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"Una conferencia de un día no soluciona los problemas del mundo"

El ministro de exteriores británico avisa de que la Cumbre del G-20 no es la panacea y alaba la aportación de Zapatero en Washington

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A tres semanas de la cumbre que el G-20 celebrará en Londres, el ministro de exteriores de Reino Unido, David Miliband,  recibió en el Foreign Office a representantes de medios de cuatro países presentes en la cumbre -Australia, España, Sudáfrica y Turquía- y expresó la importancia de la aportación de cada nación individualmente para lograr un acuerdo global. Sin embargo, no quiso lanzar las campanas al vuelo y advirtió de que la Cumbre no solucionará 'los problemas del mundo'.

'Hemos sido cuidadosos a la hora de no suscitar unas expectativas que no se puedan cumplir. Una conferencia de un día no soluciona los problemas del mundo', dijo Miliband, quien puso como meta principal de la reunión 'fijar un nuevo rumbo y tomar decisiones concretas que mejoren la vida de las personas; esa es la prueba para nosotros'.

La agenda de la cumbre será amplia -'para reflejar que no sólo vivimos una crisis financiera, sino también una crisis económica'- y el resultado final será un acuerdo en el que habrá grandes diferecias de concepto, según el jefe de la diplomacia británica.

MIliband no dudó en alabar el discurso del presidente Zapatero durante la Cumbre del G-20 en EEUU el pasado mes de noviembre. 'Creo que el presidente Zapatero hizo una contribución muy positiva en la reunión de noviembre en Washington. Ofreció su conocimiento y experiencia, teniendo en cuenta la especialización de España en servicios financieros, y fue muy positivo', manifestó el jefe de la diplomacia británica.

'Espero que a la reunión de Londres traiga esos mismos conocimientos y experiencia para toda el espectro de asuntos que trataremos', añadió Miliband

'Cada país en la cumbre es un socio en igualdad de condiciones, con la misma voz. La contribución de España, como la del resto de países, va a ser importante para tener en cuenta las experiencias particulares de cada nación en los problemas globales', dijo.

'Esa es la clave del éxito', agregó el secretario del Foreign Office, quien advirtió de que no hay que esperar que de la cumbre del 2 de abril salgan fórmulas mágicas que solucionen de un plumazo la crisis.