acudido hoy por primera vez después de que se conociera la denuncia por abusos sexuales de un joven que ha llevado al Arzobispado a apartar del ejercicio a tres sacerdotes.

La denuncia fue interpuesta por la víctima el pasado mes de octubre ante la Fiscalía Superior de Andalucía, después de que el denunciante recibiera en agosto una llamada telefónica del papa Francisco, que le pidió perdón en nombre de la Iglesia tras leer el escrito que, dirigido "directamente" a él, le remitió relatando los hechos.

El joven, que en la actualidad tiene 24 años, dice haber sido víctima de abusos sexuales durante varios años, aproximadamente desde los 13 o los 14 y hasta la mayoría de edad. El arzobispo de Granada ha afirmado que, de confirmarse los hechos, se trataría de "la herida más grande" que podría sufrir "alguien que quiere a la Iglesia". "Yo lo vivo con un dolor tremendo", ha asegurado.

No obstante, ha recalcado que los hechos se están investigando y que ahora son las autoridades judiciales y canónicas las que tienen que pronunciarse sobre la veracidad de la denuncia presentada. Francisco Javier Martínez ha relatado que tuvo conocimiento de los hechos a través de una carta que le envió el denunciante en el mes de agosto explicándole que se había dirigido a la Santa Sede para informar de los supuestos abusos a los que había sido sometido.

Tras recibir la misiva del joven, el arzobispo de Granada se reunió con él durante más de dos horas y éste le pidió que no llevara a cabo ninguna actuación para no intervenir en las investigaciones de la Justicia tal y como también le solicitó posteriormente el juzgado que lleva el caso. Por su parte, al conocer la denuncia, el Vaticano pidió al arzobispo de Granada que aplicara a los tres sacerdotes implicados en los supuestos abusos las medidas cautelares que establece la disciplina de la Iglesia.

En la acusación interpuesta por el joven figuran el nombre de nueve sacerdotes y de dos seglares, de los que tres sacerdotes figuran como presuntos autores materiales de los abusos y el resto como encubridores o conocedores de los hechos.

"Si es que esto ha sucedido, cualquier cosa que pueda hacer una persona que ha sido víctima, ni me asusta ni me preocupa, me duele el hecho", ha señalado tras ser preguntado por las declaraciones y la forma de proceder del denunciante.

El arzobispo de Granada ha explicado, asimismo, que aunque ha viajado al Vaticano tras conocer la denuncia, no ha hablado directamente con el papa Francisco sobre estos hechos. "Tiene muchas cosas que hacer y muy importantes y esto se resuelve a nivel de la congregación y el obispo que tiene que actuar de acuerdo con la disciplina de la Iglesia". Sobre la posibilidad de presentar su renuncia ante estos hechos ha afirmado: "Mi vida no es mía, es del Señor a través de la Iglesia y del Santo Padre y lo ha sido siempre y lo seguirá siendo siempre".